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Encuentran posibles restos de la tercera víctima de la explosión en Moraleja

  • Perros especializados en catástrofes han hallado los restos del trabajador
  • Los otros dos trabajadores fallecidos en la explosión ya han sido enterrados

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Hallados los restos del desaparecido en la explosión de Moraleja

El delegado del Gobierno en Extremadura, Germán López Iglesias, ha informado este sábado de que se han encontrado restos carbonizados que podrían ser del último de los tres trabajadores desaparecidos tras la explosión que se produjo el pasado jueves en la fábrica Industrias Oleícolas Sierra de Gata de Moraleja (Cáceres).

López Iglesias ha señalado, no obstante, que corresponde a las autoridades judiciales, tras conocer el resultado de los correspondientes análisis, afirmar si corresponden al joven José Miguel Santos.

Así lo ha indicado López Iglesias, en declaraciones a los medios en un acto del 219º aniversario del Regimiento Castilla 16 en la Base General de Menacho en Bótoa (Badajoz).

Han sido perros policía traídos desde Madrid los que han dado con el paradero de los restos, que, de confirmarse, corresponderían a José Miguel Santos Martín, de 30 años.

"Hay visos de que los perros han puesto unas muestras en el camino", ha añadido Germán López Iglesias, quien ha adelantado que será durante la tarde de hoy o mañana por la mañana cuando se podrá salir de dudas sobre el resultado del hallazgo de dichos restos.

De este modo, se confirmaría que la explosión de la fábrica habría ocasionado la muerte de tres personas, dos de las cuales, Alberto Lozano, de 88 años, y Valentín Parra, de 58, ya han sido despedidos por los vecinos de este municipio.

GEAS y perros especializados

Los buzos del Grupo Especial de Actividades Subacuáticas de la Guardia Civil (GEAS) reanudaron este sábado la búsqueda y han centrado su labor en las orillas del río Rivera de Gata, cuyo cauce pasa muy cerca de la fábrica siniestrada, ante la posibilidad de que el trabajador desaparecido, José Miguel Santos Martín, de 30 años, hubiera sido "expulsado" del interior de la fábrica como consecuencia de la onda expansiva.

Se ha confirmado, gracias al testimonio de los trabajadores que resultaron ilesos, que en el momento de la explosión, Santos Martín se encontraba en una parte elevada de la factoría.

A los GEAS se ha unido un equipo especial de perros de rescate en catástrofes, que ha llegado a Moraleja desde Madrid, según ha informado a Efe el alcalde del municipio, Pedro Caselles. Estos han sido los que han localizados los restos del trabajador.

Caselles ha explicado que las labores de búsqueda en el interior de la factoría se están llevando a cabo este sábado de una forma "más minuciosa" que en las pasadas jornadas, ya que las dos grúas de gran tonelaje desplazadas desde Plasencia han logrado retirar un gran volumen de material pesado.

El padre de esta última víctima, Miguel Santos Izquierdo, de 56 años, también se encontraba trabajando en la fábrica en el momento de la explosión y resultó herido leve.

Hipótesis del siniestro

El alcalde ha insistido en que, por el momento, la única versión que se maneja es que la tragedia se produjo por la explosión en un tanque que contenía hexano, un líquido disolvente y altamente inflamable utilizado para convertir el orujo de la aceituna en aceites industriales.

En la tarde de este viernes fue enterrado Valentín Parra Carrero, de 58 años, natural del municipio de Arroyo de la Luz (Cáceres), casado y padre de dos hijas de 29 y 32 años, y esta mañana se ha dado sepultura a Alberto Lozano Zango, de 88 años, antiguo encargado de la fábrica, la cual visitaba casi a diario para pasar un rato con su hijo, Alberto Lozano, de 60 años.

El hijo también se encontraba en la factoría en el momento de la explosión, aunque resultó ileso.

Se da la circunstancia de que el fallecido ya sufrió un accidente en la misma industria extractora de orujo de Moraleja, concretamente en el año 1962, que le produjo importantes quemaduras, según han confirmado a Efe fuentes municipales.