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La pintura victoriana despierta en el Thyssen

  • Se exponen 50 obras pertenecientes a la Colección Pérez Simón
  • La muestra llega a Madrid después de su paso por París
  • Las obras pertenecen al Movimiento Estético inglés

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Alma-Tadema "Las rosas de Heliogábalo" (1888)
Alma-Tadema "Las rosas de Heliogábalo" (1888)

Durante la época victoriana triunfó el llamado Movimiento Estético, una corriente pictórica genuinamente británica heredera del Prerrafaelismo. Pero el éxito quedó pronto relegado al olvido a medida que nuevas tendencias artísticas se imponían.

Más de un siglo después, con la exposición Alma-Tadema y la pintura victoriana en la Colección Pérez Simón, el Museo Thyssen presenta este martes una selección de cincuenta de las obras más importantes de esta etapa histórica, muchas de ellas icónicas, redescubriendo las claves del movimiento artístico en el que se concibieron.

La muestra cuenta con la presencia de los artistas ingleses más emblemáticos del siglo XIX, como Lawrence Alma-Tadema, del que figuran trece obras, Frederic Leighton, Edward Coley Burne-Jones, Albert J. Moore o John William Waterhouse.

Ingleses con estilo propio

“El éxito que previamente disfrutó el Prerrafaelismo, un estilo puramente británico que no se practicaba en el continente, animó a esos artistas, les estimuló a buscar nuevas formas de arte. Cuando en el continente se hacía realismo, los ingleses, Moore, Leighton, etc., crearon algo diferente, el Aesthetic Movement (movimiento estético)”, explica a RTVE.es Véronique Gerard-Powell, comisaria de la muestra.

La responsable detalla la motivación principal de la tendencia pictórica como “una búsqueda intensa de la belleza formal expresada en la figura femenina y la perfección en la ejecución”. Es un rasgo que la une al movimiento precedente, liderado por Hunt, Millais y Rosetti. Sin embargo, incide en la diferencia que la particulariza: “el planteamiento del Aesthetic Movement, se basa en contenidos relacionados con la cultura grecolatina”, continúa.

Un conjunto de obras único

“La cultura clásica en su formación y un gusto refinado por la figura de la mujer como motivo artístico”, también fueron las razones que impulsaron al empresario mexicano Juan Antonio Pérez Simón a aduirir estas pinturas, comenta la comisaria a RTVE.es.

El coleccionista, nacido en Asturias, posee más de 3.000 obras de arte que recorren desde el medievo hasta nuestros días. De ellas, “unas 2.000 se consideran dignas de las colecciones de los museos", manifiesta Guillermo Solana, director artístico del Thyssen, según informa la agencia Efe. Y añade que "sobre todo es el siglo XIX, y la pintura victoriana, el momento más brillante de la colección".

Gerard-Powell destaca los desnudos: “Son fantásticos y pueden competir con todo lo que se hacía en Europa en ese tiempo (…) El Rossetti -Venus Verticordia (1867)- es muy importante por la sensualidad. Cuando Perez Simon la elige, detecta en esta pintura esa clave de sensualidad, de placer. El pintor escoge un tono próximo al rojo del pelo y utiliza la técnica de pastel, con lo cual da a la piel una textura especial. Esta es una obra única”.

Para Solana, Alma-Tadema fue el último gran representante de una tradición clásica y académica "que los modernos consideraban que había que derribar", y la obra Las rosas de Heliogábalo (1888), representa el amor al lujo y la deliciosa perversidad en la que se deleitaba el pintor "que fue marcado con el sello de excluido y ha permanecido durante un siglo como tal".

Algunas piezas son casi "verdaderas reliquias". Es el caso Hipnos (1892) de Simeon Solomon. El artista, “miembro de una familia judía muy relevante en Londres, empezó a tener graves problemas con las autoridades debido a su homosexualidad”, relata a RTVE.es la comisaria de la exposición. “Al final de su vida empezó a vivir en la calle, y hay muy pocos dibujos de él”.

Y alaba la iniciativa de Pérez Simón: “Este dibujo de Hipnos, el dios del sueño, es de una dulzura increíble y es de temática totalmente simbolista. Haberla rescatado de esta manera es fantástico”.

Y del lienzo… Al cine

Otro aspecto de los movimientos artísticos históricos es la influencia que proyectaron sobre tendencias posteriores. En el caso del Aesthetic Movement, esta repercusión es peculiar. Así lo explica Gérad-Powell que asegura que este estilo británico “fue una base de inspiración estética para el diseño de vestuario cinematográfico en el género conocido como peplum”, las famosas películas de temática histórica del Hollywood de Cecil B. De Mille.

La exposición estará abierta al público entre los días 25 de junio y 5 de octubre. Abarca un período cronológico comprendido entre 1860, con la disolución de la Fraternidad Prerrafaelita y el inicio de la Primera Guerra Mundial.