Enlaces accesibilidad
arriba Ir arriba

Terminamos el verano como lo empezamos: con mucho calor, nada habitual para estas épocas. Hace unos días la AEMET lo advertía: estos meses serán más cálidos de lo normal. Y este jueves lo comprobamos. En nueve comunidades hay activos avisos amarillos y en Bizkaia llegan a naranja.

Andalucía, el País Vasco y Extremadura alcanzarán este jueves los 39 grados. Algo que dificulta la vuelta a las clases. En Madrid, Asturias, Castilla La Mancha y Castilla y León tampoco se libran. Volvemos a las recomendaciones que pensábamos haber dejado atrás. FOTO: EFE / ISMAEL HERRERO

Mara Peterssen y Julio Díaz, codirector de la Unidad de Cambio Climático, Salud y Medio Ambiente Urbano del Instituto de Salud Carlos III, analizan las consecuencias que han tenido las olas de calor del pasado verano en la salud.

Con la llegada del calor, los medicamentos pueden perder eficacia si no se almacenan correctamente. Muchas veces se guardan en lugares habituales, como la cocina o el baño, pero son espacios poco adecuados: la humedad del baño y las variaciones de temperatura de los electrodomésticos en la cocina pueden alterar la composición de los fármacos.

Estos cambios no solo reducen su efectividad, sino que incluso pueden generar metabolitos tóxicos. Por eso, los especialistas recomiendan conservarlos en lugares frescos, secos y protegidos de la luz solar, especialmente en el caso de los más delicados, como cremas, jarabes, supositorios, insulina o vacunas.

En los viajes también hay que extremar precauciones. Lo más seguro es transportarlos dentro de la maleta, en el bolso o en una bolsa, evitando dejarlos en el coche, donde la temperatura puede superar fácilmente los 50 grados. La clave está en mantener siempre una temperatura estable para garantizar que los medicamentos conserven su seguridad y eficacia.

Este sábado, Andalucía, Cantabria y País Vasco estarán en aviso amarillo por calor; Navarra por viento y Galicia por oleaje. Habrá posibles tormentas en Castilla-La Mancha y Andalucía, con nubosidad y chubascos en el interior y sureste. Las máximas subirán en gran parte del país, superando los 35 °C en el Cantábrico y alto Ebro, y las mínimas no bajarán de 20 °C en sur y Mediterráneo. Vientos flojos a moderados, con rachas fuertes en zonas expuestas y Canarias.

El domingo, un frente traerá lluvias a Galicia, Asturias y oeste de Castilla y León y Extremadura, con chubascos y tormentas en el sureste. Las máximas aumentarán en Canarias, Mediterráneo y tercio este, mientras bajan en la mitad oeste; mínimas arriba de 20 °C en sur y nordeste. Los vientos seguirán flojos, moderados en litorales del norte.

Las noches tropicales han aumentado sustancialmente en los últimos años por efecto del cambio climático y ahora un estudio internacional liderado por el CSIC revela una relación directa entre las noches calurosas y el riesgo de mortalidad a nivel global.

El calor nocturno impide la recuperación fisiológica del cuerpo tras el estrés térmico diurno, afecta la calidad del sueño y puede agravar enfermedades cardiovasculares, respiratorias y neurológicas. El análisis de más de 14 millones de muertes en 178 ciudades de 44 países entre 1990 y 2018 ha puesto de manifiesto que las noches calurosas aumentan la mortalidad un 3%.

En España ciudades como Madrid, Valencia, Barcelona y Sevilla presentan una alta frecuencia de noches tropicales y ecuatoriales que afectan sobre todo a la salud de las poblaciones más vulnerables. Por lo que el equipo de investigación aboga por incluir el calor nocturno en los sistemas de alerta temprana, desarrollar refugios climáticos urbanos y aumentar las zonas verdes, además de garantizar condiciones térmicas adecuadas en viviendas, hospitales y residencias y diseñar planes de prevención que consideren el calor nocturno como un riesgo específico.

Los últimos incendios han hecho arder el 1% de la Península Ibérica. Según los expertos, el cambio climático ha hecho que sea 40 veces más probable que en España se den unas condiciones meteorológicas que favorezcan los incendios. También se vuelven más frecuentes los fenómenos extremos, como la última ola de calor, muy larga e intensa. Nuestra capacidad de información, sin embargo, no avanza tan rápido.

Aunque todavía faltan los resultados definitivos, ya se sabe que el verano meteorológico de 2025 ha sido uno de los más calurosos de la historia. Dos olas de calor muy intensas han elevado las temperaturas durante la temporada estival y los fallecidos por este motivo se han incrementado un 70% respecto al año anterior. Son los efectos del cambio climático, que también ha hecho subir los grados del mar Mediterráneo.

Fotografía: GETTY