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Muere a los 82 años y en el anonimato la única hija de Stalin

  • Huyó de la URSS en 1967 y emigró a EE.UU.
  • Escribió dos autobiografías en las que renegaba de su padre

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La única hija de Stalin ha muerto a los 85 años en un asilo estadounidense

La única hija del dictador soviético Josif Stalin, Svetlana Stalina, falleció a los 85 años el pasado 22 de noviembre debido a un cáncer de colon en el condado de Richland, Wisconsin, según ha informado este lunes el diario estadounidense The New York Times.

La historia de la poco conocida hija del dictador ruso conmocionó a la comunidad internacional cuando en 1967 se exilió a Estados Unidos, motivada, según dijo en su momento, por el maltrato que había recibido su difunto esposo, Brijesh Singh, por parte de las autoridades soviéticas.

Svetlana publicó al llegar a EE.UU. un libro de memorias en el que narró su vida en Rusia bajo el título "Veinte cartas a un amigo" y que pronto se convirtió en un "best seller", un retrato de su relación con su padre en el que renegaba de él, de la URSS y del comunismo.

La huida

Svetlana Stalin, que adoptó el apellido Alliluyeva, el de su madre, tras la muerte del dictador, se graduó en la Universidad de Moscú en 1949, trabajó como profesora y traductora y se movió en los círculos literarios de Moscú antes de abandonar la Unión Soviética.

Tras la muerte de su padre y después de que los sucesores al frente de la URSS la retirasen todos los privilegios, la hija del dictador huyó a India en 1967, donde pidió asilo político en la embajada de EE.UU.

Se casó en cuatro ocasiones, la última de ellas con William Wesley Peters en 1970, de quien tomó el nombre de Lana Peters y con quien tuvo una hija, Olga.

Además de su libro de memorias, la hija de Stalin escribió tres libros más, entre ellos "Sólo un año", una autobiografía publicada en 1969. Tras vivir en Gran Bretaña durante dos años en la década de los 80, regresó a la Unión Soviética con su hija, aunque solo permaneció allí un año, tras el cual regresó a EE.UU.

Sus últimos años de vida los pasó en una residencia de ancianos en Wisconsin.