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Kali, una pequeña tigresa con padres humanos

  • Su madre la rechazó al nacer, como casi todas las primerizas
  • Los técnicos de Terra Natura Benidorm se han tenido que hacer cargo de ella
  • La cría come cada seis horas y pasa las noches en la casa de sus cuidadores

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Kali, la pequeña tigresa cuidada por humanos
Kali, la pequeña tigresa cuidada por humanos

Muchas madres primerizas del reino animal se desentienden de sus primogénitos porque no tienen conciencia de maternidad. Si el nacimiento de los cachorros se produce en la naturaleza, los pequeños están destinados a morir, pero si surgen en cautividad, el hombre se convierte en su principal aliado.

Es la historia de Kali. Una pequeña tigresa de Bengala nacida hace 15 días en Terra Natura, el parque zoológico de Benidorm, a la que le han puesto el nombre de una diosa hindú. Su madre la rechazó y los encargados del parque se han hecho cargo de ella.

La cría tiene que comer, aproximadamente, cada seis horas, por lo que los técnicos se la tienen que llevar a casa todas las noches para darle el biberón.

Uno de sus 'progenitores' es Enrique Sánchez, responsables de animales del parque, quien ha confesado a RTVE.es que "tenemos que burlar a la naturaleza, porque en libertad habría muerto, y nos hemos convertido en su madre de alquiler".

Tenía frío y síntomas de hipotermia

La primera intención de los técnicos fue que Kali se quedara con su verdadera madre para ver cómo reaccionaba, "pero no le hacía ningún caso, tenía frío, síntomas de hipotermia y la tuvimos que sacar".

Desde entonces la alimentan con biberones de leche materna. Y así será durante sus dos primeros meses de vida, hasta que termine su periodo de lactancia y empiece a comer carne.

Por estos motivos, los técnicos pasan infinidad de horas con Kali, "pero no podemos correr el riesgo de convertirla en un peluche", afirma su cuidador. "No se puede domesticar porque nos vería como su manada y sería un daño irreparable para el animal".

No podemos convertirla en un peluche porque nos vería como su manada

No obstante, "el riesgo siempre existe", asegura Sánchez, por lo que en cuanto se fortalezca y pueda mantener su estatus en el grupo, los cuidadores empezarán a juntar a Kali con el resto de tigres del recinto levantino.

De momento, dos semanas después de nacer, Kali ha sido presentada en sociedad.Todavía no ha abierto los ojos, pero poco a poco se está convirtiendo en una auténtica tigresa de bengala.

"Ahora sí me atrevo a cogerla, cuidarla y criarla, pero dentro de siete meses ya no podré entrar en la jaula porque será una verdadera tigresa", concluye Sánchez.