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Pascual Sala: "Los magistrados tenemos ideología, no adscripción partidaria"

  • Primera entrevista del presidente del Tribunal Constitucional a una televisión
  • Afirma que los recursos del PP se resolverán antes de un año
  • Recuerda a Tomás y Valiente, asesinado por ETA hace 15 años
  • Quiere que la institución sea más conocida por los ciudadanos

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Presidente del Constitucional: "Los magistrados tenemos ideología, no dependencia partidaria"

El nuevo presidente del Tribunal Constitucional, Pascual Sala, ha anunciado en una entrevista exclusiva con TVE que los recursos del PP contra el aborto y los matrimonios homosexuales se resolverán antes de un año. Sala niega que los magistrados del Tribunal actúen de forma partidista aunque admite que, como ciudadanos, tienen su ideología.

Pregunta: El lunes se cumplen 15 años de la muerte de Francisco Tomás y Valiente (jurista y presidente del Tribunal Constitucional, asesinado por ETA) ¿que queda de su figura?

Respuesta: Queda la figura de un auténtico hombre de estado en primer lugar, un gran catedrático, un magistrado y presidente del Tribunal Constitucional de la época en que el Tribunal inició su andadura, que lo configuró junto con García Pelayo que fue su predecesor. Queda la memoria de un gran publicista, de un gran magistrado y de un gran presidente, que contribuyó a la formación del TC y a la consolidación de la doctrina constitucional que después han aplicado los tribunales que le han sucedido.

Pero yo quisiera hablar de un hombre al que conocí en su juventud. Luchó en la época de la dictadura por la consolidación de la democracia en España. Entonces era muy difícil encontrar personas de su valía y de su incidencia y después como catedrático, como publicista y como magistrado, ha contribuido de una manera decisiva a extender el conocimiento de los valores democráticos a extensas capas de la sociedad. Esto era algo que el Tribunal necesitaba y quizá siga necesitando, proyectarse un poco al exterior.

P:  A Tomás y Valiente le asesinó ETA, y 15 años después seguimos hablando de ETA. ¿Cree Ud. que está cerca el fin de la banda terrorista?

R: Esta es una apreciación que podría hacer como ciudadano. La amenaza terrorista y los grupos y formaciones que tengan conexión directa o indirecta con la violencia terrorista son contrarias a cualquier estado de derecho, y sobre todo al estado de derecho que consagra nuestra Constitución. La valoración quiza política que corresponde hacer respecto de esta nueva fase, que se dice nueva fase, no puede hacerla un magistrado del TC por dos razones: primero porque no tengo, ni tiene ningún magistrado aquí, elementos de juicio; y segundo porque aunque los tuviera no podría manifestar su opinión. No se trata de eludir la pregunta sino de cumplir con mi deber que es no confundir la opinión que yo pueda tener como ciudadano particular y la que tengo obligación de tener como presidente y sobre todo como miembro del TC.

P:  Se lo pregunto de otra manera. ¿Alguna vez ha pensado o esperaba el paso que ha dado la izquierda abertzale?

R: Pienso que la violencia terrorista tiene que terminar. Indudablemente, los procedimientos mejor serían que fueran, por así decirlo, con arreglo a un orden de derecho, supeditándose al ordenamiento jurídico, como es la obligación en todo estado de derecho, pero la valoración política de los pasos que se están dando es política y no la debo hacer.

P: Lleva casi un mes en el cargo, ¿cuáles son las prioridades?

El Tribunal ha pasado en los últimos tres años por una fase de las más difíciles

R: El TC ha pasado en los últimos tres años por una fase de las más difíciles por la dificultad de algunos procesos constitucionales que se ha visto abocado a resolver y que ha resuelto con una gran discrepancia, como pueden ser la dos sentencias sobre la reforma del Estatuto de Autonomía de Cataluña, tanto la presentada por el PP como por el Defensor del Pueblo. Esta última ha pasado más desapercibida pero tiene precisiones muy interesantes y revela cuál es la posición de cada uno de los magistrados. No tiene votos particulares, pero por primera vez en el Tribunal refleja la opinión de cada uno de los magistrados en cada tramo en que hubo que dividir la sentencia. No fue una sentencia votada en conjunto sino por tramos.

Pero superado este momento, que debo decir que condujo muy bien la presidenta María Emilia Casas, que ha sido una gran presidenta del TC, el Tribunal tiene que salir al paso y resolver el problema del stock que tiene de sentencias y de procesos constitucionales y cuestiones de inconstitucionalidad, que tienen pleitos paralizados en la justicia ordinaria hasta que resuelva el Tribunal. Hay que resolverlo urgentemente. Hay que reestructurar la labor de los letrados y de los magistrados. Esto es lo más urgente y el Tribunal lo va a abordar si es necesario con reformas en el pleno gubernativo de reglamentos y modos de actuación, con la aportación de todos los magistrados.

Y luego quizá el Tribunal, desde su inicio, ha estado muy reconcentrado. Es una institución básica, es el supremo intérprete de la Constitución, solo sometido a ella y a su Ley Orgánica. Y sin embargo es poco conocida. El Tribunal deberia proyectarse un poco más al exterior, salir, darse a conocer, no solo hacer la labor sino que la gente conozca qué es lo que se hace y cómo se hace.

Adscripción de los magistrados

P: El crédito del TC después de la sentencia del Estatut y de lo que ha tardado está bajo mínimos. ¿Le preocupa?

