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La localidad alicantina de  San Fulgencio, acoge a la mayor colonia británica de España. El pánico ha hecho que algunos vendan sus casas en España. La gran mayoría, de momento, aguanta aunque con dudas... ¿Podrán seguir trabajando aquí? ¿Se quedarán atrapados en un limbo legal? ¿Tendrán que hacerse un seguro de salud privado?

La primera ministra británica Theresa May ha confirmado este miércoles ante el Parlamento británico la activación del artículo 50 del Tratado de Lisboa y el inicio de las negociaciones para la salida de Reino Unido de La Unión Europea, el Brexit. "Vamos a seguir siendo un amigo estrecho y un gran socio" ha dicho May ante los parlamentarios.

La mandataria ha defendido la recuperación "del poder", algo que permitirá "que se aprueben leyes en Belfast, Cardiff, en Edimburgo o aquí en Londres", ha dicho May, quien ha afirmado que negociará con la Unión Europea como un "único Reino Unido", pero teniendo en cuenta "los intereses de todas las regiones", Inglaterra, Escocia, Irlanda del Norte y Gales.

Momentos antes de su discurso, el embajador de Reino Unido ante la UE, Tim Barrow, ha entregado en mano al presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, la carta firmada por la primera ministra británica en la que se invoca la activación del artículo 50 del Tratado de Lisboa, arrancando así el proceso para negociar con Bruselas la salida de Reino Unido de la Unión.

En su despacho y bajo el retrato de Robert Walpole, el primer mandatario britanico en ocupar en numero 10 de Downing Street, Theresa May ha firmado la carta que hoy entregará en Bruselas su embajador ante la Unión Europea activando el Brexit. Han pasado nueve meses ya del referéndum del 23 de junio en el Reino Unido, en el que ganó el "No" a Europa. El Reino Unido y la Unión Europea negociarán como mucho durante dos años todos los pormenores de la desconexión. Tras ese proceso, la Unión Europea de los 28 pasará a tener 27 socios. Uno de los nudos gordianos de las negociaciones entre Londres y Bruselas será la factura del Bréxit, un apartado que Reino Unido quiere negociar en paralelo al resto de asuntos, mientras que para la Unión Europea es el punto de partida. Las estimaciones varían -y mucho- en función de las partes. La Comisión Europea ha cifrado la factura máxima del Bréxit en 60 mil millones de euros, cinco veces el coste de los JJOO de Londres de 2012.

El Parlamento de Escocia ha aprobado este martes una moción que otorga al Gobierno autónomo el mandato de negociar con Londres la convocatoria de un nuevo referéndum sobre su independencia del Reino Unido. Por 69 votos a favor y 59 en contra, la cámara de Holyrood (Edimburgo) ha respaldado la propuesta de la ministra principal, la nacionalista Nicola Sturgeon, para promover un plebiscito entre otoño de 2018 y la primavera de 2019.

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  • Pide garantizar los derechos de los comunitarios ya residentes en el Reino Unido

Jeremy Corbyn: "Como partido no hemos tomado una posición en torno a un futuro referéndum. Lo que hemos dicho es que el Parlamento debería tener el derecho a decidir si el resultado de las negociaciones es aceptable o no. No hay una decisión tomada en nuestro partido en torno a ese posible futuro referéndum. Nuestra posición actual es que es el Parlamento el que debe tomar esa decisión".

El líder de la oposición británica, el laborista Jeremy Corbyn, ha afirmado en una entrevista en exclusiva emitida en Las mañanas de RNE que no quiere un nuevo referéndum de independencia en Escocia, pero cree también que si el Parlamento escocés lo solicita, la Cámara británica no debe impedir su celebración.

"La líder del SNP ha anunciado que quiere celebrar un nuevo referéndum de independencia en Escocia. Se supone que el anterior iba a ser un referéndum único, por ello el Partido Laborista en Escocia no apoyará un segundo referéndum. Al mismo tiempo, quiero dejar claro que no creo que el Parlamento en Londres debiera bloquear ese posible referéndum, pero espero que el Parlamento escocés no reclame un segundo referéndum", ha explicado Corbyn.

La primera ministra del Reino Unido, Theresa May, ha recalcado en una reunión con la ministra principal escocesa, Nicola Sturgeon, la necesidad de mantener la "unidad" del país, antes de iniciar el miércoles el proceso de salida de la Unión Europea (UE).

Ambas dirigentes se reunieron durante cerca de una hora en un hotel de Glasgow (Escocia), en su primer encuentro desde que la líder del Partido Nacionalista Escocés (SNP) anunció hace dos semanas sus planes para impulsar un nuevo referéndum de independencia.

Downing Street ha asegurado que el referéndum de independencia que planea el Gobierno escocés no estaría en las conversaciones de esta tarde. Aún así, la primera ministra ha advertido antes del encuentro de que mantiene su oposición a cualquier nueva consulta antes de que los escoceses conozcan los detalles del futuro acuerdo entre Londres y Bruselas.

May ha insistido este lunes en que su postura "no va a cambiar" y que "este no es el momento para hablar sobre un segundo referéndum de independencia".

La cámara de Holyrood (Edimburgo) aprobará este martes previsiblemente una moción para que el Ejecutivo autonómico inicie las conversaciones para convocar una nueva consulta, después de la que en 2014 ganaron los partidarios de continuar en el Reino Unido, con el 55,3% de los votos.

La policía de Londres, Scotland Yard, está convencida de que Khalid Massood, el hombre que llevó a cabo el atentado del pasado miércoles en las inmediaciones del parlamento británico que acabó con la vida de cinco personas (incluyendo la suya) y dejó unos 50 heridos, actuó en solitario. No obstante, con la última detención realizada este lunes se eleva a 12 el número de personas arrestadas por su vinculación con Masoud, nueve de las cuales han sido puestas ya en libertad. Por su parte, la madre del terrorista ha dicho este lunes que no perdona sus actos ni apoya las creencias que llevaron a su hijo a cometer el ataque.