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Rosalía convierte el cante en canción en 'Los Ángeles', su disco debut

  • Un álbum que bebe de las raíces del flamenco pre-Camarón
  • Rosalía estudia el flamenco y lo transforma en algo propio
  • Se dio a conocer al público ajeno al cante en "Antes de morirme", con C. Tangana

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Imagen promocional de Rosalía y Raül Refree
Imagen promocional de Rosalía y Raül Refree Txema Yeste

Tracklist:

  1. Si tú supieras compañero
  2. De plata
  3. Nos quedamos solitos
  4. Catalina
  5. Día 14 de abril
  6. Que se muere, que se muere
  7. Por mi puerta no lo pasen
  8. Te venero
  9. Por castigarme tan fuerte
  10. La hija de Juan Simón
  11. El redentor
  12. I see a darkness

Que el flamenco sea Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad se explica a la perfección en la figura de Rosalía. Cantaora barcelonesa de 23 años, con unos ojos profundos que encierran alma de gitana en cuerpo de paya, estudiosa de su género, a punto de licenciarse en Interpretación de Flamenco por la ESMUC, con un cante que recuerda al de principios de siglo XX, pero abierta a un mundo musical sin límites.

Un alma libre que rehusa encasillamientos y fronteras ficticias. "Las etiquetas son límites del lenguaje y el que etiqueta, al final, es el etiquetado", explica en una entrevista con RTVE.es el día antes del lanzamiento de su disco debut.

Los Ángeles es un álbum conceptual que recoge una serie de cantes con la muerte como temática referencial. "En el Flamenco cabe todo y hay mucha muerte. Queríamos un tema universal y me puse a investigar letras y cantes atemporales". Paradojas del destino, la canción que cierra el disco y la primera que, según cuenta ella misma, cantaron juntos Rosalía y Raül Refree al conocerse, también habla de la muerte. "I see a darkness", del cantante folk Bonnie Prince Billy.

Una oscuridad que cubre sus viscerales cantes, el videoclip del primer sencillo, "Catalina", y que monopoliza también el color de sus ojos, su pelo infinito y su ropa en el día de la entrevista. Pero que contrasta con su personalidad alegre, su expresión sonriente y una risa que le sale con facilidad mientras contesta a las preguntas de los internautas en el Encuentro Digital de RTVE.es.

Manolo Caracol, La Niña de los Peines o Manuel Vallejo suenan actualizados en la voz pulida, laína y amaestrada de Rosalía. El resultado, un trabajo que desborda sensibilidad y en el que "los cantes se convierten en canciones", porque "nos lo hemos llevado a nuestro terreno".

Cantes, o canciones, cargados de dolor, de llanto, de duelo y de intimidad, con una dulzura que personifica a la perfección la introducción del disco, en el que el hijo de Raül Refree, guitarrista y productor del disco, lee unos versos de "Toma este puñal dorao".

Una pureza transformada

"Si tu supieras compañero" abre el disco y es toda una declaración de intenciones, una carta de presentación en la que canta fragmentos de "Del mundo leguas y leguas" (de La niña de los Peines), "Toma este puñal dorao" (de Rosario Monge la Mejorana), "Que pases por mi pena" (de Antonio Sellés), "La chiquita piconera" (de Rafael de León). Todas ellas Alegrías cuya esencia persiste, pero que se han transformado en algo diferente, tanto en el toque de Raül Refree como en la voz de Rosalía.

Portada de 'Los ángeles', el disco debut de Rosalía

Portada de 'Los ángeles', el disco debut de Rosalía Anna Larruy

"En los títulos de las canciones no ponemos los palos. Es una manera de decir que me baso en melodías y letras de cantes, pero lo convertimos en otra cosa. El que sepa algo de flamenco los va a poder identificar, porque bebemos de ahí, pero lo hacemos nuestro", explica la cantaora.

Y es que esa es, precisamente, la línea maestra del disco. Una colección de tarantasseguiriyastangos o fandangos a los que Rosalía da un toque personal. Ni fusión, ni versiones, más bien transformaciones de clásicos como Farina, Chocolate, El niño de la Huerta o Vallejo. "Es una declaración de principios una reivindicación personal de esos cantes, de la música de raíz y de una forma de cantar que no es muy habitual ahora mismo".

"Yo canto inspirada en la estética de los cantaores pre-camaronistas, de la edad de oro del flamenco: Valderrama, Vallejo, Gloria, La niña de los peines. Todo eso me lo enseñó mi maestro y tengo un vínculo con esos cantes", dice la -próximamente- licenciada en Interpretación del Cante Flamenco.

El elitismo de las etiquetas

Su paso adelante hacia el panorama musical nacional fue la colaboración con el rapero C. Tangana en "Antes de morirme" (precedida por "Llámame más tarde", también con el rapero madrileño), desenvolviéndose en géneros que nada tienen que ver con el contenido de este Los ángeles. "La colaboración con C. Tangana adquirió una dimensión brutal e inesperada, pero no fue algo estratégico. Para mí fue lo mismo que cuando colaboro con Chicuelo, con Alfredo Lagos o con Albert Palomar".

"Para mí no hay géneros, hay artistas. Y decir que un género es mejor que otro me parece elitista", argumenta Rosalía. "La música tiene funciones, en cada momento puedo escuchar una cosa, desde mainstream americano a punk, jazz, pop, dancehall o música clásica. Me influye Kendrick Lamar y me influye Lole y Manuel.

Unas palabras que pueden sonar heterodoxas en boca de alguien que canta un flamenco tan arraigado. Pero ya hemos advertido que esta joven barcelonesa no cumple con los esteoreotipos habituales. "Yo tengo un compromiso conmigo misma y con mi manera de entender la música. Hago música y me desentiendo de la reacción que pueda haber después de mi proceso creativo".

Una filosofía que le permite una libertad creativa y una madurez sorprendente para alguien a quien, con apenas 17 años, ya le llegaban ofertas discográficas. "Me decían que grabara fusiones de electrónica y copla, que iba a ser un bombazo, pero a mí me rechinaba. Yo quería estar orgullosa de mi primer trabajo, siempre me he guiado por mi intuición y nunca he tenido prisa".

Un primer disco que ve la luz este 10 de febrero y con el que ya ha acaparado atenciones de público y entendidos dentro y fuera del flamenco. "Es una alegría muy grande, pero tiene que ser la consecuencia de mi trabajo y no el fin. Que en mis conciertos haya gente tan joven, que se acerca al flamenco por primera vez, me enorgullece mucho. Porque el flamenco es muy nuestro, es algo único y tenemos que reivindicarlo".

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