R: Sí me preocupa si la percepción exterior es que está bajo minimos, porque la percepcion interior no es la misma. El Tribunal ha tenido una gran dificultad para resolver ese recurso, pero lo ha hecho. Podrá estarse o no de acuerdo, ha tenido sus disidencias, que están perfectamente manifestadas, pero quizá no se ha estudiado en profundidad la doctrina que se ha asentado, se esté o no de acuerdo con ella.

No se tiene en cuenta, quizá, cuando se critica, con toda legitimidad, que la justicia constitucional tiene algunos puntos de partida que no se tienen en cuenta en otros estamentos. Por ejemplo la presunción de constitucionalidad de las leyes democráticas. Las leyes son expresión de la voluntad del pueblo a través de sus legítimos representantes, lo dice la Constitución de forma terminante, y a través de los ciudadanos de las comunidades autónomas cuando se trate de las leyes de las asambleas legislativas de las comunidades.

Quien impugna las leyes tiene que superar la carga de esta presunción, que es muy fuerte. El Tribunal, independientemente de la opinión como ciudadanos de cada uno de sus integrantes, tiene que defender la presunción de constitucionalidad.

Por tanto, el Tribunal no es ni se puede convertir en una tercera cámara ni en una última cámara, precisamente porque tiene que respetar la presunción, que es fuerte y doctrina del Tribunal desde 1981 hasta ahora. Por eso no puede sorprender que interprete algunos preceptos de leyes que no declara inconstitucionales. 

El Tribunal no es ni se puede convertir en una tercera cámara

P: Se percibe muchas veces que las votaciones se producen por bloques: progresistas contra conservadore. 

R: La división es una simplificación que no responde a la realidad, y no lo digo para curarme en salud. La elección de los magistrados del TC se hace por las cámaras, que no tienen un solo pensamiento político, representan la pluralidad del pueblo español y de las opciones políticas.

Los magistrados, que somos de la misma pasta que los magistrados ordinarios y los ciudadanos, tenemos ideología, faltaría más que en un sistema democrático como es España no se pudiera tener ideología, pero hay una cosa que todos los magistrados, simplistamente adscritos al sector progresista o conservador, nunca desconocemos, y es la dependencia exclusiva de la Constitución y de la ley.

Muchas veces se dice la Constitución es imparcial, cabe lo blanco y lo negro, pero no es asi: la Constitución tiene sus bases, es un progreso, en muchos aspectos fundamentales de la vida no es neutral. Por ejemplo, para suprimir un sistema público de pensiones habría que reformar la Constitucion, porque impone la existencia de un sistema público de seguridad social. Ahora bien, dentro de esas opciones se puede interpretar de una manera u otra. ¿Adscritos al sector conservador o al progresista ? A mí me parece que es un simplismo, y sobre todo adscritos a partidos políticos no es verdad. La ideología puede tenerla un magistrado, siempre y cuando quepa en la Constitución, donde no todo cabe, y en la Ley Orgánica. Pero la adscripción partidaria ofende a todos, porque no es verdad, una cosa es la ideología y otra la dependencia partidaria, esta segunda no ha existido nunca en el Tribunal ni existe.

Resolución de los recursos del PP

R: ¿Alguno de esos recursos pendientes le parece más urgente que otro? 

R: Normalmente hay un orden cronológico. Pero a veces los recursos tienen prioridad sobre otros, unos por necesidad, por ejemplo los procesos electorales. Hay otros a los que el propio pleno les adhiere la nota de preferencia, porque se entiende que socialmente son más convenientes que otros. El Tribunal en este periodo no ha estado completamente paralizado, ha resuelto procesos pendientes como el de la violencia de género, que socialmente tenía una gran importancia, también resolvió este tipo de recursos...

P: ¿Los recursos del PP contra la Ley del Aborto y el matrimonio homosexual tienen esa etiqueta de preferentes?

R: El pleno, cuando se abordó la suspensión de la Ley del Aborto, sí le adhirió esa preferencia. Naturalmente siempre y cuando esté debidamente contrastada y deliberada la impugnación, no porque sea urgente se va a hacer como sea o en un plazo determinado. Es una ley importante y los magistrados necesitan estar debidamente imbuidos y el asunto deliberado para que se pueda llegar a una solución. 

P: ¿Sería deseable que estuvieran resueltos antes del final de la legislatura?

R: Naturalmente que sí, antes del final de la legislatura pienso que sí, no depende exclusivamente de mí, pero sí claro.

Dar a conocer la institución

P: ¿Qué les diría a los ciudadanos sobre el TC?

R: Les diría que es una pieza fundamental en nuestro estado de derecho. Toda la Justicia lo es, pero los jueces ordinarios y el Tribunal Supremo son muy conocidos. El hecho de estar diseminados territorialmente hace que el pueblo los conozca. El TC sin embargo parece una institución un poco esotérica, encerrada en este singuar edificio, y no se sabe qué pasa dentro, parece misterioso. No tiene nada de misterioso, es tan normal como cualquier otra institución, eso sí tiene la responsabilidad de resolver el contraste entre las leyes y la Constitución. Debería expandirse el conocimiento del TC por los ciudadanos y arraigar más. Primero la importancia y luego sus procedimientos. Es dificil de conseguir, quizá porque el tiempo nos consume aquí metidos.

Este es un deseo mío, y pienso contar con la colaboración de mis compañeros. Para que el pueblo, que es el titular de la soberanía, conozca y valore la labor de su TC, sin perjuicio de la crítica, nuestras decisiones son perfectamente criticables, pero que se aborde desde un conocimiento adecuado que creo que, extramuros no se tiene. 

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