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Jordi Gracia, profesor y escritor: "Cualquier tiempo pasado no fue mejor"

  • El catedrático carga contra los intelectuales melancólicos en su nuevo libro
  • Niega que haya una crisis de valores y defiende el uso de internet

Por
 Jordi Gracia
Jordi Gracia / Laura Gracia

Profesor desde hace 25 años y catedrático de Literatura Española de la Universitat de Barcelona, Jordi Gracia es un defensor nato de los tiempos actuales. Para dejarlo claro, Anagrama ha publicado El intelectual melancólico, un panfleto en el que Gracia critica a todos aquellos que añoran el pasado y que reniegan de, entre otras cosas, las nuevas tecnologías, a las que él califica de instrumento positivo que ha llegado a ser para muchos, más que una herramienta, un verdadero hábitat.

En apenas 100 páginas, Gracia ridiculiza con sarcasmo y con humor a los que, según cuenta, viven afectados por el síndrome del narciso herido.

Respuesta irritada a un discurso catastrofista

- Jordi, te habrás quedado a gusto después de escribir este libro...

Sí, el libro es una respuesta irritada ante un discurso catastrofista y apocalíptico que no cuadra con mi percepción de la realidad en términos culturales, morales, políticos e intelectuales.

- Tú eres de los que piensan que cualquier tiempo pasado no fue mejor, ¿no?

No, yo diría que no. Y cuando hablo de esto suelo recurrir a Woody Allen cuando mencionaba aquello de que tendemos a evocar el pasado como un tiempo más favorable y nos solemos olvidar de cuando uno iba al dentista y le operaban con los sistemas anteriores. De manera que no, los tiempos pasados, por lo menos en el ámbito occidental, no han sido mejores.

- ¿Cómo es el intelectual melancólico? ¿Desde cuando existe esta “especie”?

El intelectual melancólico es aquel que adopta una actitud de rechazo ante los cambios que suceden en la vida. Estas personas tienen dificultades para adaptarse a esos cambios –muchos de ellos radicales, como Internet– porque están convencidos de que comportan una degradación de los auténticos valores, que, según ellos, se han perdido. Y este tipo de personas que denuncian los cambios existen desde hace, al menos, 2.500 años.

"Todos tendemos a la fosilización"

- ¿Se hace mejor Literatura ahora que antes?

Depende del "antes", pero, en general, se hace una literatura comparable a la de tiempos anteriores con la salvedad de aquel tiempo increíble que vivieron Cervantes, Lope de Vega o Calderón. Pero fuera de esa época –desde el fin del siglo XIX hasta la guerra civil– yo veo una equiparación en términos de calidad literaria. Pero no sólo eso: creo que hay una mayor calidad desde el punto de vista cultural, cinematográfico, plástico, pictórico, universitario y científico.

Con lo cual no creo que sea acertado creer que estamos en una situación degradada si la comparamos con el pasado. Si esa comparación se hace encima pensando en los años 40 o 50, me parece sencillamente ridículo.

- ¿Las únicas obras que resarcen de la melancolía al melancólico son las suyas propias?

No, es una exageración, pero sí que es verdad que todos tendemos a la fosilización, a las rutinas, a regresar a los mismos sitios. Yo, por ejemplo, tengo 46 años, pero veo lo que hace gente que tiene 30 y me parecen muy interesante, te lo garantizo. Y es cierto que no forman parte del sistema estelar de la cultura española. ¡Claro, cómo lo van a hacer si tienen 30 años!

El síndrome del narciso herido

- ¿Qué es el síndrome del narciso herido?

Tiene que ver con una excesiva expectativa con respecto al papel que uno puede desempeñar en un ámbito social y cultural. El que sufre este síndrome se siente desplazado, fuera de lugar, poco querido, maltratado.

- En el libro dices que los ciudadanos están mejor informados ahora que antes. ¿No crees que hemos llegado también a la desinformación?

Sí, pero son dos cosas que están ocurriendo a la vez. Del mismo modo que hay personas saturadas de información superficial, también las hay con voluntad de estar informadas y que tienen hoy en día muchísimas más posibilidades que antes de acceder a la información que quieren tener.

"No hay ninguna crisis de valores"

- ¿Qué piensas de la crisis de valores de la que tanto se habla?

No creo que haya ninguna crisis de valores. Para empezar, tú y yo no podríamos tener esta conversación hace 60 años, porque una mujer no podría estar a cargo de este programa (Gracia no se ha dado cuenta de que soy una humilde redactora). Así de simple. ¿Qué valores se han perdido? Por poner otro ejemplo: Antes todo el mundo tiraba los papeles a la calle; ahora no los tira nadie.

Y puedo poner ejemplos menos banales: el respeto a la legalidad que, desde luego, en la etapa del franquismo no se respetó.

- ¿España va bien?

Pues es una pregunta que no se puede contestar. El único apunte que puedo hacer es que España va bien en términos generales y que, además, está en una fase de crecimiento y de maduración como sociedad democrática que no había experimentado jamás en su historia. Nunca.

Si la experiencia de 30 años de Democracia nos ha llevado adonde estamos ahora, creo que es una razón para apreciar positivamente este cambio que los españoles en los últimos 200 años no fuimos capaces de hacer.

- ¿Están los jóvenes de ahora mejor formados que los de antes?

Creo que sí. La universalización de la enseñanza en España es un hecho real y, además, la formación es mucho mejor. El porcentaje de alumnos con beca Erasmus que tenemos es alto. Hay muchos jóvenes que tienen ya experiencia internacional y eso está muy bien.

¿Que, al mismo tiempo, hay carencias? Sí. Pero una cosa no quita la otra.

"El cristianismo genera neurosis"

- En el libro dices que “el cristianismo es a menudo un idealismo perfecto para fabricar resentidos de por vida”. ¿Puedes explicar qué es lo que quieres decir con esto?

Pues que es una estructura de valores que reclama la magnanimidad, la piedad, la compasión o el bien, pero no reclama, en cambio, ni la autocrítica, ni la confesión de culpa pública ni el reconocimiento de los propios defectos o de los deseos inconfesables.

El cristianismo genera un tipo de neurosis que no favorece el crecimiento adulto y maduro del sujeto.

- No querrás decir que todos los cristianos son neuróticos...

No, ni mucho menos. Claro que no (suelta una carcajada). Algunos. Y si nos referimos a los movimientos sectarios que todos conocemos, todavía más. En estos casos estamos muy cerca de conductas neuróticas que hemos permitido y con la que convivimos sin mayor dificultad.

- ¿En qué estado se encuentra la Educación en España a día de hoy?

Transformándose. España no había vivido nunca un aluvión de inmigración como el de ahora como tampoco había experimentado una masificación universitaria, por ejemplo. La educación no está en una situación ideal pero es que nunca lo va a estar. Eso no existe.

- ¿Qué opinión tienes de las redes sociales y de Internet en general? ¿Ha sido más buena que mala su aparición?

Más buena que mala, sí. Es un instrumento que se ha convertido para demasiadas personas en casi un hábitat, pero como todos los inventos necesita un proceso de adaptación por parte de la población.

En la mano de cada uno está la posibilidad de usarlo adecuadamente.

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