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Muere Michael Robinson | Columna

Como agua entre las manos, Michael

  • La trayectoria periodística de Michael Robinson, contada por sus primeros compañeros de profesión
  • Robinson comenzó su carrera en los medios en 1989 comentando la Premier en TVE

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Michael Robinson: el fubolista que cambió el balón por el micrófono

Michael Robinson, fallecido este martes, jugaba su tercera y última temporada en Osasuna. Era un cuatro de septiembre de 1988, en la primera jornada de liga en un Real Madrid Osasuna de Pamplona en el Bernabéu. A los 17 minutos aquel jugador “inglés” que había llegado al equipo navarro junto a otro futbolista británico del Liverpool, Sammy Lee, marcaba un gol que adelantaba a los visitantes. Yo estaba en el Bernabéu para hacer el resumen de ese partido para Estudio Estadio y enseguida pensé en la importancia de aquel gol para Osasuna.

Luego empató Martín Vázquez, marcó Schuster y acabó cerrando el definitivo empate a dos, otro histórico de Osasuna como Pizo Gómez. Llegó el momento de las entrevistas y yo pedí al Madrid entrevistar a Michael Robinson. Había leído muchas entrevistas con esa pareja británica, especialmente en Don Balón. Era habitual por entonces, hacerles fotos como si fueran dos personajes del bosque de Sherwood y los dos, dos integrantes más de la leyenda de Robin Hood. A mí siempre me llamaba la atención la naturalidad con la que se prestaban a hacer aquellos reportajes que, por otra parte, en los años 80 y hasta bien entrados los 90, eran casi diarios en la prensa deportiva. Había que rellenar la semana con lo que fuera.

Entrevista a Robinson tras un Real Madid-Osasuna de 1988

Pero también llamaba mi atención, como a muchos otros periodistas, el hecho de que ambos hubieran elegido Pamplona para vivir sus últimos días de fútbol. Robinson contó en muchas ocasiones que cuando fichó por Osasuna, pensó que era el nombre de la ciudad y no del equipo y que tuvo que buscar en el mapa de España, dónde estaba exactamente ese lugar llamado Osasuna.

El periodista de TVE Paco Grande recuerda la primera vez que conoció a Michael Robinson, en el Bernabéu, con Osasuna cuando el inglés marcó gol para el conjunto rojillo. Las declaraciones de Robinson tras el encuentro pasaron a la historia: "En realidad tuve mucha suerte, fue un poco churro, le di con la caña y entró". Paco Grande ha recordado también la humildad del que, poco tiempo después, sería fichado como comentarista en TVE.

Así que, con toda esa curiosidad encima, le pedí al entonces jefe de prensa del Real Madrid, José Luis Hurtado, que por favor me trajera a Robinson al cuarto de las entrevistas. Hurtado fue el primer jefe de prensa moderno que tuvo el Real Madrid. Venía de la empresa privada y sabía entender perfectamente las necesidades de los medios de comunicación. Siempre fue amable, educado con TVE y ayudaba en todo lo que podía. Con el paso del tiempo, ese departamento de prensa, como todos, han ido creciendo tanto que ya se hace difícil trabajar y pedir entrevistas con la “facilidad” con la que lo hacíamos entonces.

El cuarto de las entrevistas para TVE (no había más teles españolas en aquellos partidos) era un cuarto de decoración y aspecto rancio. Con un tapiz en la pared principal con el escudo del Real Madrid, un sofá de tres plazas y dos butacones de color carmesí a cada lado, en los que te hundías hasta casi el subsuelo del Bernabéu. Por eso yo, para esperar a Robinson me senté en el sofá, porque si me sentaba en la butaca, tenía una sensación rara, incómoda y no me sentía a gusto.

"Enseguida apareció el Robinson que todos conocemos hoy"

Apareció Robinson, sonriente, nos saludamos y le pregunté por su gol. Destaqué la importancia de ese gol y el hecho de que debía sentirse contento por marcar en un sitio tan importante como el estadio del Madrid. Enseguida apareció el Robinson que todos conocemos hoy. Nada de darse importancia, nada de querer figurar, nada de sacar pecho; todo lo contrario. Una naturalidad no forzada que te enganchaba desde el primer segundo. Una chispa en la forma de hablar, con ese castellano que aún tenía mucho de acento inglés, pero en el que veías que dominaba nuestras expresiones más normales: “nada de gol, suerte, le di con la caña y entró” Me llamó la atención. Era como si estuviera entrevistando a un futbolista de regional. O, a un futbolista de los barrios obreros ingleses de esos que al final celebran el final de cada partido con unas pintas a su salud.

