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Israel evacúa el asentamiento de Amoná con la resistencia de los colonos

  • 10 policías han resultado heridos en los enfretamientos con los colonos
  • El desalojo de la colonia estaba previsto por orden judicial para este miércoles
  • El Supremo falla, además, en contra de que sean reubicados en un terreno aledaño

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Enfrentamientos durante la evacuación de la colonia de Amoná, en Cisjordania.
Enfrentamientos durante la evacuación de la colonia de Amoná, en Cisjordania.

Las fuerzas israelíes han comenzado a desalojar este miércoles el asentamiento de Amoná con una fuerte resistencia de los colonos judíos. Diez policías israelíes han resultado heridos de levedad en los enfrentamientos con los colonos que han tratando de evitar la evacuación después de que el Tribunal Supremo israelí dictaminara que sus casas fueron ilegalmente construidas en territorio palestino. Al caer el sol ya habían sido evacuadas a 22 de las 42 familias que residen allí, según un portavoz de la Policía.

La policía israelí se encontró barricadas improvisadas con neumáticos quemados a su llegada al asentamiento. Siete familias con niños pequeños abandonaron voluntariamente sus casas antes del comienzo de la operación.

Sin embargo, una buena parte de los residentes defendieron que resistirían pacíficamente el desalojo, por lo que la Policía continúa las conversaciones con los líderes de la comunidad para convencerles de que marchen por su propio pie, según ha explicado el portavoz policial Micky Rosenfeld. Los colonos denuncian que el Ejército israelí notificó el desalojo con apenas 24 horas de preaviso.

Rosenfeld ha señalado que "no está siendo una evacuación pacífica. Han arrojado piedras, líquido ácido y hay oficiales heridos". Decenas de jóvenes que acudieron al lugar en los últimos dos días para mostrar su apoyo y resistir la expulsión se han enfrentado a las fuerzas policiales arrojándoles a su llegada piedras, lejía y otros líquidos, y quemando neumáticos y encendiendo hogueras.

Jóvenes colonos se han enfrentado a las fuerzas policiales arrojándoles a su llegada piedras, lejía y otros líquidos.

Jóvenes colonos se han enfrentado a las fuerzas policiales arrojándoles a su llegada piedras, lejía y otros líquidos. REUTERS/Ronen Zvulun

Apoyo de otros colonos

También hicieron hileras de personas agarradas unas a las otras para impedir el paso de los agentes, que vencieron la resistencia a empujones y rodearon todas las viviendas. Los jóvenes gritaban a los policías, les increpaban y les acusaban de ser unos traidores contra su propio pueblo, algo que hizo que un agente rompiera a llorar y tuviera que abandonar su puesto.

Según el plan estipulado, las casas deberían derribarse durante el jueves si todo el mundo ha sido desalojado. Alrededor de 3.000 efectivos de las Fuerzas de Seguridad participan en el operativo, mientras que unas 2.000 personas -la mayoría de ellos colonos jóvenes y adolescentes- protestan en Amoná contra la evacuación.

En los últimos meses, el Gobierno se ha enfrentado a una férrea oposición de los residentes y ha intentado impedir en balde el desalojo, hasta que solicitó en diciembre una moratoria para llevar a cabo un plan de reubicación en tierras próximas, también en territorio ocupado. Ese plan ha sido revocado precisamente este mismo miércoles por el Tribunal Supremo irsraelí.

"Después de escuchar los argumentos de las partes, y revisar los documentos (...) hemos resuelto por mayoría aceptar el recurso", han dicho los magistrados al fallar a favor de una apelación presentada por la ONG Yesh Din contra la reubicación de los colonos en unas tierras aledañas a Amoná, también en el territorio ocupado palestino de Cisjordania.

El recurso de la ONG, en representación de un palestino de la vecina aldea de Silwad, sostenía que las parcelas a las que iban a ser trasladados una parte de los colonos eran también de propiedad privada palestina, por lo que era improcedente de acuerdo con la legislación israelí.

La idea de trasladarlos de forma temporal a una parcela aledaña había sido concebida por el Gobierno a finales del año pasado como compromiso para que los colonos abandonaran sus casas voluntariamente, aunque el asesor jurídico del Ejecutivo, Avijai Mandleblit, ya advirtió en su momento de que era presuntamente ilegal y no podría defender el caso ante el Supremo.

Nuevos asentamientos

El desalojo llega después de que el Gobierno de Netanyahu haya aprobado la construcción de otras 3.000 nuevas viviendas en colonias de los territorios palestinos ocupados de Cisjordania.

Las autoridades israelíes intentaron reubicar a los colonos en otro terreno de titularidad privada

Hace varios meses, el Tribunal Supremo de Israel estableció que los terrenos donde había sido construido el asentamiento israelí de Amoná, habitados desde 1990, eran propiedad privada de ciudadanos palestinos, por lo que emitió una orden de desalojo de los colonos. Las autoridades israelíes intentaron esbozar un plan para reubicar a los habitantes del asentamiento de Amona. No obstante, pocos días después las autoridades palestinas les comunicaron que los terrenos que querían utilizar también eran de titularidad privada.

El Derecho Internacional contempla todos los asentamientos como ilegales, si bien Israel diferencia entre aquellos a los que ha concedido permiso y los que no, que son los únicos que considera ilegales, como es el caso de Amoná.