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"El Estado Islámico no tiene capacidad para atentar hoy en España"

  • Así lo afirma J. Carlos Marín, del Centro Nacional de Coordinación Antiterrorista
  • El retorno de combatientes y su expansión al Sahel, principales amenazas
  • Los focos de radicalización están concentrados en Ceuta y Melilla

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El presunto líder de la célula terrorista vinculada al Estado Islámico (EI), detenido en Melilla.
El presunto líder de la célula terrorista vinculada al Estado Islámico (EI), detenido en Melilla. EFE EFE/NEUPIC/Fernando Gutiérrez

Al Andalus forma parte del imaginario territorial que el líder del Estado Islámico reclama para su califato islámico. El grupo terrorista avanza rápido y cada vez suma más adeptos a su causa. En apenas dos meses ha pasado de 12.000 a 31.000 combatientes, según datos de la CIA. ¿Cuál es el desafío real que representa para España?

“El Estado Islámico no tiene capacidad para atentar hoy en España pero sí podría tenerla a medio plazo”, afirma Juan Carlos Marín, representante del Centro Nacional de Coordinación Antiterrorista.

La movilización yihadista para combatir en Irak y Siria no encuentra en España su principal caladero europeo, pero el retorno de combatientes es una “amenaza real y muy relevante”, según los expertos reunidos este miércoles en una mesa redonda sobre yihadismo organizada por el Real Instituto Elcano en la Casa Árabe.

El nivel de alerta antiterrorista en nuestro país se encuentra en un nivel 2 (alto) y el Ministerio del Interior elevó el pasado 9 de septiembre el grado de intensidad para prevenir cualquier acción que pretenda atentar contra intereses occidentales.

60 combatientes españoles en Irak y Siria

Según la Inteligencia norteamericana, más de 15.000 ciudadanos de más de 80 países han viajado en los últimos años a Siria e Irak para unirse a grupos yihadistas, entre ellos alrededor de 2.000 europeos y 100 estadounidenses. Desde España se calcula que 60 yihadistas han partido a combatir a Siria, en su mayoría de origen magrebí. Muchos de ellos han muerto y alrededor de siete habrían regresado, por lo que se estima que quedan unos 40 combatiendo en esa región.

“Representan un peligro por la influencia para radicalizar a la comunidad en la que se asientan y por la capacidad y los conocimientos para desarrollar atentados”, apunta Marín. Y recuerda uno de los ejemplos más recientes: el ataque al Museo Judio de Bruselas, perpetrado por un retornado de Siria.

No obstante, "España no está entre los países europeos más afectados por la movilización yihadista", advierte el investigador principal de Real Instituto Elcano Fernando Reinares. Esto es así, explica, porque las poblaciones musulmanas en nuestro país siguen siendo de primera generación y es una inmigración básicamente de motivación económica, a diferencia de Reino Unido, Francia, Alemania o Bélgica. En estos países europeos las comunidades musulmanas son de segunda o tercera generación y por la tanto “más vulnerables a la captación” por la crisis de identidad con su país de acogida o nacimiento.

Ceuta y Melilla, focos de captación

En los últimos años, el terrorismo yihadista en nuestro país se ha “españolizado” y concentrado en dos ciudades: Ceuta y Melilla, según explica el investigador principal de Real Insituto Elcano Fernando Reinares. Siete de cada diez detenidos por este tipo de delitos son españoles, mientras que en la década anterior sólo el 16% de los condenados habían nacido en nuestro país. Su perfil es varón, musulmán y de entre 22 a 40 años.

“En el caso español, el conflicto en Siria e Irak no ha abierto nuevas redes de captación, sino que se han reactivado las existentes”, apunta Reinares. Y vienen a nutrir no sólo las filas del Estado Islámico, sino también del Frente al Nusra, Al Qaeda en el Magreb Islámico y Muyao (Movimiento para la Unidad y la Yihad en África Occidental).

El éxito sobre el terreno es el mayor efecto llamada

La facilidad para viajar a Siria a bajo coste, las experimentadas redes de captación y el amplio uso de Internet y las redes sociales explican el crecimiento del número de combatientes.

Los yihadistas han encontrado su mejor escaparate en las redes sociales

El general Miguel Ángel Ballesteros apunta otro factor: “El éxito sobre el terreno es el mayor efecto llamada”. El director del Instituto Español de Estudios Estratégicos (IEEE) explica que la clave de su relevancia y el elemento que diferencia al EI de Al Qaeda es su capacidad para conquistar y asegurar territorios. “Eso les ha convertido en la organización terrorista más poderosa de la historia”, subraya.

Riesgo de expansión al Sahel

El EI ha sido capaz de controlar el 35% de las ciudades sirias, la mayor parte del territorio suní iraquí y seis plantas petroleras. "Esto les da automáticamente acceso a reclutar más hombres, a más financiación y al control de los medios de comunicación", añade el general. Y, todo, gracias a la extorsión y a la implantación de un código de terror en el seno de su propia población nunca visto antes.

“El Estado Islámico" -asegura Ballesteros- "es una amenaza directa para España por la posibilidad de que se expandan al Sahel y al Magreb”, el patio trasero de Europa donde campa a sus anchas el desgobierno y el terrorismo.

La pasada semana, en Argelia, una facción del AQMI se escindió para unirse al EI bajo el nombre de Yund al Jilafa (Soldados del Califato) y decapitó a un rehén francés en represalia, dijeron, por las operaciones militares francesas en Irak.

El general advierte de que el desafío requiere de una "respuesta rápida". Pero ¿está preparada España para dar esa respuesta?

Cooperación internacional

Según Dolores Delgado, coordinadora para terrorismo yihadista de la Fiscalía de la Audiencia Nacional, el código penal español está preparado para la amenaza aunque no así las herramientas procesales.

Delgado reconoce la dificultad para encontrar pruebas directas más allá de las indiciarias y ha destacado que el Tribunal Supremo "es muy restrictivo en la valoración de la prueba". "La mera adscripción ideológica no es suficiente para condenar", pero la fiscal considera que las reuniones, viajes, visitas a webs extremistas, los mensajes en las redes sociales… sí deberían serlo.

“Hay que prevenir acciones que sabemos que se van a producir y para eso hay que hacer una reforma procesal”, afirma. “La colaboración ciudadana es esencial para destapar los centros de captación y ahora mismo no hay suficientes cauces legales para desarrollarla”.

España, al igual que otros 140 países,  suscribió la semana pasada una resolución de la ONU para perseguir a quienes participen en organizaciones terroristas. Tiene el objetivo de evitar la radicalización y cortar la financiación de las redes de reclutamiento. Delgado asegura que es la iniciativa más importante para atajar la amenaza y recuerda: "El terrorismo yihadista no tiene fronteras y es de ida y vuelta". 

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