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Chile amplía el despliegue militar y el toque de queda para frenar los saqueos en Concepción

  • La presidenta chilena dice que las tropas actuarán "con la severidad necesaria"
  • Los ciudadanos se organizan en patrullas armadas contra los saqueos 
  • La Generalitat valenciana localiza a una familia de Castellón desaparecida

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La presencia del ejército está siendo insuficiente para detener los pillajes en la ciudad

El Gobierno de Chile ha decidido adelantar el próximo toque de queda a las seis de la tarde y prolongarlo hasta las doce de la mañana del día siguiente en la ciudad de Concepción, donde se concentran los episodios de saqueo tras el terremoto de magnitud 8.8 del pasado sábado.

El toque de queda en la ciudad se ha ido prolongando cada día. Del domingo al lunes fue de nueve de la noche a seis de la mañana mientras que del lunes al martes se amplió de ocho de la noche a doce de la mañana.

Además, la presidenta del país, Michelle Bachelet, ha anunciado que desplegará hasta 14.000 soldados en las provincias afectadas para frenar el pillaje y ha advertido que las fuerzas armadas y la Policía "actuarán con toda la severidad necesaria" ante los saqueos. 

Bachelet ha informado del envío a las regiones del Maule y Bío Bío de 11.850 soldados, 2.131 marinos, 50 aeronaves para establecer un puente aéreo, dos fragatas y una barcaza.

"Sabemos que hay acciones de pequeños grupos que están provocando enormes daños materiales y humanos", ha reconocido la mandataria chilena, quien ha sido tajante al señalar que el Gobierno va a cortar de raíz los desmanes y "quienes no entiendan eso, que se atengan a las consecuencias".

Bachelet ha admitido que la principal preocupación del Gobierno en estos momentos "es brindar seguridad y tranquilidad a la población".

"Entendemos perfecta,mente la angustia y las necesidades apremiantes de la gente -ha declarado- pero sabemos perfectamente que hay acciones de pequeños grupos que están provocando enormes daños materiales y humanos".

Patrullas ciudadanas

"Que quede claro que eso no lo vamos a aceptar", ha recalcado la gobernante, quien calificó que "intolerable" que este lunes los bomberos de Concepción tuvieran que gastar el escaso agua de que disponen para la población en apagar incendios en tiendas provocados por la acción de los saqueadores.

"Tampoco es aceptable -ha añadido-que los vecinos, además de estar legítimamente preocupados por este cruento embate de la naturaleza, tengan que estar armando autodefensas para cuidar lo poco que les quedó tras el terremoto".

Los habitantes de Concepción, una de las ciudades más afectadas por el terremoto del pasado sábado, se han organizado en patrullas armadas para evitar saqueos ante la extensión del toque de queda entre la ira, el hambre, y la falta de agua y electricidad.

Durante la noche, a pesar del toque de queda, miles de personas han levantado barricadas en la oscuridad total o prenden hogueras para ahuyentar a posibles intrusos. Mientras, los soldados, armados patrullaban las calles.

Caos en Concepción

En medio del desastre y de las fuertes réplicas -y ante la carestía de electricidad, agua y alimentos-, cientos de personas saquearon e incendiaron el lunes tiendas comerciales en Concepción, la segunda mayor ciudad del país y una de las más vapuleadas por el seísmo.

La alcaldesa de Concepción, Jacqueline Van Rysselberghe ha sido muy crítica por la demora en la ayuda enviada por el gobierno nacional tanto para rescatar víctimas como para llevar provisiones.

"24 horas para una persona que está bajo los escombros es muy importante", ha asegurado. "No creo que sea mala voluntad. Yo creo que la gente de Santiago no dimensiona ni remotamente el problema que tenemos acá", ha añadido.

La violencia se ha extendido en otros lugares: en la población costera de Dichato, habitantes denunciaron que personas de otras localidades llegaron a saquear.

En Talca, el lunes los habitantes desesperados gritaban frente a los supermercados: "Queremos comida, queremos comida".

Chile espera este martes a la secretaria de Estado norteamericana, Hillary Clinton, que -dentro de su gira latinoamericana- trae ayuda solicitada por el gobierno de Santiago, en particular 20 teléfonos via satélite ante el colapso de las comunicaciones.

Más réplicas

Mientras, las autoridades trabajan febrilmente para organizar la distribución de ayuda y normalizar los servicios, que funcionan a medias desde el momento mismo del sismo, de 8,8 grados de magnitud en la escala Richter.

Según fuentes gubernamentales, un millón y medio de personas continúan sin electricidad y 800.000 sin agua, principalmente en las regiones del Maule y del Bío Bío, las más afectadas.

A las 03:10 horas locales (07:10 hora española), una réplica de 5,5 grados Richter, según el Servicio Geológico de EEUU, sacudió el centro sur de Chile, con su epicentro localizado bajo el mar, a unos 40 kilómetros frente a Pichilemu, en la región de O'Higgins, y a unos 160 al suroeste de Santiago.

Durante la noche se registraron otros cuatro temblores, todos entorno a los 5 grados de magnitud. El epicentro de uno de ellos, de 5,1 grados, se localizó a sólo 35 kilómetros al noroeste de Concepción, una de las ciudades más devastadas por el seísmo del pasado sábado.

Hasta ahora las réplicas al terremoto del sábado superan las 150, algunas con magnitudes superiores a los seis grados Richter y, según los expertos, podrían extenderse durante dos meses.