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El niño refugiado afgano con parálisis cerebral llega a España para su tratamiento

  • Osman vivía con su familia en el campo de Idomeni, entre Grecia y Macedonia
  • Su traslado a España ha sido posible por la campaña de Bomberos en Acción

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El niño refugiado afgano con parálisis cerebral llega a España para su tratamiento

El niño refugiado de origen afgano Osman ha llegado a España junto a sus familiares para ser atendido en centros hospitalarios de la Comunidad Valenciana, ya que sufre parálisis cerebral y continuos ataques epilépticos.

El avión de Iberia ha aterrizado a las 19.40 horas en la terminal T-4 del aeropuerto de Barajas, donde esperaba una ambulancia para trasladar a toda la familia a Valencia.

Tras hidratar al pequeño en el aeropuerto, el vehículo medicalizado de la Cruz Roja ha partido hacia Valencia, junto a los padres de 35 y 25 años y a los hermanos de 8 y 9 años de Osmán.

"Están muy felices de poder tener otra oportunidad, sentían que la vida se les acababa", ha dicho a los medios el voluntario de Bomberos en Acción Ernesto Almagro, que ha viajado con ellos. Este voluntario ha recordado que no se puede alegrar del todo por esta situación, ya que "lo que se queda allí es tremendo".

En la misma línea se ha mostrado otra de las voluntarias, Inés García, quien ha señalado que la familia de Osman no ha dejado de repetir: "No nos olvidemos de que hay más gente que necesita ayuda".

García ha indicado que la llegada del pequeño a Madrid ha sido un "momento mágico" y que toda la familia está muy emocionada y agradecida.

Osman, el niño afgano refugiado con parálisis cerebral, a punto de llegar a España

La mediación del Ministerio de Asuntos Exteriores, junto con personal del Comité Española de Ayuda al Refugiado y la campaña impulsada por la ONG Bomberos en Acción, ha permitido llevar a cabo esta operación humanitaria que proporcionará al pequeño, de 7 años, ayuda médica para aliviar sus dolencias.

Osman se encontraba junto a su familia atrapado en el campamento de refugiados de Idomeni, entre Grecia y Macedonia, donde fue atendido por un grupo de bomberos españoles que le construyeron una silla especial, con ruedas adaptadas, para poder moverse, y que se movilizaron para trasladarlo a España.