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¿Qué hará España con los 10 millones de vacunas sobrantes contra la gripe A?

  • Sanidad compró 13,5 millones de dosis, sólo se han usado 3 millones
  • Los expertos no recomiendan reutilizar las vacunas sobrantes
  • La evolución del virus es impredecible pero se espera una incidencia leve
  • La OMS recomienda una nueva vacuna trivalente con 3 virus de la gripe

Ver también:  Especial sobre la gripe A

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Las vacunas de la gripe A que no se han utilizado se destruirán

El Ministerio de Sanidad guarda un lote de cuatro millones de  vacunas contra la gripe A y las Comunidades Autónomas están deshaciéndose de otros seis millones de inyectables contra el virus H1N1que no se han llegado a usar.

En Gobierno gastó 94 millones de euros en la campaña de la gripe A para inmunizar al 40% de la población, unos 19 millones de personas, pero apenas se han vacunado a tres millones de ciudadanos.

Tras la alarma mundial que generó la primera pandemia del siglo XXI, las farmacéuticas se lanzaron a la búsqueda acelerada de una vacuna y la demanda se disparó.

Según la previsión inicial de la Organización Mundial de la Salud (OMS) la nueva pandemia acabaría con la vida de 150 millones de personas en el mundo. Grecia llegó a encargar dosis para inocular a toda su población, Francia al 70% y Reino Unido al 50%.

Al final, el virus causó la muerte a 18.337 personas desde su aparición en el mes de abril del 2009, 373 en España.

En nuestro país, el Gobierno reservó inicialmente 37 millones de vacunas, con el acuerdo de pagar a los laboratorios sólo aquellas que se llegaran a retirar. Finalmente sólo se aplicó una sola dosis a los grupos de riesgo y se compraron 13,5 millones de dosis.

Unas vacunas que se pagaron caras, a algo más de 7 euros por unidad, diez veces más que el precio de la vacuna para la gripe común.

"Nueve millones de dosis se distribuyeron entre las diferentes comunidades autónomas, se vacunó alrededor de tres millones de personas y el Gobierno se quedó con una reserva estratégica de cuatro millones", afirman fuentes del ministerio de Sanidad, puntualizando que "aún no se conocen las cifras exactas".

¿Qué hacer ahora con los excedentes?

De las diez millones de vacunas contra la gripe A que están almacenadas por toda España la mayoría se terminarán destruyendo y unos cuatro millones se van a donar a la Organización Panamericana de Salud.

La cadena farmacéutica es la encargada de recoger las vacunas sobrantes a través de las diferentes comunidades autónomas, para devolverlos a los puntos de destrucción que gestiona cada laboratorio.

"A la larga las vacunas que no se usen se terminarán destruyendo como ocurre con las vacunas de la gripe estacional", explican desde Sanidad.

"Las vacunas se queman", declara Juan Gervás, médico y profesor de Salud Pública en la Universidad Autónoma de Madrid a rtve.es. No obstante, se trata de "un desplifarro increíble", añade Gervás.

¿Por qué no reutilizar las vacunas?

Si la destrucción de estas vacunas supone un derroche, ¿por qué se destruyen en lugar de utilizarlas?

"Esas vacunas ya no sirven porque actúan sólo contra una variación de la gripe A", dice Juan Gervás.

También el doctor doctor José María Molero, miembro del grupo de enfermedades infecciosas de la Sociedad Española de Medicina de Familia, asegura que las vacunas sobrantes tienen "una utilidad clínica nula".

 Este año, la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda la ' vacuna trivalente' en cuya fabricación están trabajando los laboratorios.

Esta vacuna está compuesta por los tres virus que circularon el año anterior: H2N3, B y H1N1 pandémico.

Si la población fuera vacunada con los excedentes del año pasado tendría que ser inyectada, además, con otra vacuna que contuviera el virus H1N1 pandémico, lo que supone que la población tendría que ser vacunada dos veces.

¿Cómo actuará la gripe A el próximo invierno?

Los expertos coinciden en afirmar que la evolución del virus es impredecible pero que según como se está desarrollando en el hemisferio sur no cabe esperar que tenga la incidencia del año pasado.

"Si nos guiamos por lo que está pasando en el hemisferio sur podemos concluir que la incidencia será baja", señala el médico José María Molero.

Argentina es un claro ejemplo de esto. Durante el primer semestre del año han registrado 18 casos de gripe A, después de que el año pasado la pandemia causara 600 muertos en todo el país.

El sur de Asia -concretamente en la India- África y Centroamérica son los lugares donde se están registrando una mayor cantidad de virus pandémico, pero en cantidades muy bajas en comparación con lo que ocurría el año pasado.

Por otro lado, hay que tener en cuenta que un 10% de la población española está vacunada y todos aquellos que ya cursaron la enfermedad de forma leve no pueden volver a contraerla.

En Australia, por ejemplo, el 60% de la población se vacunó espontáneamente porque pasó la enfermedad. "La población cuenta con defensas naturales sin haberse vacunado", añade el doctor Gervás.

Esto hace que las probabilidades de contagio masivo sean bajas.

La OMS baja la alerta

La Organización Mundial de la Salud decretara el final de la pandemia el pasado día 10.

El Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud, todavía no se ha reunido para decidir qué sectores de la población serán consideradas grupos de riesgo el próximo otoño. No obstante, el doctor Molero ha adelantado a rtve.es que serán los mismos que en las anteriores campañas, aunque explica que este año se incluirá una novedad.

Los obesos serán incluidos como grupo de riesgo porque el año pasado el virus de la gripe A les afectó de forma significativa.

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