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Egipto asiste al histórico juicio contra Mubarak, que se declara "no culpable" de todas las acusaciones

  • Junto al expresidente, dos de sus hijos, y el exministro del Interior
  • El expresidente ha aparecido postrado en una camilla
  • Ha sido la primera aperición pública desde el 10 de febrero
  • La próxima sesión se ha fijado para el 15 de agosto

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Primera sesión del juicio contra Hosni Mubarak

Era, sin duda, una de las imágenes más deseadas por todos los egipcios que se echaron a la plaza de Tahrir: la de su expresidente, Hosni Mubarak, sentado en el banquillo de los acusados. Este miércoles ese deseo se ha convertido en una realidad aunque haya sido con su exlíder postrado en una camilla.

Tras diversas especulaciones sobre si asistiría o no al juicio, Mubarak ha abandonado el hospital en el que se encontraba ingresado, en Sharm el-Sheikh, y ha acudido a la sala de Academia de la Policía en El Cairo.  Previamente, habían entrado en el recinto el exministro del Interior, Habib el Adli, seguido por sus asesores, y por los dos hijos de Mubarak, Alaa y Gamal, vestidos de blanco, quienes también serán juzgados.

Todos han negado las acusaciones - implicación en la muerte de manifestantes, enriquecimiento ilícito y de corrupción- y, de comprobarse estos hechos, podrían enfrentarse a la pena capital

Tras la sesión de este miércoles, Mubarak se quedará en un hospital del Cairo y todos deberán comparecer de nuevo el próximo 15 de agosto.

La imagen más esperada

Mubarak, pálido pero con aspecto estable, ha permanecido tumbado en la camilla y vestido de blanco, y en todo momento se ha mostrado tranquilo e incluso conversando con sus hijos. Su única intervención ha sido para negar "categóricamente" todas las acusaciones.

Mubarak: "Niego todos los cargos y las acusaciones categóricamente"

El expresidente ha estado en la sala junto a sus vástagos, mientras que Al Adli y sus asesores comparecen en una jaula próxima, situada a la derecha del tribunal.

Alaa y Gamal, vestidos de blanco y con un libro en la mano, también se han declarado no culpables y han repetido la misma frase que su progenitor.

Este histórico juicio supone la primera aparición pública de Mubarak desde el pasado 10 de febrero, cuando pronunció un discurso un día antes de renunciar a la Presidencia de Egipto tras 18 días de protestas.

Un miembro de la Fiscalía egipcia ha leíd las acusaciones contra Mubarak, entre ellas, que el expresidente acordó con el exministro del Interior Habib al Adli, que también es juzgado hoy, el asesinato de manifestantes en las protestas pacíficas que estallaron el pasado 25 de enero.

Según la Fiscalía, Mubarak y Al Adli permitieron a los policías disparar contra los manifestantes y atropellarlos con su vehículos, y no utilizaran sus poderes para prohibir estas acciones.

Día histórico

Asimismo, Mubarak siendo presidente del país, aceptó para él y sus dos hijos cinco villas y otras propiedades por un valor de 39 millones de libras egipcias (6 millones y medio de dólares) del empresario Husein Salem, detenido en España, a cambio de cederle terrenos privilegiados en la localidad de Sharm el Sheij.

Otro de los cargos que se le imputan es el supuesto acuerdo con el exministro de Petróleo Sameh Fahmi sobre la venta de gas a Israel, por un precio inferior a su valor real en el mercado, a través de una compañía de Salem, que es juzgado en ausencia.

No hay que olvidar que este juicio tiene también cierto componente simbólico ya que será tras Sadam Hussein, el primer dictador árabe juzgado ante un tribunal civil por cargos de asesinato. Sus pasos parece no ir a seguirlos el otro presidente derrocado por las revueltas árabes, Zine el Abidine Ben Ali, quien salió de Túnez antes de ser detenido, y ha sido condenado en rebeldía.

Mubarak siempre ha dejado clara su intención, incluso cuando se aferraba al poder: morir en la tierra en la que nació, Egipto. Será esa misma tierra la que este miércoles le juzgará.

La acusación

Por su parte, el principal abogado de Mubarak, de Al Adli y de otros acusados, Farid el Dib, ha pedido a los jueces que el tribunal escuche el testimonio de 1.631 personas que presentaron acusaciones contra los detenidos.

Además, ha solicitado que se convoque al jefe del Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas egipcias, Husein Tantawi, para escuchar su testimonio, ya que asumió la responsabilidad del país el pasado 28 de enero, cuando Mubarak pidió ayuda al Ejército para controlar las protestas, según el abogado.

Este defensor ha hecho referencia, asimismo, a una petición que había hecho anteriormente para dar un permiso al médico egipcio que atiende a Mubarak en vez de al alemán que, según El Dib, "tenía miedo de venir" a Egipto.

El abogado no ha ofrecido más detalles sobre esta petición ni sobre si este permiso es para que el médico comparezca ante el juez o presente un informe médico de Mubarak.

Tensión palpable

Conscientes del día histórico que iban a vivir, Egipto ha despertado este miércoles en mitad de un enorme despliegue policial en torno a la Academia de Policía del Cairo. Según ha comprobado la agencia Efe, los agentes han tardado en intervenir al comenzar los choques entre partidarios y detractores de Mubarak.

Un fotógrafo ensangrentado con una brecha en su cabeza ha tenido que ser trasladado por la Policía para ser atendido por los servicios sanitarios en los momentos previos al inicio del juicio que se vive con fuerte tensión en los alrededores de la citada Academia de Policía, en el barrio de Tagamo James, en el este de El Cairo.

Cientos de agentes están desplegados en torno a la sede del tribunal que juzgara a la cúpula del anterior régimen egipcio montaron sucesivos cordones y las medidas para acceder al interior son estrictas.

Decenas de periodistas de medios egipcios e internacionales aguardan para acceder al interior de las instalaciones policiales donde hoy está previsto que comience el juicio.

En torno a la sede del tribunal cientos de personas con banderas egipcias esperan la llegada al tribunal del exgobernante egipcio y sus dos hijos.