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Semana de la Moda de Nueva York

Delpozo, puntadas de poesía

  • Josep Font, su director creativo, se inspira en Lorca y Gustav Klimt
  • La sastrería tradicional y los tejidos de laboratorio conviven con elegancia 
  • Toda la colección presume de volúmenes orgánicos y trazo arquitectónico

Por
Delpozo, colección de primavera y verano de 2016 EFE

Los versos del 'Romancero Gitano' de Federico García Lorca están repletos de referencias al vestuario, a los tejidos, al arte de la costura, como la Monja Gitana que borda alhelíes:

¡Que bien borda! ¡Con qué gracia!
Sobre la tela pajiza
ella quisiera bordar
flores de su fantasía.

Lorca, dicen, estiliza en su obra el mundo gitano, dejando a un lado el tipismo y el folclore para vestir a sus mujeres de lirismo y sensualidad, dos conceptos que Font traslada a sus vestidos.

Desfile de Delpozo, primavera/verano 2016

Desfile de Delpozo, primavera/verano 2016, EFE

Otras de las referencias de esta colección es el particular estilo de Emile Flöge, musa de Gustav Klimt. Una mujer de fuerte personalidad y un armario espléndido, amante de los vestidos largos de línea trapecio, de las mangas con cascadas de volantes y de los estampados generosos de rayas y topos.

El volumen ánfora domina la propuesta y convive con vestidos saco que terminan en alegres minfaldas de tul, y con pantalones de pinzas y talle alto, o con tops-joya de flores en punto grueso realizadas a mano.

Font no mezcla ideas, más bien, juega al desencuentro. Vemos que sus prendas siguen la estela de las colecciones anteriores, marcadas por ese homenaje elegante a la naturaleza, ese gusto por la costura orgánica.

Vestidos y pantalones adquieren volúmenes mágicos, caprichosos, casi siempre inspirados por las formas circulares, la forma de la luna, tan lorquiana, tan gitana. “La Luna vino a la fragua con su polisón de nardos”.

Delpozo juega con los volúmenes y el color. noticias

Las faldas de Delpozo no necesitan polisón porque llevan un patrón exquisito y están cosidas con esmero para que desafíen la gravedad, para que leviten por encima de lo vulgar que estos días recorre las pasarelas.

Toda la propuesta presume de un potente trabajo de sastrería y se muestra como un amable ejercicio de proporciones y texturas encontradas. Linos, popelines y gasas, nobles y elegantes, contrastan con organzas de lúrex, algodones tridimensionales. 

Colección de Delpozo EFE

La riqueza de los tejidos entronca con la tradición de los trajes regionales españoles. Font borda con esmero, aplicando lentejuelas con formas agradables, coquetas. Así juega además al maridar texturas y colores, sensaciones.

Y es que su paleta lleva verdes suaves y rosas delicados, pero también negros y golpes de dorado que recuerdan a Klimt. Los estampados se colorean con intensidad y se mezclan con asombro en vestidos de una modernidad exquisita.

Es una colección que enamora y lo hace porque rescata la tradición del oficio y hace de cada puntada un verso y de cada vestido, una poesía.

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