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Víctor Soler inventa escenas de películas míticas en 'Lo que el cine no me contó'

  • Una exposición que podrá verse en Madrid hasta el 15 de junio
  • "Quería ir más allá de los títulos de crédito", asegura Víctor

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El Nautilus de '20.000 leguas de viaje submarino', visto por Víctor Soler
El Nautilus de '20.000 leguas de viaje submarino', visto por Víctor Soler

'Lo que el cine no me contó', de Víctor Soler

8 mayo – 15 junio de 2014

GALERÍA KREISLER – Hermosilla, 8, Madrid. T: 91 576 16 62

INAUGURACIÓN: Jueves 8 de mayo, de 20h a 23h

Además de uno de los grandes ilustradores de la actualidad, Víctor Soler Represa (Castellón, 1971) es un amante del cine. Por eso ha decidido unir sus dos pasiones en la exposición Lo que el cine no me contó, que se inaugura este jueves en la madrileña galería Kreisler. Y en los que podemos ver grandes cuadros en los que inventa nuevas escenas o puntos de vista, de títulos míticos del Séptimo Arte.

“Lo que quería con estas ilustraciones era alargar la vida de la película, ir más allá del final de los títulos de crédito –asegura Víctor-. Me encanta el cine y quería dibujar las películas que me marcaron en mi adolescencia, que son las que recuerdas toda la vida. Películas especiales, que creo que han envejecido muy bien.  Pero, a la vez, también quería darles una nueva vida”.

“Yo mantengo muchas conversaciones sobre cine con mi socio de la tienda The Cómic Co, de Malasaña, el publicista Jaime Martín. Y nos gusta inventar nuevas escenas para las películas. O distintas formas de haber resuelto determinadas situaciones. Y en una de esas conversaciones surgió la idea de dibujar escenas imaginarias de esas grandes películas”.

“Por ejemplo –continúa el ilustrador- en Con faldas y a lo loco, de Billy Wilder, en la escena en la que Marilyn Monroe tocaba el ukelele en el tren, se me ocurrió sacar la cámara fuera del vagón para contemplar la escena desde fuera del tren. Como si fuéramos un espectador que ve pasar ese tren sin saber lo que está sucediendo dentro”.

“Otro ejemplo es Cantando bajo la lluvia –apostilla Víctor- que es un homenaje al musical y la película favorita de mi padre, que siempre me hablaba de las piernas de Cyd Charise, por eso en la ilustración están en primer plano. Cada ilustración tiene un por qué”.

Una exposición muy cinematográfica

La exposición está pensada como un homenaje a los dibujantes y al cine. “Por eso –asegura Víctor- los cuadros tienen ese tamaño tan grande, panorámicas de 2 metros por 80 centímetros. Me gusta trabajar en ese tamaño tan grande porque puedo recrearme en los detalles. Son como películas dibujadas”.

En cuanto a las técnicas son de lo más variadas, ya que la muestra incluye desde obras en blanco y negro que homenajean a los ilustradores de moda (My fair lady) hasta técnicas de cómic o de la ilustración más clásica. Las piezas están hechas en un proceso de artesanía digital que comienza por el dibujo y termina con el diseño por ordenador, lo que permite a Víctor realizar auténticos alardes gráficos.

“El cine significa mucho para mí –asegura Víctor- yo me formé como dibujante en estudios de dibujos animados en Valencia. Pasé nueve años trabajando en películas como El Cid, la leyenda y Nocturna en la década de los 90. Incluso trabajé para Disney. Para mí el dibujo animado es la conexión entre el cine y el dibujo. Por eso me encantan los concept arts y los story boards de las películas. En realidad esta exposición, más que un homenaje al cine, es un homenaje al dibujo y a los dibujantes capaces de crear esos conceptos tan originales”.