Yo creo José Ángel, que sería un buen comentarista, igual podías ficharlo

Al volver a la redacción le comenté José Ángel de la Casa, por entonces director de Estudio Estadio, que me había llamado la atención, la gracia de ese jugador inglés y que, “yo creo José Ángel, que sería un buen comentarista, igual podías ficharlo”. José Ángel, era y es un persona y un profesional muy discreto; sabe muy bien lo que quiere, pero antes de lanzarse a tomar una decisión se lo piensa mil veces. Aquel día, no me dijo, ni si, ni no. Yo me quedé un poco decepcionado, porque yo le había planteado aquella opción muy emocionado al ver las posibilidades que tenía Robinson (os aseguro que no tiene ningún mérito, se veía muy rápido aquello) y como se quedó frio, pues me dejó a mí más helado todavía. Y no supe más del tema. Ni volvimos a hablar más de Robinson. Michael metió 3 goles y jugó solo 13 partidos aquella temporada 88/89. Sus lesiones le obligaron a ir dejando poco a poco de jugar. Pero antes de la retirada y en aquella misma temporada, me pasó otra anécdota muy buena con Robinson.

Jesús Álvarez, sobre Robinson: "Era muy imaginativo"

Esta vez fue en el Sadar donde José Ángel de la Casa me había encargado ir para hacer un reportaje especial de un Osasuna Real Madrid. Antes del partido, Robinson que se recuperaba de su lesión, andaba por allí en el túnel de vestuarios y se asomaba con timidez al campo. A mí me extrañó un poco aquello, pero supuse que es que le fastidiaba no jugar. Y, animado por mis ganas de hacer un buen trabajo y por la naturalidad del jugador, fui hacía él, para proponerle salir al terreno de juego, darse una vuelta por la banda, para que la gente lo aplaudiera y luego volver al túnel tranquilamente. Supuse que a él le animaría y a mí, me vendría bien para mi reportaje.

-¡Robinson, sal por favor a la banda, pasea, saluda a la grada, te hacemos unos planos y vuelves al vestuario! ¿Te parece? “No, gracias, Paco, estoy muy bien aquí, gracias.” ¡Me quede helado! ¿Qué raro? pensé. Bueno, igual no me ha entendido. Repetí mi invitación. ¡Va, Robinson por favor, es un momento! “No, no gracias, muy amable” Pensé, éste se está quedando conmigo y como era muy pesado, insistí una tercera vez. Robinson -solo unos planos, por favor. Esta vez, accedió. Y salimos a andar por la banda de El Sadar.

Él, cojeando, yo entusiasmado. Pero el recibimiento fue frio. No se estaba produciendo lo que yo buscaba. Y, Robinson, estaba haciendo lo que yo le pedía, por cumplir nada más. No le ponía mucha chicha al asunto. Y ninguna emoción y vi que aquello no tenía mucho sentido. Así que, lo rodamos, pero quedaron unas secuencias, más bien sosas. Yo las incluí en el reportaje y ya quedaron mejor, pero no era lo que yo pensaba.

Xavi Diaz: "Con Michael Robinson querías estar horas y horas"

Algún tiempo después, Michael me explicó el porqué de aquella reacción fría. En realidad, él no estaba pasando por un buen momento en Pamplona. El asunto de la rodilla y la lesión no acaba de ser entendido por todos y en ocasión le habían pitado y no tenía ninguna gana de pasearse por allí cojo y someterse al veredicto de la grada. Y luego me dijo que lo pasó fatal, “que lo último que quería era andar por allí en el césped pero que, ya que te pusiste tan pesado, pues no me quedó otro remedio y lo hice, pero que sepas que me metiste en un buen charco” Vaya metedura de pata la mía.

Y Robinson fichó por TVE

Y Robinson fichó después por TVE para comentar partidos de la liga inglesa que se daban los sábados por la noche en @la2 de TVE. No sé, quien llevó a cabo su fichaje, sería José Ángel de la Casa, supongo. Nunca le pregunté porque además no me lo hubiera dicho. Pero me alegré de que estuviera con nosotros. Fernando Ors, hermano de Miguel Ors, era el jefe de deportes y cada semana íbamos un comentarista de TVE a Inglaterra para comentar partidos junto a Michael. Xavi Díaz, Carles González, Juan Carlos Rivero, Sergio Sauca y yo, todos jóvenes comentaristas entonces, comentamos con él. Cada uno podemos contar alguna anécdota vivida junto a Michael y aquí en este texto, tenéis nuestras grabaciones. Pero, sobre todos nosotros hubo un comentarista muy especial: Miguel Silva.

