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Encierros y corridas para amantes del toro

  • Analizamos cada encierro de las Fiestas de San FermÍn 2013
  • El comportamiento de los toros en la calle y en la plaza
  • La última tarde, la que más interés despierta en la afición taurina
  • Sigue el especial sanfermines en RTVE.es

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'Navajito' protagoniza un rapidísimo y muy peligroso segundo encierro de San Fermín 2012, de Miura

La fiesta del toro de San Fermín es un espectáculo para los amantes de la tauromaquia. Permite ver a los animales corriendo por la calle, enfrentados a un escenario sorprendente y, después, en la arena de una de las plazas más prestigiosas de España. RTVE.es analiza el juego previsible de cada encierro:

7 de julio: Toros de Alcurrucén

En las calles: Los encierros empiezan en domingo, y eso siempre es sinónimo de aglomeraciones en las calles de Pamplona. Quizá por esta razón, la primera ganadería en correr será la de Alcurrucén.

Los toros de Navalmoral de la Mata, Cáceres, tienen acreditada fama de poco peligrosos. De hecho, en sus cuatro participaciones en los ‘sanfermines’, este ganado no ha dejado ni una sola cornada.

Los toros de Alcurrucén son una de las ganaderías que conserva un encaste Núñez puro. Esta cepa, que antaño fue una de las más extendidas en el campo bravo, ha perdido presencia. Sin embargo, en Alcurrucén se conserva el encaste y, con él, el gusto por un toro noble y encastado. Así fueron los que echó esta ganadería en el pasado San Isidro madrileño. 

Pero estos toros no son solo nobles y poco peligrosos en la carrera, sino que también son muy rápidos: suelen cubrir el encierro en poco más de dos minutos y medio y rara vez se descuelga algún ejemplar.

En la plaza: Esta corrida será matada por Antonio Ferrera, Antonio Nazaré y López Simón, una terna esforzada que busca un sitio en el escalafón. Ferrera es el más destacado de los tres espadas. El mallorquín ha tenido una actuación llena de mérito en el reciente San Isidro, con lo que su participación en San Fermín promete una interesante primera tarde.

8 de julio: Toros de Dolores Aguirre

En las calles: Es la primera vez que los toros de Dolores Aguirre acuden a San Fermín sin su propietaria, la ya legendaria ganadera bilbaína, que falleció el 12 de abril de este 2013. La desaparición de esta enamorada del toro bravo ha sido un duro golpe para una fiesta que no está necesitada precisamente de embates.

Su gusto por el trabajo bien hecho, por el toro íntegro, complejo, indómito, será siempre recordado por los aficionados, que acudían a las plazas con la seguridad de que iban a encontrarse animales de gran exigencia y mucha emoción.

En las calles de Pamplona, los toros de Dolores Aguirre han corrido ya 13 veces y han dejado la friolera de 14 cornadas y 58 heridos, lo que da una idea de lo serio que es este encierro, solo apto para corredores muy experimentados. De hecho, estos toros se vuelven especialmente peligrosos en los tramos más complicados, como Santo Domingo y Estafeta.

Por suerte, suelen correr agrupados, aunque en los últimos años se han descolgado algunos ejemplares que han dado lugar a carreras llenas de peligro y relativamente lentas, con una media de tres minutos y medio.

En la plaza: Decir Dolores Aguirre es invocar a la casta brava. Hablamos de una de las pocas ganaderías que conservan en su sangre esa  bravura y esa fiereza que, por definición, debería mostrar siempre el toro de lidia. De encaste Atanasio y Conde de la Corte, son animales que brillan en el caballo, codiciosos, fuertes y nobles.

Se enfrentará a este encierro una terna compuesta por Manuel Escribano, Joselillo y Juan del Álamo. El primero tiene firmadas corridas en las mejores ferias, lo que da una idea de su buen momento, y viene de triunfar en Sevilla cortando las dos orejas nada menos que a un Miura.

Joselillo, por su parte, vuelve con los Dolores Aguirre a Pamplona, una cita que se está convirtiendo ya en un clásico, porque el vallisoletano se enfrenta a su sexto San Fermín consecutivo anunciándose con este ganado. Y no es de extrañar, porque los toros sevillanos ya le han granjeado una salida a hombros y varias orejas.

Por último, Juan del Álamo llega avalado por las dos orejas que cortó en Madrid, que le han situado entre los  toreros más en forma del momento. Matador de buenas maneras y mucho pundonor, completa uno de los carteles más atractivos del festejo pamplonica.

