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El ex presidente de General Motors cobrará una indemnización de 6,1 millones de euros

  • Wagoner fue forzado a dimitir en marzo pasado por la Administración Obama
  • Percibirá 1,21 millones de euros anuales durante los próximos cinco años
  • Ha prestado sus servicios a General Motors durante los últimos 32 años

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El ex presidente de General Motors, Richard Wagoner, forzado a  dimitir a finales de marzo por la Administración Obama, percibirá una  indemnización de 8,55 millones de dólares (6,1 millones de euros)  durante los próximos cinco años, según ha informado la empresa al supervisor financiero estadounidense, la Securities  and Exchange Commission (SEC)

Wagoner, que abandonará la compañía de forma efectiva el próximo 1  de agosto tras 32 años de servicio, cobrará una indemnización anual  de 74.030 dólares (52.880 euros) correspondiente al programa de  jubilación de empleados y otros 1,63 millones de dólares (1,16  millones de euros) en virtud del programa de jubilación de  directivos. 

De esta forma, la indemnización anual de Wagoner se situará en 1,7  millones de dólares (1,21 millones de euros anuales), cifra inferior  en un 60% aproximadamente a la que le habría correspondido si se  hubiera retirado el pasado año, de acuerdo con el informe anual de la  corporación. 

A esta indemnización se suman otros 2,57 millones de dólares (1,83  millones de euros) correspondientes a la póliza de seguros que el ex  presidente y ex consejero delegado de la multinacional mantiene desde  1997, y que el ejecutivo puede cobrar en efectivo. 

Richard Wagoner presentó su dimisión a finales del pasado mes de  marzo, a instancias del Gobierno federal de Estados Unidos. 

El  directivo, presidente y consejero delegado de General Motors desde  2000, reconoció entonces que responsables gubernamentales le pidieron  su dimisión durante una reunión en Washington. "Eso es lo que he  hecho", sentenció. 

General Motors emergió el pasado 10 de julio de la suspensión de pagos en que  se había declarado cuarenta días antes, tras presentar un severo plan  de ajuste y vender sus activos viables a una nueva compañía, General  Motors Company, participada mayoritariamente por el Tesoro  estadounidense.