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Tour de Francia 2011

Cadel Evans, llegó la hora de ganar

Por
Evans conquista su primer Tour

Cadel Evans Lee nació un día de San Valentín de 1977 en Katherine, Territorio del Norte, Australia. De pequeño un caballo le propinó una coz  que a punto estuvo de dejarle inválido. Los médicos pensaban que no  volvería a caminar, pero se recuperó. Evans, 1'74 de altura y 67 kilos de peso, heredó su apellido de su bisabuelo, que vino de Gales, y su nombre es de origen galés (Cadell es el nombre de tres reyes del país de Lawrence de Arabia).

Evans estudió en el Eltham High School en Melbourne, Victoria, durante sus años de adolescencia. Está  casado con Chiara Passerini, una profesora de música italiana a quien  conoció a finales de 2002, el año en que perdió la maglia rosa del Giro a  falta de tres etapas. 

Cadel Evans, el mejor australiano en la historia del Tour de Francia,  vistió el maillot arco iris de campeón del mundo durante el año 2010 tras ganarlo en Mendrisio, Suiza, pero Cadel Evans Lee pasará a la historia del ciclismo por ser el ganador de la 98ª edición del Tour de Francia, dejando a un lado por fin la etiqueta de 'segundón' que le había perseguido por haber coincidido con otros campeones en 2007 y 2008 o por haber sufrido repetidas temporadas con las lesiones. La leyenda de Poulidor o Chiapucci ya no le seguirá.

Sus inicios en bicicleta de montaña

Evans ha señalado que sus primeros años creciendo en Armidale (Gales)  fueron la inspiración para su carrera ciclista. En la meta de Grenoble, pleno de felicidad, recordaba que vio su primer Tour de Francia hace 20 años, cuando un corredor bueno en la contrarreloj y que se defendía como nadie en la montaña, de nombre Miguel Indurain, se vistió de amarillo. 

"Ese día empecé a trabajar para ganarlo. Lo hago por el ciclismo, pero también para todos los que han creído en mí, empezando por Aldo Sassi", afirmó en referencia a su entrenador, fallecido en diciembre pasado por un tumor cerebral.

Antes de pasar al ciclismo en carretera en 2001, Evans comenzó su carrera internacional como miembro del Instituto Australiano del Deporte en bicicleta de montaña (MTB), bajo las órdenes del entrenador Damien Grundy. Él ganó las medallas de plata en los 1997 y 1999 sub-23 campeonatos mundiales y medallas de bronce en el Campeonato Junior 1995 camino del mundo contrarreloj y campeonato junior Mundo de Mountain Bike. 

Evans siguió cosechando éxitos en el ciclismo de montaña: campeón de la Copa del Mundo en 1998 y 1999, y séptimo en la prueba de 'mountain bike' en los Juegos Olímpicos de Sydney de 2000. 

El eterno 'segundón'

Evans cambió la bicicleta de montaña por la de carretera en 2001. Comenzó su carrera en equipos como el Saeco (2001), Mapei (2002) y el Telekom (2003-2004). En 2005 se unió a Davitamon-Lotto y llegó octavo en su primer Tour de Francia, el primer australiano en el top ten desde Phil Anderson en 1985.

Los primeros éxitos incluyeron victorias generales en el 2001 y 2004 en la Vuelta a Austria, quinto en la Vuelta a Alemania en 2005, una victoria de etapa del Tour Down Under en 2002, ganando la clasificación de la montaña en el Tour Down Under en 2006 y un decimocuarto puesto en el Giro de Italia 2002, donde llevó la maglia rosa por un día.

En el año 2006 mejoró sustancialmente su rendimiento con un cuarto puesto en el Tour de Francia, tras la descalificación de Floyd Landis, y venció en el Tour de Romandía superando en la contrarreloj final a los españoles Alberto Contador y Alejandro Valverde.

