arriba Ir arriba

Siendo una técnica tan utilizada como criticada en televisión, ha dejado momentos para la polémica en los espectáculos en directo. Mariah Carey tuvo que dejar el escenario de Times Square cuando los problemas de sonido hicieron insostenible una actuación en playback que, aún cuando la productora del espectáculo asegura que se trató de un sabotaje, ya había dejado mucho que desear.

"No es mi presidente". La misma frase se ha escuchado en Nueva York, en Los Ángeles, en Chicago, en San Francisco, en Washington… Sobre todo en las grandes ciudades y en bastiones demócratas, pero también ha habido protestas en ciudades republicanas como Atlanta, Kansas o Dallas. Ni las palabras de Obama ni las de Clinton pidiendo a sus votantes aceptar la victoria de Trump han calmado los ánimos. 

El padre de Ahmad Khan Rahami, sospechoso de participar en los recientes ataques con bomba en Nueva York, con un saldo de 29 heridos, y Nueva Jersey, advirtió ya en 2014 a las autoridades estadounidenses que su hijo era terrorista, un extremo que ha confirmado el FBI. Además, la Fiscalía ha acusado a Ahmad de uso de armas de destrucción masiva, entre otros cargos, y la Casa Blanca ya habla de "acto terrorista".

Agentes federales tomaron nota de la declaración del padre, Mohammed Rahami, y la denuncia se trasladó al Grupo de Intervención contra el Terrorismo que dirige la oficina del FBI de la ciudad de Newark. Los agentes abrieron entonces lo que se conoce como una "evaluación", el primer paso para una investigación del FBI, y se entrevistó al padre de nuevo, aunque en esta ocasión se desdijo y alegó que hizo el comentario porque "estaba enfadado" con su hijo.

Por otro lado, se ha sabido que la esposa de Rahami se marchó de Estados Unidos días antes de los ataques, mientras que su madre viajó a Turquía hace tres semanas y aún no ha regresado al país. El canal de televisión Fox News ha asegurado que la esposa del sospechoso se encuentra retenida en Emiratos Árabes Unidos y que los servicios de inteligencia quieren hablar con ella para determinar hasta qué punto conocía los planes de Rahami.

El rey Felipe VI ha recordado desde la sede de Naciones Unidas, en Nueva York, que a las puertas de Europa llaman muchas de las 65 millones de personas refugiadas y desplazadas internas que "huyen de los conflictos, del terrorismo o de la persecución", sobre las que ha afirmado: "Nuestra responsabilidad es acogerlas, en la medida de nuestras capacidades, para que puedan llevar una vida digna".

El monarca representa a España en la cumbre sobre acogida de refugiados que se lleva a cabo en la sede de la ONU, en la ciudad neoyorquina, desde donde ha asegurado que "quienes han sido expulsados de su hogar por la fuerza tienen que saber que cuentan con nuestro apoyo para atender sus necesidades" y poder ejercer su derecho al regreso, "a volver a su tierra".

Don Felipe ha precisado que ese retorno "pasa necesariamente por el fin de los conflictos, la derrota del terrorismo y el establecimiento de sociedades inclusivas y democráticas donde se respeten los derechos fundamentales, la vida y la libertad".

La policía de Nueva York busca al hombre que se acercó por la espalda a un imán y a su asistente, les disparó en la cabeza sin mediar palabra, y luego huyó, como constatan cámaras de seguridad y testigos. El clérigo, de 55 años, y su ayudante, de 64, acababan de salir de su mezquita, en el barrio neoyorquino de Queens, tras las oraciones del sábado. La policía los encontró en el suelo, aún con vida, y los trasladó a un hospital, donde fallecieron. Nada apunta, en las investigaciones preliminares, a que les dispararan a causa de su fé, dice este inspector, que no descarta ningún móvil. Aunque los vecinos del barrio, procedentes muchos de ellos de Bangladesh, como el imán asesinado, atribuyen el doble crimen al clima de islamofobia que hay en EEUU.