9 de julio: Toros de Valdefresno

En las calles: Para el 9 de julio estaban anunciados los toros de Cebada Gago, peligrosísimos, bravos, duros y siempre encastados. Sin embargo, el día 3 de julio se anunció que de los 11 toros que el ganadero gaditano había enviado a los corrales del Gas, solo dos pasaban el reconocimiento. Los demás fueron devueltos. Unos, por falta de trapío, otros, por heridas o lesiones de diversa índole. En su lugar se ha recurrido a Valdefresno, que este año ya remendó la corrida de Victoriano del Río en la Beneficencia de Madrid.

Entre los aficionados ha cundido la decepción, porque los Cebada Gago fueron la mejor ganadería de 2012 en San Fermín y su devolución ha sido una sorpresa muy desagradable. En su leyenda de peligro y violencia, han dejado 28 cornadas en 28 participaciones en los encierros. Entre sus días de siniestra gloria, el de 1988, cuando el toro ‘Doloroso II’ fue enchiquerado después de cornear a seis personas por el camino. Con su ausencia, San Fermín 2012 pierde mordiente.

Se anuncian en su lugar los toros de Valdefresno, que se estrenan en los encierros navarros. Esta ganadería salmantina, de procedencia Lisardo, tiene en sus genes el encaste mítico de Atanasio Fernández. Aunque esta línea ha perdido mucha bravura en gran parte de las ganaderías, lo de Lisardo mantiene bastante de lo que un día fueron estas reses. Suelen salir toros bravos, tanto en Valdefresno como en Puerto de San Lorenzo, y, al menos, son encastados y complejos. A cambio, suelen adolecer de cierta falta de fuerzas.

Habrá que ver qué juego dan en las calles, donde nunca han estado. Pero está claro que los mozos se enfrentarán a animales exigentes y peligrosos.

En la plaza: Lidiarán los toros de Valdefreso  Alberto Aguilar, David Mora y Rubén Pinar. De antemano, un cartel interesante, con toreros en buena forma y con muchas ganas de triunfar. Se enfrentan a unos toros complicados, habitualmente encastados, que pueden proporcionar una interesante tarde de toros.

10 de julio: Toros de Victoriano del Río

En la calle: Los toros de Victoriano del Río llegan desde Guadalix de la Sierra, Madrid. Es la cuarta vez que corren en Pamplona y, hasta ahora, no se han mostrado como una ganadería peligrosa: solo han dejado dos cornadas en sus tres comparecencias.

En cambio, sí se considera un ganado rápido: es seguramente la manada que más rápido va a correr, porque los ejemplares de Victoriano tienen una media de 2 minutos y 18 segundos, lo que da una idea de su velocidad sobre los adoquines.

Hasta ahora, siempre han corrido muy juntos, en bloque, sin dejar mucho espacio para las carreras sueltas y laterales, pero permitiendo el lucimiento de los corredores que marchan junto delante de la manada. 

En la plaza: Tarde de reventón en la plaza de Pamplona. Con los ‘victorianos’ llegan siempre las figuras y este cartel lo componen Morante de la Puebla, ‘El Juli’ y Alejandro Talavante.  Los buenos aficionados reclaman a estos grandes nombres que se presenten en las plazas importantes con un ganado más exigente, pero las figuras parecen abonadas a este ganado más noble, más “artista” y menos comprometido. 

Los toros de Victoriano del Río son claros representantes del encaste ‘Domecq’, un tipo de animal de buenas hechuras, que va a más durante la faena y mantiene una embestida cómoda y previsible que favorece el lucimiento del torero. A cambio, son toros más bien sosos, con poca emoción y generalmente faltos de agresividad. 

Morante de la Puebla

 llega a Pamplona tras su resonante triunfo en Córdoba y su decepcionante paso por Madrid, donde no logró apenas momentos de brillantez. El carismático torero sevillano genera auténticas pasiones entre los aficionados, con lo que es un reclamo de primera para esta tarde de toros.  

Por su parte,  ‘El Juli’ es posiblemente el matador más regular y en forma del escalafón: viene de una temporada irregular, pero seguro que da espectáculo, como hizo recientemente en Badajoz, donde salió a hombros tras cortar dos orejas a un astado.

Por último, Talavante afronta el reto de Pamplona después de la gran decepción que supuso su encerrona con seis ‘vitorinos’ en Madrid, enmendada con una salida a hombros muy discutida por la afición más purista. Más reciente todavía es su salida a hombros en Badajoz.

