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Colombia

El partido de las FARC se retira de la campaña electoral a raíz de las protestas ciudadanas

  • La suspenden hasta que puedan contar "con las garantías suficientes" dicen
  • Los actos del exguerrillero Rodrigo Londoño han estado marcados por abucheos

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El candidato presidencial Rodrigo Londoño, alias Timochenko, durante el lanzamiento de su campaña electoral el pasado 27 de enero.
El candidato presidencial Rodrigo Londoño, alias Timochenko, durante el lanzamiento de su campaña electoral el pasado 27 de enero.

La antigua guerrilla colombiana transformada en partido político, FARC, ha anunciado este viernes que suspende su campaña electoral para los comicios de 2018 a raíz de las protestas ciudadanas recibidas y que consideran que forman parte de "un plan coordinado" contra ellos.

"Por el momento hemos decidido suspender actividades de campaña hasta que contemos con las garantías suficientes. Convocamos a todos los partidos y movimientos políticos sin excepción a pronunciarse rechazando este tipo de provocaciones", dijo el director del partido Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común (FARC), Jorge Torres Victoria, alias "Pablo Catatumbo".

En los dos primeros actos de la campaña presidencial de Rodrigo Londoño, conocido como 'Timochenko' en su época de guerrillero, ha sido abucheado y se han organizado duras protestas contra su candidatura que han terminado incluso en agresiones contra algunos simpatizantes.

En las ciudades de Cali y Yumbo la policía tuvo que intervenir el pasado miércoles para defenderle de una multitud que le lanzaba piedras, huevos y tomates cuando se disponía a iniciar un acto de campaña.

Torres Victoria consideró que las protestas son "ataques realizados" contra la campaña política de la FARC que, en su opinión, ponen de manifiesto "la existencia de un plan coordinado y dirigido" contra su partido.

En este sentido, ha asegurado que el conflicto armado de más de medio siglo al que pusieron fin con un acuerdo de paz "se originó en la intolerancia y la exclusión política mezclada con la violencia", lo que piensa que se puede reproducir en este momento.

Denuncian amenazas a los militantes de las FARC

También ha asegurado que hay "amenazas a militantes de las FARC" en las que "abundan mensajes en las redes sociales incitando a la violencia", así como "imágenes en que se puede identificar claramente a responsables de hechos delictivos", en los que aseguró están involucrados sectores del partido Centro Democrático, fundado por el expresidente Álvaro Uribe.

Ha agregado que "el derecho a la protesta no puede ser esgrimido como argumento para justificar hechos y conductas tipificadas como delito".

Por ello, hizo el llamado a los demás partidos para "acordar reglas de juego limpias" en una "campaña donde primen argumentos y propuestas por encima de la agresividad verbal y la violencia física".

Finalmente, ha hecho un llamado a toda la militancia a "no dejarse llevar por las provocaciones, mantener la calma y concertar en el desarrollo de las reuniones internas para fortalecer propuestas programáticas".

También ha lanzado un mensaje a los países garantes en el acuerdo de paz, así como a la segunda misión de la ONU y toda la comunidad internacional para que les apoyen y se pueda "dar cumplimiento a la reincorporación política" de los excombatientes.

Preguntados acerca de si se han sentido sorprendidos por el rechazo del pueblo colombiano, Carlos Antonio Lozada, otro de los líderes del partido, ha dicho que "no se corresponde con la realidad" decir que ha sido la sociedad la que les ha dado la espalda.

"Yo no diría que es el pueblo colombiano, aseverar eso no se corresponde con la realidad. Hemos visto abundantemente todo el material que circula por las redes y es claro que está la participación de líderes regionales de sectores de extrema derecha agrupados en el Centro Democrático", ha agregado Lozada. En su opinión, quienes participan en esas protestas "son grupos reducidos de provocadores profesionales".

Londoño, el candidato de la FARC a la Presidencia, tiene una intención de voto del 1% según varias encuestas, que también muestran un rechazo frontal en la sociedad colombiana a la antigua guerrilla que supera el 80%.