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Muere María de Ávila, la gran dama de la danza en España, a los 94 años en Zaragoza

  • La catalana ha fallecido en su casa acompañada de su hija y sus nietas
  • De Ávila tenía una salud muy frágil desde hace tiempo, según explica su hija
  • La bailarina desempeñó la dirección del Ballet Nacional de España
  • El entierro se hará "en la más estricta intimidad" y el funeral será el lunes

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La bailarina María de Ávila muere en Zaragoza a los 94 años de edad

La bailarina y maestra de danza María Dolores Gómez de Ávila (Barcelona, 1920) ha fallecido a la edad de 94 años en Zaragoza, ciudad en la que residía desde hacía años junto a su familia y donde fundó el Ballet Clásico de Zaragoza.

La catalana ha muerto en torno a las 12:00 horas en su casa, acompañada de su hija Lola de Ávila, directora del Estudio de Danza María de Ávila, y sus nietas, según han indicado a Efe fuentes del Ayuntamiento de Zaragoza.

De Ávila, que abrió una escuela de danza clásica en 1954 por la que pasaron grandes bailarines como Víctor Ullate o Arantxa Argüelles, tenía una salud muy frágil desde hace tiempo, según ha asegurado a Efe su hija. Además, ha señalado que el cuerpo de su madre no será trasladado al tanatorio y que el entierro se realizará "en la más estricta intimidad" el próximo sábado.

Por su parte, el funeral se celebrará el próximo lunes en la basílica de Santa Engracia de Zaragoza, que se encuentra en el centro de la capital aragonesa, cerca del domicilio familiar.

Protagonista de la historia de la danza en España

La bailarina comenzó su carrera artística con tan solo diez años y por sus manos han pasado niños que han triunfado luego en grandes ballets del mundo como directores, coreógrafos y bailarines.

Nació en el seno de una familia sin conexión alguna con el teatro ni con la danza, pero eso no le impidió para llegar a ser primera bailarina del Gran Teatro del Liceo de Barcelona a los 19 años. Allí, trabajó como compañera habitual del bailarín Juan Magrinyá y llevó al escenario obras como "El amor brujo", que interpretó junto a Vicente Escudero en 1939.

Más tarde, entró a trabajar en el Ballet de Barcelona y la Compañía Española de Ballet, en las que figuró como bailarina estelar. Y, además, trabajó como profesora de danza en el Instituto del Teatro de la Diputación de Barcelona.

Sus montajes no llegaron al extranjero

Fueron unos años de gran actividad profesional que, a causa de la Guerra Civil y la Segunda Guerra Mundial, no permitieron a la artista interpretar ninguno de sus montajes en el extranjero.

No obstante, formó compañía con Juan Magriñá, primer bailarín de la Ópera de París, con el que recorrió en varias ocasiones los más importantes teatros españoles.

En 1948 contrajo matrimonio con el ingeniero aragonés José María García Gil, lo que hizo que se trasladara a Zaragoza, donde en 1954 fundó su Estudio de Danza Académica. Un centro por el que han pasado figuras importantes de la danza española como Víctor Ullate, Ana María de Gorriz, Cristina Miñana, Ana Laguna o Amaya Iglesias.

En esa ciudad, De Ávila también fundó el Ballet Clásico de Zaragoza y el Joven Ballet María de Ávila.

En febrero de 1983 se hizo cargo de la dirección de los ballets Nacionales Español y Clásico, donde se encargó de sistematizar el trabajo interno del ballet, así como abrió las puertas a coreografías como las de George Balanchine y Anthony Tudor.

Fundó su propia academia

Tras abandonar estos cargos, se ocupó de dirigir e impartir clases en su academia de ballet 'María de Ávila' de Zaragoza, donde trabajó durante varias décadas. En la actualidad, su hija Lola es la directora de centro.

Para ella, su faceta como bailarina y como docente eran todo uno "un mismo trabajo realizado de forma distinta" consideraba y reconocía que cuando enseñaba se veía reflejada en sus alumnos.

Con una elegancia natural, de mirada serena y alegre, María de Ávila era una gran dama que supo ser independiente y seguir los caminos de su vocación.