Con todo, es el cartel estrella de la feria y, seguramente, un día de ‘no hay billetes’ y máxima expectación en el coso pamplonica.

11 de julio: Toros de Torrestrella

En la calle: Los Torrestrella tienen fama de peligrosos. Llevan 11 encierros y un total de 21 corneados y 43 heridos por contusiones, lo que da una idea del riesgo que entraña esta ganadería. Por si fuera poco, tampoco son toros rápidos: una media de tres minutos y nueve segundos, aunque no se desperdigan demasiado. Su punto más temible, Estafeta: en esa curva han dejado ocho cornadas.

En la plaza: En la sangre de la antigua y respetada ganadería de Álvaro Domecq se mezclan orígenes de gran renombre: encaste Núñez, Jandilla, Veragua y Parladé. Alcurnia para unos toros que, en realidad, se pueden considerar ya como un encaste propio.

Sobre el albero, son animales de juego interesante. No están sobrados de fuerza, pero embisten con consistencia y mantienen un nivel de casta aceptable, lo que hace que los toreros no puedan descuidarse con ellos.

En Pamplona está previsto que los maten Francisco Marco, Iván Fandiño y David Mora. Francisco Marco juega en casa, porque es natural de Estella y muy querido por la afición local, que se llevó un tremendo susto cuando fue cogido por un toro de Cebada Gago en los ‘sanfermines’ de 2010.

Por su parte, Iván Fandiño llega a la cita Navarra después de reaparecer el 30 de junio en Soria. Hasta ese día, llevaba 40 días recuperándose de una grave cogida en San Isidro, percance que le impidió llevar más allá su triunfo en Madrid. De hecho, en el ciclo isidril solo pudo matar un toro, pero le valió el premio de Taurodelta a la mejor estocada y a la mejor faena.

Por último, David Mora es un torero ya consolidado, en buen momento de forma, que sigue luchando por estar en carteles de ferias importantes. 

Una tarde para entendidos, porque si el ganado gaditano está a la altura, los matadores pueden dar un espectáculo interesante: les va mucho en el envite.

12 de julio: Toros de El Pilar

En la calle: El ganado de El Pilar corre este año su quinto encierro. En sus cuatro comparecencias anteriores, los toros salmantinos han demostrado ser una ganadería poco peligrosa y rapidísima. De hecho, en 2011 batieron el récord de los encierros con 2 minutos y 11 segundos en una carrera vertiginosa. 

A su velocidad suman la nobleza: corren muy unidos y apenas lanzan derrotes laterales, con lo que los corredores pueden lucirse corriendo muy cerca de las cabezas. Esta nobleza se traduce en pocos percances: han dejado solo dos cornadas, ambas en Estafeta, con lo que parece claro que es el tramo más peligroso para estos animales. 

En la plaza: Aunque la sangre Domecq, de antemano, podría llevarnos a pensar en los toros comerciales y faltos de emoción que tanto abundan en las ganaderías de este encaste, lo cierto es que los ejemplares de El Pilar han dado un juego muy importante en las últimas ediciones de San Fermín. De hecho, dos toros de este hierro merecieron los premios Carriquiri de 2011 y 2012

Se enfrentan a estos animales Juan José Padilla, ‘El Juli’ y Jiménez Fortes.  Padilla, siempre pleno de facultades, está completando una temporada irregular, con actuaciones de mérito y otras menos brillantes, como las de San Isidro. Julián López ‘El Juli’ repite en la feria pamplonica. Torero de poder, está muy acostumbrado a matar este encaste, al que domina y hace lucir como pocos.

Por último, Saúl Jiménez Fortes comparece en la primera de sus dos tardes, porque también matará la ‘miurada’. Jiménez Fortes, matador malagueño, fue el triunfador de San Fermín 2012, edición en la que abrió la Puerta Grande con los toros de Fuente Ymbro. Viene de una temporada complicada, con dos tardes en Madrid en las que no le acompañó el ganado. 

13 de julio: Toros de Fuente Ymbro

En la calle: El penúltimo encierro lo protagonizan las reses de Fuente Ymbro, una ganadería de encaste Domecq que tiene también fama de poco peligrosa. Será su novena carrera en Pamplona y, hasta ahora, solo ha dejado tres cornadas, dos de ellas en el tramo de Estafeta. 

