Enlaces accesibilidad

Soderling destrona a Federer y prepara el asalto de Nadal al número uno

  • El sueco elimina al vigente campeón en cuatro sets (6-3, 3-6, 5-7 y 4-6)
  • Soderling se venga de la final perdida en 2009 con una derecha poderosa
  • Si el mallorquín llega a la final del domingo y la gana, volverá a ser número uno
  • Ver también: Especial Roland Garros

Por
Resumen del partido Soderling-Federer

Pura épica fue el partido entre Roger Federer y Robin Soderling en la pista central de Roland Garros. La repetición de la final de 2009, adelantada a cuartos de final, interrumpida en dos ocasiones por la lluvia, fue un suplicio para el número uno del mundo. Lejos de parecerse al partido de hace un año, en el que Federer brilló con luz propia y logró sumar el Abierto que le faltaba en su palmarés, su rival le atizó de lo lindo y en un partido interrumpido en dos ocasiones por la lluvia, destronó al campeón y puso en bandeja el número uno a Nadal (6-3, 3-6, 5-7 y 4-6) [Todos los datos y estadísticas del partido].

Dos horas y media de emoción, más una hora de parón por la lluvia, y un final inesperado al principio, sobre todo porque Soderling nunca había ganado al suizo en sus 12 enfrentamientos anteriores. Y eso que el partido empezó con un Federer sereno, táctico y brillante que exhibió una variedad de recursos formidable que desarbolaron a un sueco encomendado a su derecha y que no encontró resquicios en el juego del número uno del mundo.

Soderling, una de las sensaciones de 2009 precisamente a partir de que eliminara a Rafa Nadal en octavos de final, mantuvo un intercambio equilibrado de juegos con su rival en los primeros compases, aunque con mayor dificultad para sacar adelante su servicio.

Federer esperó paciente la ocasión de quebrar el saque del tenista sueco, cuando ya no había tiempo para la reacción, en el octavo juego, y terminó resolviendo el primer parcial por 6-3.

Un Soderling de derecha implacable

Pero al poco de empezar el segundo set, despertó la versión más agresiva y certera de Robin Soderling, que se revolvió y logró una rotura en el segundo juego. No es que Federer se relajara, es que Soderling tomó las riendas con las dos manos y a golpes de derecha movió a Federer de lado a lado de la pista.

A mamporro limpio, con un saque tras otro superando los 220 kilómetros por hora como si no costara, se abrió paso y devolvió el 6-3 del primer parcial con la misma maestría -aunque con evidentes distintas armas- con la que el suizo se había llevado el primero.

En el tercer set, Soderling siguió aplicando la misma fórmula, asentada en la fiabilidad y fortaleza de su saque, relampagueante tanto en el primer como en el segundo servicio, superando a su rival en golpes ganadores. Pero Federer tampoco se quedó atrás, y la igualdad entre ambos se interrumpió con 5-5 y servicio para Federer por la lluvia, que detuvo el partido casi una hora.

En cuanto ambos regresaron, Soderling se adelantó y consiguió con el break que ratificó después con un servicio un golpe de efecto muy importante, el 2-1 en el marcador y puso al número uno contra las cuerdas.

Vendió cara su piel Federer, que plantó resistencia y enhebró algunos de sus mejores golpes en la reanudación. Parecía abatido el jugador helvético, que se vio al filo del abismo en el séptimo juego del cuarto set, con 30-40 en contra, y luchando por mantener su servicio. "¡Come on!", se animaba, agobiado, tratando de impulsarse al estilo Rafa Nadal.

Pero no pudo ser. Los últimos errores puntuales de Federer fueron aprovechados por su rival, todo un gigante que sacó golpes increíbles para batir al número uno, seguir en su camino para volver a la final, quién sabe si con Nadal, que podría aprovechar, en caso de llegar a la final y ganarla el domingo, para recuperar el trono en la tierra batida y en el ranking de la ATP.

Soderling se enfrentará en semifinales al checo Tomas Berdych, que derrotó al ruso Mijail Youznhy por 6-3, 6-1 y 6-2, en una hora y 54 minutos, y alcanzó las semifinales de Roland Garros por primera vez en su carrera.