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Berlusconi cumple 75 años "amargado" y sin "nada que celebrar"

  • El primer ministro italiano confiesa sentirse "acorralado por la justicia"
  • El caso de Berlusconi, un ejemplo para los ancianos según un geriatra

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Quien conoce bien al presidente del Gobierno italiano, Silvio Berlusconi, asegura que al mandatario no le gusta cumplir años y que incluso le deprime.

Pero esta vez, aunque la cifra que cumple este jueves es importante y redonda, 75 años, su situación personal y política le quitará aun más si cabe las ganas de celebrarlo.

Según revelan los medios de comunicación, Berlusconi aseguró el miércoles a quienes se acercaron en la Cámara de Diputados a felicitarle por sus 75 años que se sentía "amargado" y "que no tenía nada que celebrar".

Presente oscuro

Berlusconi ha desvelado a sus correligionarios que se sentía acorralado por la justicia, que le está preparando un "nuevo regalo" de cumpleaños, en referencia a la posible investigación por inducción al falso testimonio al empresario Giampaolo Tarantini, el encargado de conseguir las chicas para sus fiestas.

En una intervención en el telediario de anoche de Canale5, Berlusconi se limitó a explicar que le gustaría como regalo de cumpleaños que "que se dejasen de lado las divergencias para trabajar juntos, relanzar la economía y sacar a Italia de la crisis".

Silvio Berlusconi es la prueba de que envejecer no es una enfermedad

Los procesos que tiene pendiente, las mediaciones maratonianas con sus socios en la mayoría gubernamental para evitar que caiga el Gobierno, la situación económica italiana y las continuas revelaciones sobre sus fiestas con chicas son algunas de las velas que este jueves colocarán en la tarta de cumpleaños del mandatario.

El cumpleaños de Berlusconi estará repleto de actos, como un seminario en el Ministerio de Economía o la reunión que mantendrá por la tarde con los portavoces de la coalición gubernamental para poner a punto un paquete de medidas para relanzar el crecimiento.

Pero conociendo al "Cavaliere", quien en estos últimos años se ha sometido a varias intervenciones estéticas para atenuar los efectos del paso del tiempo, lo que más le dolerá será cumplir tres cuartos de siglo.

Ejemplo berlusconiano

El presidente de la Sociedad Italiana de Geriatría, el doctor Niccolò Marchionni, recordaba este jueves que a partir de los 75 años se habla ya de "tercera edad" y que "en caso de hospitalización se considera un paciente de geriatría".

Marchionni explicaba en su intervención en un programa radiofónico de la RAI1 que el trabajo a 75 años es positivo, pues mantiene la mente entrenada, pero que una persona de esa edad no se puede permitir ese tipo de estrés pues "corre el peligro de un envejecimiento repentino".

Y aprovechando los 75 años del mandatario y los últimos detalles desvelados sobre su vida privada, se ha colado también el tema del sexo en la tercera edad.

En la misma entrevista, el presidente de la Sociedad Italiana de Geriatría aconseja a Berlusconi "una sana y equilibrada vida de pareja".

Un consejo de un geriatra para Berlusoni, quien en algunas de las conversaciones que se han filtrado a los medios de comunicación alardeaba de su activa vida sexual.

"Silvio Berlusconi es la prueba de que envejecer no es una enfermedad y que el poder es un óptimo instrumento para mantenerse joven", según el presidente de la Asociación italiana de Psicogeriatría, Marco Trabucchi.

El año pasado, Berlusconi bajó a saludar a un grupo de jóvenes que se reunió debajo de su casa en Roma para felicitarle el cumpleaños.

Quien sabe si este jueves, a los 75 años, también acudirán y sobre todo si el mandatario tendrá ganas de recibirles con una sonrisa, cuando él mismo dice que no tiene "nada que celebrar".