Enlaces accesibilidad

Samsung y Microsoft cierran la disputa por el uso de patentes en Android

  • Microsoft denunció a Samsung por romper un acuerdo de 2011
  • Samsung tenía que pagar el uso de patentes en Android y dejó de hacerlo
  • Ahora han cerrado un acuerdo cuyos términos son confidenciales

Por
Teléfonos Samsung en un escaparate en Nueva York.
Teléfonos Samsung en un escaparate en Nueva York.

Las multinacionales Samsung Electronics y Microsoft han decidido poner fin a su disputa de patentes, según ha informado este martes la firma surcoreana en un breve comunicado en el que no explica los detalles del acuerdo suscrito con la estadounidense.

"Samsung y Microsoft se complacen en anunciar que han puesto punto y final a su disputa contractual en los tribunales de Estados Unidos, así como al arbitraje en la Cámara de Comercio Internacional (CCI). Los términos del acuerdo son confidenciales", reza el comunicado conjunto divulgado por Samsung en Seúl.

El acuerdo entre los dos gigantes de la tecnología llega a raíz de que en agosto del año pasado Microsoft denunciara a su competidor surcoreano bajo la acusación de haber roto un acuerdo sobre patentes suscrito entre ambas empresas en 2011.

Según aquel acuerdo Samsung Electronics se comprometía a pagar a Microsoft por hacer uso de sus patentes empleadas en el sistema operativo Android de Google para teléfonos inteligentes.

La firma fundada por Bill Gates solicitó a la justicia de EE. UU. que confirmara la validez o no del pacto suscrito con Samsung, y reclamó una indemnización a esta última porque se negó a seguir realizando los pagos después de que Microsoft sellara su adquisición del departamento de telefonía móvil de la empresa finlandesa Nokia.

Tras la demanda presentada por Microsoft, el gigante surcoreano presentó como respuesta el pasado octubre una petición de arbitraje ante la Cámara de Comercio Internacional con sede en Hong Kong.

Samsung argumentó que la adquisición de Nokia por parte de Microsoft violaba su acuerdo de licencias de 2011, por lo que dejó de pagar a la compañía estadounidense 6,9 millones de dólares (6 millones de euros) en concepto de intereses.