De ‘20.000 Leguas de viaje submarino’ a ‘El padrino’

“Además –continúa Víctor- tengo muchas influencias de dibujantes de artistas de esas películas, como Harper Goff (el diseñador del Nautilus de 20.000 leguas de viaje submarino y Ralph McQuarrie (Star Wars). Por eso las ilustraciones de esas películas eran de las más comprometidas de la exposición y en las que he dejado volar menos mi imaginación para ceñirme a los conceptos originales”.

“Me fascinaba el diseño del Nautilus –añade Víctor- y de los trajes con escafandra de los buzos. De hecho, tengo guardado el cartel de la película de 20.000 leguas de viaje submarino desde pequeño. Por eso me documenté mucho e intenté ser lo más fiel posible. Y he acumulado varios bocetos del submarino que quizá use para nuevas ilustraciones”.

“Hay otras ilustraciones en las que me he dejado llevar un poco más –continúa Víctor-. Por ejemplo, en la de Toro salvaje rindo homenaje a Alex Raymond (Flash Gordon, Rip Kirby), y a sus maravillosos dibujos en blanco y negro. Por eso al periodista que aparece en primer plano le dibujé las gafas de Rip Kirby”.

“Otro ejemplo es la ilustración de My fair lady, que empezó siendo como las otras hasta que decidí simplificarla y hacer un homenaje a los figurines de moda. Al final simplifiqué lo máximo posible. Creo que en cada ilustración se ve toda mi trayectoria artística, desde mis inicios en los dibujos animados, la ilustración para publicidad, los figurines para moda… He hecho de todo y creo que todo puede verse en esta exposición”.

“Pero quizá la ilustración en la que más me he soltado es en la de El padrino –asegura Víctor- que es un homenaje a todo el cine negro. Tiene muchas películas dentro, desde Los intocables de Elliot Ness hasta Érase una vez en América, con ese puente de Manhattan como fondo. Imaginé una hipotética reunión de gánsters en ese escenario tan especial y lo que pretendo es que el espectador se imagine el resto de la escena. Para mí es muy importante conseguir que el espectador deje volar su imaginación cuando vea mis obras”.

Un catálogo a la altura de la exposición

Esta exposición cuenta con un catálogo muy especial en el que han colaborado firmas como el actor Tristán Ulloa, el guionista Borja Cobeaga (Ocho apellidos vascos), el ex director de la filmoteca Miguel Marías, los críticos de cine Oti Rodríguez Marchante y Jordi Costa; el Premio Nacional de Cómic Paco Roca o el viñetista Ángel Idígoras.

“La idea fue añadir unos textos en los que colaboraran gente del cine o la ilustración, para que escribieran unas líneas. Gente a la que admiro mucho, como Paco Roca, o excompañeros míos de la animación como Cristina Duran Miguel Ángel Giner (Una posibilidad entre mil). También gente a la que no conocía de nada. Y todos lo han hecho con mucho cariño”.

Segundas partes…

En cuanto a una posible segunda parte de esta exposición, a Víctor no le importaría: “¡Ojalá! –asegura- pero de momento sólo quiero descansar, porque llevo muchas semanas encerrado en la cueva. Pero mi selección inicial de películas era de veinticinco, tengo varios bocetos hechos de otras películas y en algunas me gustaría insistir, por ejemplo en 20.000 leguas de viaje submarino. O Planeta prohibido, que también tenía abocetada y al final se quedó en el camino”.

“Pero me gustaría seguir probando estilos nuevos para esas películas, porque una parte muy importante de mi trabajo es poder experimentar, arriesgar, buscar nuevos caminos, para que las ilustraciones no sean todas iguales”.

“Actualmente tengo un encargo muy chulo, un gran cuadro para un particular que vió un trabajo mío inspirado en una fiesta a bordo del Nautilus en el que hay muchísimos invitados peculiares, como chicas Bond. Y le voy a dibujar un museo de ciencias naturales en un planeta alienígena, lo que me va a dar total libertad para dibujar cualquier cosa que se me ocurra. También tengo proyectos para libros infantiles”.

Lo que el cine no me contó puede verse en la galería Kreisler (Hermosilla, 8) del 8 de mayo al 15 de junio.

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