Sergio Sauca: "La muerte de Michael Robinson supone una gran pérdida"

Miguel Silva era el “especialista” en fútbol internacional de TVE en un tiempo en el que no se le hacía mucho caso al fútbol internacional. Yo recuerdo a Silva desde mis tiempos de la facultad de periodismo y sus resúmenes de la Bundesliga o de la Premier. No me preocupaba de si sabía mucho o poco, pero me gustaba su tono, su énfasis y su pasión por los goles internacionales. Conocía muy bien todas las ligas, porque cada día se empapaba de la prensa deportiva internacional y sabía todo de cada equipo y de cada jugador, pero eso no significaba que fuera un buen comentarista.

De hecho, sufría mucho en las transmisiones, porque pese a su buena voz, le costaba reconocer a los futbolistas desde la larga distancia de la posición de comentarista y, una vez reconocidos, sufría mucho más al contarlo y cantarlo con rapidez. Y, además, era una persona muy especial. Michael ha contado muchas veces la anécdota, incluso la ha recogido en un libro como me recordaba esta misma mañana, Jesús Álvarez en el grupo de mensajería de TVE. En uno de sus primeros partidos en Inglaterra (No recuerdo cual) cuando iba a comenzar la transmisión, Silva se excusó ante Michael diciendo que necesitaba ir al baño. ¡Y se fue y lo dejó solo! Solo ante el peligro del micro y Michael cuenta los apuros que pasó y cómo salió delante de la circunstancia, contando lo que pudo y cómo pudo, pero nunca se la olvidó ese “trágico” momento en el que Silva se excusó por la urgencia física que debía cumplir. Según Jesús Álvarez, Silva dijo que se había perdido por las escaleras del estadio y que no sabía encontrar la posición de comentarista. Me lo creo.

Aquel mítico Leeds-Liverpool

Yo recuerdo comentar junto a Robinson, un Leeds Liverpool en Leeds. Como cuentan aquí el resto de mis compañeros, llegué a Londres, allí me encontré en el aeropuerto con Michael y tomamos un vuelo con destino a Leeds. Al igual que señala Carles González, Robinson necesitaba tomar unas cuantas pintas entre vuelo y vuelo. Costumbre de sus tiempos de futbolista supongo. Aquel fue un grandísimo partido. 0-3 en el descanso y 3-3 empate final. Todo era posible en la Premier. Volvimos a Londres por carretera conduciendo yo (por lo de las pintas, claro) y pasando los consiguientes apuros de quien tiene que circular por la izquierda y no estás muy acostumbrado. Robinson me llevó a su casa a cenar con su familia. Super amables y super acogedores.

Carles González recuerda a un Michael Robinson "muy inglés"

Robinson fue uno de los comentaristas de TVE, del Mundial de Italia 90 junto a Alfredo Di Stéfano, Carlos La Petra, Juan Gómez Juanito, Enrique Castro Quini y Javier Urruticoechea. Da vértigo pensar que todos han muerto ya. Pero así es la vida. La pareja que formó junto al añorado compañero Luis Fernández fue una de las más divertidas de aquel mundial. Muchos aficionados veteranos aún recuerdan sus chascarrillos y sus gracietas. El entonces jefe de deportes, Julio Bernárdez, recordaba hoy en Twitter, el partido Inglaterra Alemania de semifinales de aquel mundial, como el mejor ejemplo de lo que fue aquella pareja.

Rivero: "Robinson entendió muy bien nuestra cultura"

Su gran fichaje por Canal Plus

Llegaron los 90 y Robinson un día pareció por TVE para vender derechos de acontecimientos deportivos. Y luego llegó su gran fichaje por Canal Plus. Alfredo Relaño creó ‘El Día después’ y primero fichó a Valdano y a Nacho Lewin, pero Valdano se fue a entrenar y llegó Robinson que cuadraba perfectamente con la idea del fútbol de Relaño. Fueron surgiendo aquellas secciones que todos conocemos, Lo que el Ojo no ve y tantas y tantas risas. José Ángel de la Casa iba a ser el comentarista de Canal Plus, pero a última hora, antes de un Trofeo Colombino, dijo que no, que se quedaba en TVE y Relaño llamó a Carlos Martínez, un periodista formado como Manolo Lama, Miguel Ángel Oliver (si, el Secretario de Estado de Comunicación), Hilario Pino o yo en la cantera de La Cadena SER y su máster del Gabinete de Estudios. Y así comenzó esa pareja que durante 30 años ha estado comentando fútbol en Canal Plus, ahora Movistar Plus.

