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Un parche electrónico que conecta a los pacientes con sus médicos

  • Se trata de un prototipo de dispositivo “wearable” aplicado a la salud
  • Mide la actividad física y otros parámetros del paciente y los envía por Internet
  • El médico puede conocer el estado, identificar cambios y adaptar el tratamiento

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El parche electrónico se coloca en el pecho con adhesivo.
El parche electrónico se coloca en el pecho con adhesivo. PHILIPS

Los dispositivos «wearables», aquellos que se llevan puestos o que ‘se visten’ en forma de complementos, son ampliamente conocidos en sus formatos más adoptados, principalmente pulseras o en menor medida relojes de los denominados inteligentes. Disponen en su interior de todo tipo de sensores destinados a medir los movimientos y el ejercicio físico para cuantificar los esfuerzos, las horas de sueño y calculan la quema de calorías que hace el usuario.

Los relojes inteligentes como el LG G Watch R o el Samsung Gear S disponen además de medidores de pulsaciones cardíacas, algo que también incluyen algunos móviles como el Samsung Galaxy S5 de tal modo que en cualquier momento pueden medir el ritmo cardíaco.

En ambos casos normalmente este tipo de dispositivos se conecta con el teléfono móvil para transferir sus datos de tal forma que se lleva un registro histórico a lo largo del tiempo, de modo que el usuario puede hacer un seguimiento del ejercicio físico e incluso puede compartir con otros la distancia y el tiempo empleado cuando sale a correr, o la “cantidad” de ejercicio que hace cada día.

Un parche adhesivo

Bajo este mismo principio de funcionamiento la compañía Philips y la universidad neerlandesa de Radboud, han desarrollado un prototipo de wearable en forma de parche adhesivo destinado a seguir en tiempo real el estado de algunos parámetros y funciones corporales de pacientes que padecen una enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) que causa dificultad para respirar debido a bronquitis o enfisemas. Según la OMS, las enfermedades pulmonares crónicas son la cuarta causa entre las muertes registradas en el mundo debido a enfermedades no transmisibles.

El parche electrónico se coloca en el pecho con adhesivo, de tal modo que se puede poner y quitar. Una vez colocado, y de forma parecida a como hacen las pulseras cuantificadoras del ejercicio físico, el parche monitoriza la actividad física del paciente, los patrones de sueño y otros parámetros médicos del paciente. A través del teléfono móvil estos datos se envían a una plataforma online a la que pueden acceder los médicos para visualizar los datos recibidos desde los parches electrónicos de cada paciente.

Indentifican cambios en su estado de salud

Adicionalmente, a través una aplicación en el móvil, los pacientes responden a algunas preguntas relativas a su estado y a cómo se sienten, información que también se envía a través de internet junto con las mediciones capturadas por el parche electrónico para ayudar a identificar cambios en su estado de salud que pueden relacionarse con las mediciones registradas por el parche.

De este modo, los médicos pueden hacer un seguimiento constante de los pacientes y planificar cambios en el tratamiento. También revisar la información con los pacientes o compartir los datos con familiares o con otros médicos y especialistas, según explican en Wearable technology and cloud computing connect patients and providers like never before.

Aunque todavía se trata de un prototipo, este tipo de dispositivos anticipan las posibilidades de los ‘wearables’ aplicados a la salud como en el caso de una EPOC u otras enfermedades crónicas en los que el paciente puede conocer su estado y además influir actuando sobre su rutina y actividad diaria.

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