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Aumentan los casos de acoso escolar a niños de siete años y más pequeños

  • Según un estudio de las fundaciones ANAR y Mutua Madrileña
  • Las llamadas a ANAR aumentaron un 87,7% en 2016
  • La víctima de acoso escolar tarda una media de 13 meses en contarlo

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Aumentan los casos de acoso escolar en niños menores de 7 años

Los casos de acoso escolar detectados a niños de siete años y más pequeños han aumentado, al igual que la gravedad de las agresiones y las amenazas presenciales en el entorno de las aulas.

Así lo concluye el "II Estudio sobre acoso escolar y 'ciberbullying', según los afectados", realizado por las fundaciones Mutua Madrileña y Ayuda a Niños y Adolescentes en Riesgo (ANAR), cuyo teléfono registró, atendió y gestionó 1.207 casos reales en 2016 (uno de cada cuatro era a través de las redes), lo que supone un 87,7% más que en 2015.

Una de las realidades que muestra este estudio, presentado este jueves, es que se ha reducido la edad media del acosado, de 11,6 años a 10,9 años, y el número de víctimas de siete años o menos ha aumentado desde el 8,7% del anterior estudio al 14,25%.

En los casos de siete años o menos son los padres los que llaman a ANAR para denunciar y "ya no dejan pasar" que su hijo llegue a casa diciendo que otros compañeros le han pegado, ha especificado el director de Programas de ANAR, Benjamín Ballesteros.

Según el estudio, en los casos de acoso físico el agresor suele ser varón (55,7 %) con una edad media de 11 años mientras que en el "ciberbullying" hay más presencia de mujeres entre los acosadores, que actúan mayoritariamente en grupo y con una edad media de 13,8 años.

La víctima de acoso escolar tarda 13 meses en contarlo

Por otro lado, ANAR (900 20 20 10) ha valorado que se haya duplicado el número de casos en los que el acosado y sus compañeros se enfrentan al agresor y la problemática "aflore cada vez más", aunque la víctima tarda una media de 13 meses en contarlo.

En 2015 solo reaccionaban los amigos y compañeros de una víctima de acoso en el 22,2% de los casos y ahora lo hace en el 51,8%.

El director general de la Fundación Mutua Madrileña, Lorenzo Cooklin, que ha pedido un pacto de Estado contra el acoso escolar, ha considerado que la sociedad es "más consciente" de este problema; "los niños no se han vuelto más violentos sino que hay más visibilidad de los casos", ha aseverado.

Concienciación y campañas de prevención podrían estar entre la mayor reacción contra el acoso, según ANAR, cuyo teléfono recibió en 2016 un total de 52.966 llamadas sobre esta lacra frente a las 60.408 en el periodo 2013-15.

Autolesiones e ideas suicidas de las víctimas

Entre las "consecuencias graves" de los casos recibidos en ANAR hubo un 2,6% de víctimas que se autolesionaron, un 4,7% que tuvo ideas suicidas y en el 1,1% intento de acabar con su vida.

Asimismo, el pasado año un 18% de las víctimas recibió atención psicológica.

Tanto en el acoso escolar como en el "ciberbullying" la gran mayoría de las víctimas son españolas y se trata de menores con un rendimiento escolar alto y medio.

Insultos, patadas y golpes, lo más frecuente

Respecto al número de personas que acosaban (insultos es lo más frecuente seguido de patadas y golpes), los datos de 2016 son similares a los del informe de 2013-15 y en el 49,8% de los casos acosaban entre 2 y 5 personas (antes 43,7%); y actuaban solos en el 30,4% de los casos (28 %).

Más de cinco acosadores (13% de casos) o toda la clase (6,8%) registran porcentajes menores.

En el "ciberbullying" se producen agresiones verbales (52,1% de casos), amenazas (22,3%) y difusión de imágenes comprometidas (20,2%); ha crecido la difusión de información personal de la víctima y el pirateo de las cuentas personales. El móvil y el Whatsapp son los medios más empleados por encima del ordenador o la tableta.

La mayoría de menores víctimas provienen de familias convencionales (padres/hermanos), suponen el 82,3 % de los casos (en 2015 eran el 76,4 %); han bajado las víctimas en familias monoparentales (4,4% de casos frente al 17,1% de 2015); y ha crecido el porcentaje de menores acosados cuyos padres están separados o divorciados (13,3% de casos frente al 3,6%).