Al año siguiente consiguió un segundo puesto en la ronda gala, por detrás de Alberto Contador, en lo que fue la primera victoria del ciclista de Pinto en la ronda gala. Ese año se convirtió en el primer australiano en ganar el UCI ProTour. En este 2011 se ha dado el gustazo de ganarle la cuarta etapa en la misma línea de meta al español del Saxo Bank y disfrutará también del placer de verle a él y a los demás desde lo más alto del podio en los Campos Elíseos

En 2008, el australiano partía como favorito del Tour, ni el culpable de su derrota el año anterior ni su equipo, el Astana, habían sido invitados por la organización. Pero de nuevo un español, esta vez fue Carlos Sastre, se cruzó en su camino. El español le derrotó en una épica ascensión al Alpe D´Huez y llegó a la contrarreloj con 1:34 de ventaja, que a la postre fue suficiente para la victoria del ciclista de El Barraco.

En ese Tour, Evans portó una camiseta debajo del   mallot amarillo con la bandera de la libertad del Tíbet y mostró su   apoyo diciendo: "Tratar de hacer conciencia mundial del movimiento Tíbet   es algo que alguien en mi posición puede hacer. Me siento realmente  mal  por ellos. Que no perjudican a nadie y su cultura les está siendo   arrebatada. No quiero que se repita lo ocurrido con la cultura aborigen   en Australia".

En el Tour de Francia 2009, el mal equipo que le acompañaba y su pésimo estado de forma le relegaron a la trigésima posición en la general, a la friolera de 45 minutos del vencedor Alberto Contador.

No parecía su año, pues una avería en su bici en la subida a Sierra Nevada le arrebató el mallot oro de la Vuelta a España. El 27 de septiembre de 2009 se consoló al convertirse en el primer australiano en lograr la victoria en el Campeonato del Mundo de ciclismo en ruta.

El año pasado terminó en una digna quinta posición del Giro de Italia, tras portar la maglia rosa y vencer la clasificación final de la regularidad. Una fractura en el codo durante el Tour no le permitio luchar por la carrera y terminó en 26ª posición.

Llegó la hora de ganar

A sus 34 años y medio se vislumbraba en final de su carrera, una de sus últimas oportunidades de añadir a su palmarés una victoria en una gran vuelta, era un ahora o nunca. Y Cadel Evans aprovechó esa oportunidad, preparando la temporada a conciencia, orientado al gran objetivo del mes de julio.

Por el camino, cosechó victorias en el Tour de Romandía y en la Tirreno-Adriático, también hizo segundo en la Dauphiné Libere, el laboratorio pre-Tour por excelencia donde efectuó los últimos cálculos. Una pretemporada corta y sin exigencias dirigida a ganar en la ronda gala.

En un Tour muy revuelto tiró de galones y experiencia, pasó desapercibido entre la multitud de ataques de sus rivales, ganándose críticas por no atacar con valentía, aunque asumió la responsabilidad con fuerza cuando hizo falta, en las escapadas de los hermanos Schleck o de Contador, con fuerza, sangre fría y capacidad de sufrimiento, para asestar el golpe definitivo.

Era un tigre agazapado a la esperar de lanzar su ataque mortífero en la contrarreloj final de Grenoble, donde desde las primeras pedaladas fue demoliendo la ventaja de 57 segundos Schleck hasta imponerse con superioridad. Terminó segundo la etapa, casi como un brindis a su pasada y reciente reputación. Así ha sido como Cadel Evans por fin puede decir que es el vencedor del Tour de Francia 2011,  y bien merecido que lo tiene.

Se ha  unido a un selecto grupo de ciclistas que han lucido los tres maillots  de líder de las grandes vueltas, la maglia rosa en el Giro de Italia en 2002, el maillot amarillo durante cuatro días en el  Tour de Francia 2008, y el jersey oro de la Vuelta a España en 2009. En este Tour de Francia le habrá bastado con vestirlo dos jornadas, y una de ellas la definitiva, la última. 

Es el sucesor de la hegemonía española en los últimos años en la mayor vuelta por etapas del mundo, desde que Óscar Pereiro se hizo con el triunfo en 2006. En ese Tour, Evans había quedado cuarto. En 2007, no pudo batir a Contador en la crono de Angulema y quedó a 23 segundos del pinteño. En 2008 tampoco pudo recortarle lo suficiente a Carlos Sastre, y quedó a 58 segundos del campeón... Esta vez sí pudo batir a su rival y no conformarse con el segundo cajón del podio.