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Un tribunal egipcio condena a muerte a 12 partidarios de los Hermanos Musulmanes

  • Acusados de matar a un Policía en Kerdasa
  • Las autoridades religiosas ya se han manifestado al respecto
  • Las condenas a muerte han provocado protestas internacionales

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El líder de los Hermanos Musulmanes, Mohamed Badie, hace gestos desde la celda en la que atiende su juicio en la prisión de Tura (Egipto), el 3 de agosto de 2014
El líder de los Hermanos Musulmanes, Mohamed Badie, hace gestos desde la celda en la que atiende su juicio en la prisión de Tura (Egipto), el 3 de agosto de 2014

Un tribunal de Egipto ha confirmado la condena a muerte para 12 partidarios de los Hermanos Musulmanes sentenciados por la muerte de un oficial de la Policía el pasado año.

El juez Moataz Jafagy, en la ciudad de Giza, emitió su primer veredicto de muerte en junio y envió el caso a las autoridades religiosas para su revisión, como es preceptivo en casos de condenas de muerte.

Siete de los acusados estaban presentes en la sala cuando el juez ha confirmado la pena. Los otros cinco están huidos.

Otras diez personas han sido condenadas a cadena perpetua y otra más absuelta por el mismo caso.

Policía asesinado en Kerdasa

Todos ellos están acusados de la muerte del general de Policía Nabil Farrag durante el ataque de un grupo de manifestantes a una comisaría en Kerdasa, según informa la edición digital del diario Al Ahram.

Los manifestantes protestaban por el violento desalojo de los campamentos de los islamistas que protestaban por el golpe de Estado contra el presidente electo, Mohamed Morsi.

Los tribunales egipcios condenaron a la pena capital a 183 islamistas el pasado junio, en un fallo recurrido por la fiscalía. En marzo fueron sentenciados otros 528, pese a que finalmente su número se redujo a 37.

Las condenas masivas a muerte han provocado la condena de organizaciones no gubernamentales y organismos internacionales.

El gobierno del presidente egipcio Abdel Fatah al Sisi considera a los Hermanos Musulmanes como una organización terrorista y ha intensificado la persecución de sus seguidores, así como la de opositores laicos.