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El Congreso de Estados Unidos recupera las primas de la aseguradora AIG

  • Una nueva ley grava el 90% de las primas cobradas desde enero
  • El Senado podría endurecer aún más la carga fiscal
  • Arrecian las críticas contra el secretario del Tesoro, Tim Geithner
  • El Tesoro modificó a favor de AIG una enmienda contra el cobro de primas
  • 13 empresas rescatadas deben más de 220 millones en impuestos

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La Cámara de Representantes de EE.UU ha aprobado una ley para recuperar por la vía fiscal las primas que han cobrado los ejecutivos de AIGSe trata de un nuevo impuesto que grava el 90% del dinero obtenido en los sobresueldos. La ley ha contado con un amplio respaldo en la Cámara Baja: 328 votos a favor frente a 93 en contra. Pero sólo es el primer paso de un paquete para tratar de calmar la furia que se ha desatado en Estados Unidos con este escándalo.

El Senado podría endurecer aún más la presión fiscal sobre la primas cobradas desde el uno de enero de este año. La Cámara Alta estudia imponer un gravamen del 35% a los ingresos obtenidos por esta vía así como a la propia compañía. La votación podría realizarse esta misma semana. En conjunto, el Congreso podría recuperar casi la totalidad de los 165 millones de dólares que han cobrado los ejecutivos de la unidad de Productos financieros de la aseguradora.

AIG ha recibido más de 170 mil millones de dólares de dinero público para evitar que su caída arrastre al conjunto del sistema financiero. A pesar de ello, pagó la semana pasada 165 millones de dólares a los ejecutivos responsables de los credit default swaps, los derivados financieros que amplificaron la crisis económica. Las medidas fiscales del Congreso no se limitan a AIG sino a cualquier compañía que haya recibido más de 5.000 millones de dinero público.

Un buen incentivo para que los beneficiarios devuelvan el dinero

El presidente de AIG, Edward M. Liddy, dijo el miércoles en el Congreso que había pedido a los ejecutivos que devolvieran al menos la mitad de las primas. Sólo unos pocos de los 418 beneficiarios lo han hecho. 73 ejecutivos han cobrado más de un millón por cabeza. Liddy se negó a desvelar los nombres por razones de seguridad. La presión fiscal es un buen incentivo para que reconsideren su postura y devuelvan voluntariamente el dinero. 

En otro frente, el judicial, el fiscal general de Nueva York, Andrew Cuomo, ha requerido a AIG que le facilite los contratos que estipulan estas primas, los nombres de los beneficiarios y la identidad de quiénes los negociaron. Cuomo estudia las vías legales para impugnar los contratos y llevarlos a los tribunales, dado que las primas se han concedido en un momento en que la empresa atraviesa serias dificultades y podrían perjudicar su salida.

El fiscal general de Estados Unidos, Erick Holder, ha anunciado que el ministerio de Justicia y el del Tesoro estudian las herramientas para recuperar el dinero.  El secretario del Tesoro, Tim Geithner, adelantó el pasado martes que obligaría a AIG a devolver los 165 millones de los últimos 30.000 millones de dólares que ha recibido en concepto de rescate financiero.

Arrecian las críticas contra la administración Obama

Los Republicanos han aprovechado a fondo el filón del escándalo de las primas. El senador Jon Kyl ha arremetido contra el partido Demócrata y la Casa Blanca después de que se aprobara el nuevo impuesto: "a mí me parece que estos chicos están tratando de ocultar sus huellas".

Por un lado, está en cuestión la actuación del secretario del Tesoro, Tim Geithner, en todo este asunto. Geithner asegura que se enteró del cobro de las primas el martes de la semana pasada, sólo tres días antes de que se pagaran. Pero Geithner fue presidente de la Reserva Federal de Nueva York hasta que pasó a la administración Obama, y como tal, supervisó el rescate de AIG desde el primer momento.

Además, durante la negociación de los 787.000 millones del plan de estímulo de Obama, se modificó una enmienda que pretendía impedir el cobro de primas en las compañías rescatadas con dinero público. Al final, y a instancias del Tesoro, el ministerio que dirige Geithner, se admitieron todas las primas firmadas antes del 11 de febrero de este año. Eso incluye las de AIG, donde por cierto, todavía hay pendientes de pago otros 230 millones de dólares en sobresueldos.

La guinda la ha desvelado el diputado demócrata, John Lewis, que plantea más interrogantes sobre los rescates financieros. Según los informes fiscales, 13 compañías salvadas con dinero público deben más de 220 millones de dólares en impuestos.