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La ONU despliega 800 cascos azules para frenar los sangrientos disturbios en Costa de Marfil

  • Los militares y la Policía se enfrentan con los partidarios de Ouattara
  • Los manifestantes reclaman que Gbagbo deje la Presidencia del país

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Los partidarios de Ouattara se enfrentan con la Policía y los militares en Abiyán.
Los partidarios de Ouattara se enfrentan con la Policía y los militares en Abiyán.

Unos 800 cascos azules han tomado posiciones alrededor del Hotel de Golf de Abiyán, sede de Alassane Ouattara -quien la comunidad internacional considera ganador de las pasadas elecciones presidenciales en Costa de Marfil- y escenario sangrientos disturbios entre partidarios del político y militares que respaldan a Laurent Gbagbo, según ha informado un portavoz de Naciones Unidas.

Abiyán, la capital marfileña, vive una ola de violencia desde esta mañana, en la que podrían haber muerto entre 20 y 32 personas según distintas fuentes. Las tropas que apoyan a Gbagbo han protagonizado sangrientos enfrentamientos con los seguidores de Alassane Ouattara y han iniciado un ataque contra el hotel donde ha instalado su sede, mientras la Unión Africana trata de frenar una guerra civil.

El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, ha expresado en varias  ocasiones su "profunda preocupación" por la situación en el país  africano y ha llamado a la calma a las partes para evitar el estallido  de una nueva guerra civil.

Según testigos presenciales, los incidentes empezaron a primera hora de la mañana y al menos siete manifestantes murieron debido a disparos de los militares y policías en el barrio de Abobo, tres en Adjame y uno Kumasi, en la periferia de Abiyán. Fuentes del gabinete de Ouattara cifra el número de muertos en 32, mientras que una portavoz de Gbagbo apunta a 20 fallecidos.

"Diez eran manifestantes y los otros 10 fuerzas de seguridad", ha señalado Jacqueline Oble.

Decenas de muertos y heridos

Más tarde, los militares, que apoyan a Gbagbo, que quiere seguir cinco años en la Presidencia, iniciaron un ataque contra el Hotel Golf de Abiyán, donde está la sede de Alassane Ouattara y su primer ministro y líder de las Fuerzas Nuevas, Guillaume Soro.

"Hay dos muertos y un herido entre los miembros de las Fuerzas Nuevas (la antigua milicia rebelde, que respalda a Ouattara) y al menos 30 muertos en barrios de Abiyán como Abobo, Adjamé, Koumassi y Yopougon", ha afirmado Meite Sindou, portavoz de Guillaume Soro, primer ministro del gobierno de Ouattara.

Según ha podido comprobar la agencia Efe en el lugar, los militares atacaron con armas pesadas el Hotel Golf, protegido por los ex rebeldes de las Fuerzas Nuevas y los "cascos azules" de la Operación de Naciones Unidas en Costa de Marfil (ONUCI), que no lo pudieron ocupar y se desconoce si hubo víctimas.

Temor a una nueva guerra civil

Las calles de Abiyán han quedado desiertas, se escuchan disparos y se ven columnas de humo en diversas zonas y la población teme la reanudación de la guerra civil que dividió al país entre 2002 y 2007.

En las barriadas periféricas de Abiyán, donde Ouattara tiene un amplio apoyo popular, grupos de jóvenes colocaron barricadas y reclamaron la salida de la Presidencia de Laurent Gbagbo, que pretende permanecer en el puesto pese al rechazo internacional.

Un número indeterminado de personas han resultado heridas de bala en las manifestaciones, según explicaron a Efe fuentes de varios hospitales de Abiyán, donde han recibido heridos de distintos puntos de la ciudad.

Los disturbios se propagan por el país

Ouattara ha llamado a la movilización pouplar y sus aliados de las Fuerzas Nuevas se desplazan hacia Yamassoukro, una importante ciudad del norte del país.

Las manifestaciones estaban convocadas para este jueves y el próximo viernes por  la Agrupación de los Hufuetistas para la Democracia y la Paz (RHDP),  que apoya a Ouattara, para respaldar a su primer ministro, Guillaume  Soro, en su intención de ocupar la sede de la Radiotelevión Marfileña  (RTI) y la oficina del Primer Ministro, que finalmente ha fracasado.

Desde el pasado miércoles, los militares rodean los edificios  oficiales y mantienen cortados los accesos al barrio de Plateau de  Abiyán, donde también está el Palacio Presidencial, ocupado por Gbagbo,  pese a la petición internacional de que, tras diez años como presidente,  se retire y admita la victoria electoral de Ouattara el pasado 28 de noviembre.