Son, por tanto, toros que facilitan carreras cómodas y brillantes, ya que suelen correr unidos. Si embargo, en los últimos años ha habido algún ejemplar descolgado que ha provocado momentos de gran tensión. A pesar de esto, su media de carrera es bastante rápida: tres minutos y cinco segundos.

En la plaza: De antemano, cabría pensar que el encaste ‘juampedro’ no es una esperanza de emociones en el ruedo. Pero los toros de Fuente Ymbro conservan su fondo encastado y constituyen una de las ganaderías preferidas de la plaza de Pamplona. De hecho, en sus ocho ‘sanfermines’ acumulan ya tres premios Carriquir' y cuatro de la Feria del Toro.

Corresponde la muerte de este encierro a Padilla, Perera e Iván Fandiño. Padilla y Fandiño repiten en la feria, lo que demuestra que son toreros queridos y demandados por la afición local. Por su parte, Miguel Ángel Perera tendrá su oportunidad en el ciclo navarro. Es un torero en un buen momento que llega a Pamplona después de salir a hombros con Perera en Badajoz y tras ser el triunfador en la feria de Alicante. Su paso por San Isidro también fue importante, cuajando buenas faenas. Sin duda, otro cartel interesante, puesto que Fandiño y Perera están en un momento dulce y Padilla es un luchador que siempre arriesga.

Disfruta de los mejores momentos del quinto día de carrera de las fiestas taurinas más famosas del mundo, con la ganadería gaditana Fuente Ymbro.

14 de julio: Toros de Miura

En la calle: Terminan los encierros con la leyenda de Miura, la ganadería cuyo solo nombre pone de acuerdo a todos los taurinos, el relicario de la casta brava y de una fiesta cada vez más drenada en sus esencias.

Los fascinantes toros de Miura son fijos en San Fermín y han corrido ya 33 veces por los adoquines de Pamplona. Su estela de violencia y peligro extremo deja ya 12 cornadas y decenas de heridos por contusiones y traumatismos de  todo tipo.

Antaño, su nobleza hacía que fuera una ganadería muy interesante para los corredores, porque comportamiento era previsible y poco agresivo. Sin embargo, con el tiempo, el ganadero ha ido acentuando su velocidad y su fuerza, con lo que se han vuelto animales todavía más complicados. Eso, sumado a su enorme tamaño, los convierte en los toros más exigentes para los corredores.

Su volumen hace que se caigan a menudo y, por tanto, se descuelguen de la manada. Pero no por eso dejan de embestir: conservan su encastada fuerza y acometen sin parar contra todo lo que ven. Y cuando llegan al callejón, su peligrosidad se dispara: es el tramo donde más heridas han dejado en los cuerpos de los corredores.

En la plaza: Tarde para gourmets del toreo auténtico. Se juntan sobre la arena de Pamplona una ganadería de leyenda que está en un gran momento de casta, fuerza y bravura, y toreros con ganas de triunfar y brillando a un nivel asombroso, como es el caso de Javier Castaño, que va a compañado de Rafaelillo y Jiménez Fortes.

Acostumbrado a matar Miuras, Castaño y su cuadrilla van camino de convertirse en un mito. Sus dos tardes en Madrid este año han convertido a este grupo de humildes toreros en una especie de trinchera para los aficionados, el último baluarte del toreo puro, esencial, verdadero.

En Madrid, la cuadrilla de Castaño, esos Adalid, Sánchez, Galán y Sandoval fueron obligados a dar la vuelta al ruedo después de dar una inolvidable lección de lidia. El hecho, algo nunca visto en Las Ventas, ha envuelto ya en el aura de la leyenda a este grupo de subalternos de lujo que, dirigidos por un torero sincero y valiente, son ya para los aficionados una especie de delantera de lujo del fútbol.

En el cartel, además, está Rafaelillo, otro matador acostumbrado a la dureza del encaste de Miura y las dificultades que plantea la sangre Cabrera y Gallardo. De hecho, Rafaelillo se destacó este año en Sevilla con los Miura, en una impresionante corrida en la que también estaba Castaña y en la que Escribano salió a hombros tras cortar dos orejas a un toro de esta casa. Y cierra el cartel Jiménez Fortes, que repite tarde en la feria y, tras triunfar el año pasado, ha tenido el coraje de reclamar un puesto ante los pitones sin piedad de los Miura. Lo dicho: para gourmets y, seguramente, la gran tarde de San Fermín 2013.