Coincidimos muchas veces los comentaristas de TVE, José Ángel de la Casa, Juan Carlos Rivero, Michel, Bakero, Julio Salinas y yo, con Robinson y Carlos Martínez en las transmisiones de la Champions. Siempre buen rollo entre nosotros. Siempre amable y divertido Michael. Aquí os lo están contado mis compañeros con sus videos.

Las decisiones empresariales llevaron a Michael fuera de El Día Después y reapareció en ‘Maracaná’ un espacio de 'jiji jaja' de Paco González. Robinson duró un programa o dos porque no estaba de acuerdo con esa línea en un ejercicio de coherencia.

Informe Robinson, calidad y buen gusto

Y llegó en 2007 su penúltima creación: ‘Informe Robinson’ Un programa donde la calidad de las historias se une al buen gusto de la puesta en escena y el tratamiento de la imagen y el sonido. Yo le felicité desde el primer día. Yo hubiera querido hacer siempre en TVE un programa así (de hecho, Gregorio Parra y Ramón Pizarro ya presentaron a Pedro Barthe un proyecto para que yo pusiera en marcha, una especia de Informe Semanal deportivo en la línea de lo que luego sería Informa Robinson; el proyecto no salió). Esa felicitación estaba llena de alegría y admiración por la buena pinta que tenía ese programa de Robinson, muy al estilo de los grandes documentales de la BBC o de las cadenas inglesas que Robinson conocía muy bien. Envidia sana, muy sana. No me he perdido ni un solo Informe Robinson.

Aquel programa ha triunfado y es una referencia dentro del periodismo deportivo. Luego, Michael se dedicó a buscar historias todavía más íntimas en su programa de radio ‘Acento Robinson’ y también en sus colaboraciones con Carles Francino, en ‘La ventana’. Siempre especial Robinson. Siempre sabiendo buscar otra mirada en el deporte. Y creo que ese es su gran legado. Donde otros no supimos, el siempre encontró algo nuevo que contar. Y luego todo el resto del equipo de su Informe Robinson que siguió esa línea marcada por él.

Las historias están ahí y se nos están escapando como agua entre las manos

Recuerdo una larga conversación que tuvimos Michael y yo por teléfono sobre la deriva del periodismo deportivo y sobre las dos tendencias que en los últimos años han ido creciendo. La tendencia del show o la de la calidad. Él con su Informe y Acento Robinson. Yo, con la conexión vintage. 90 minutos casi, estuvimos hablando sobre reportajes, audios, músicas, textos, presencia de reporteros, presentadores. Yo estaba encantado. Hubo un momento que Michael me dijo lo siguiente: “Paco, no perdamos el tiempo, las historias están ahí y se no están escapando como agua entre manos, como agua entre manos, Paco; hay que salir y contarlas”.

Una gran conversación la de aquella noche que nunca olvidaré. Con aquel futbolista que en el 88 me dijo la suerte que tuvo al darle con la caña y marcar en el Bernabéu. La de ese Michael Robinson, super popular en España que como agua entre las manos se nos ha ido en este tiempo de crisis en el que todas las muertes duelen, pero la tuya Michael especialmente a los que hemos compartido viajes o entrevistas contigo. Todos decimos estos días eso de que “Nunca caminarás solo” y es verdad, pero yo digo además que es una pena, una profunda y dolorosa pena que tu vida, se nos haya escapado como agua entre las manos, como me dijiste aquella noche, Michael en la intimidad de tu casa y la mía. Te has ido cuando aún tenías que contarnos muchos partidos junto a Martínez, junto a Ricardo, junto a Raúl y junto a Mónica y todo el resto de tus compañeros.

¡Hasta siempre, Robin! Buen viaje de vuelta al bosque de Sherwood o a tú próximo paraíso; en el que seguro que siempre hablarás y te comportarás de manera natural, divertida, sencilla y con ese peculiar ‘Acento Robinsón'.

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