Enlaces accesibilidad
arriba Ir arriba

Nos acercamos al Gran Bazar de Teherán que, con el alto el fuego, ha retomado su pulso habitual. Muchos iraníes hablan de resistencia: "No somos belicistas, solo reclamamos nuestros derechos", explica Behruz. "Estadounidenses: volved a vuestra casa. Antes de cualquier acción deberíais conocer los siglos de historia y de cultura iraní", dice en inglés Mohsen.

Fuera del barullo muchos no quieren hablar. Antes de irnos, encontramos a Fátima que, aunque confiesa que no puede decirnos todo los que piensa, explica que tiene miedo. "Tengo miedo al 100%, tenía mucho miedo desde antes de la guerra, durante la guerra y si sigue también tendré. Por ejemplo, no tenemos algo tan básico como internet", dice, y parece que nos invita, discretamente, a leer entre líneas.

Foto: Aydin Shayegan/EFE — Personas pasean por el bazar de Tajrish, en el norte de Teherán

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha anunciado el bloqueo del estrecho de Ormuz. "Este cierre total es un órdago al comercio mundial", ha dicho el economista y profesor en la UFV, José Luis Moreno Casas.

Las perspectivas para la economía mundial no son halagüeñas. "Un estancamiento ya lo teníamos. Una recesión es altamente probable", ha vaticinado el profesor de Economía Internacional de la Universidad Complutense de Madrid, Jorge Fonseca.

¿Y quién será el principal perjudicado de este cierre? "A corto plazo más impacto a la economía asiática, India, China, que son los que dependen más del estrecho de Ormuz", ha explicado Moreno Casas.

Pero si el bloqueo total se alarga a medio plazo las economías europeas también se verán afectadas. El 20% del petróleo y del gas que se consume en todo el mundo pasa por Ormuz. Pero no es lo único.

"También afecta por el helio, para los microprocesadores y la alimentación. Los fertilizantes también pasan por Ormuz", ha indicado Casas.

España también sufrirá, pero algo menos. "Por el importante papel de las energías renovables", ha señalado Fonseca.

Además, los barcos se verán obligados a dar un rodeo para llegar a su destino y esto significa que las nuevas rutas serán más costosas. La clave estará en la duración del conflicto.

Foto: REUTERS — Un barco en el estrecho de Ormuz

Magyar, de 45 años, es un abogado de familia acomodada que salió de las filas de Fidesz. Exmarido de una ministra de Justicia de Orbán que lo acusó de violencia machista, Magyar emergió hace dos años para criticar al Gobierno en un caso de encubrimiento de pederastia que le costó el puesto a su exesposa. Desde entonces ha recorrido el país y ha forjado su campaña en torno al coste de la vida.

FOTO: ISZA / AFP

Es la cuarta vez que va a intentar ser presidenta del país y ahora va en cabeza. Le llaman la China, Keiko Fujimori, la votarán muchos de los nostálgicos de su padre, Alberto Fujimori, condenado por violación de derechos humanos, pero algunos aseguran que acabó con el terrorismo.

Luchar contra la delincuencia es lo que prometen la mayoría de candidatos. El humorista Carlos Álvarez propone la pena de muerte.

Entre los favoritos está también Rafael López Aliaga, con un discurso duro y radical para acabar con el crimen y la emigración, y con promesas para mejorar la economía.

En los últimos días ha subido en las encuestas el apoyo al centrista Ricardo Belmont, quien, para combatir el crimen defiende menos mano dura y más cultura y educación.

Los primeros resultados no se conocerán antes de las nueve de la noche, las cuatro de la madrugada en España.

Foto: CONNIE FRANCE y ERNESTO BENAVIDES / AFP

Ha sido un encuentro histórico entre Estados Unidos e Irán. El cara a cara de más alto nivel desde la Revolución islámica de 1979. Eso ya se puede considerar un logro, pero no ha habido acuerdo. La gran pregunta es qué va a pasar ahora.

El vicepresidente estadounidense ha abandonado Islamabad tras haber presentado la que, afirma, es su última oferta. Deja la pelota en el tejado iraní. Para Teherán sus condiciones son "excesivas" y Estados Unidos no se ha ganado su confianza, dice. Aún así, Irán sigue abogando por la diplomacia.

Y todo después de los esfuerzos de Pakistán por mediar. Está especialmente preocupado porque ambas partes respeten la frágil tregua. Esa es una de las grandes incógnitas. De momento, Islamabad es el único que afirma que se mantiene el alto el fuego. También está en el aire si realmente habrá ocasión para un nuevo encuentro.

Las de este domingo en Hungría son unas elecciones muy internacionalizadas, con varias capitales del mundo en vilo. La primera, Bruselas. Si ha habido un obstáculo estos años para aprobar leyes, ese ha sido el ultraderechista primer ministro húngaro, Viktor Orban. Incluidos los avances para un posible ingreso de Ucrania en la Unión. Así que Kiev también mira atenta a su país vecino. Orban les acusa de no querer reparar un oleoducto bombardeado por Rusia y de arrastrarles a la guerra y hace campaña con ello. A Zelenski le compara con su principal rival en las urnas.

En Moscú interesa la estabilidad. Orban se entiende bien con Putin y con Donald Trump. No en vano, su número 2, JD Vance, ha viajado a Hungría esta semana para apoyar al actual primer ministro. Es, por tanto, el principal punto de encuentro entre Estados Unidos y Rusia. El gran laboratorio de la extrema derecha en Europa, referente para Meloni, en Italia, Le Pen, en Francia o Abascal, en España.

Pero allí, en Hungría, la calle pide cambios. Después de cuatro mayorías absolutas, ahora Orban no es el favorito. Le ha adelantado en las encuestas uno que hasta hace un par de años era compañero suyo de partido, Peter Magyar, que ondea las banderas de la anticorrupción y del europeísmo. Su partido, el Tisza, es de centroderecha. La izquierda, según los sondeos, se quedará fuera del parlamento.

Foto: ATTILA KISBENEDEK / AFP

Recibimos a una de las figuras más influyentes de la música latina y española de las últimas cinco décadas. Óscar Gómez, nacido en La Habana y residente en España desde los años 70, es compositor, productor musical, dramaturgo, poeta y un auténtico artesano del sonido. Ganador de cinco premios Grammy y con más de treinta millones de discos vendidos como productor y autor, su firma está detrás de algunos de los grandes éxitos de la música en español. Ha trabajado con artistas legendarios —desde Celia Cruz a Miguel Bosé, de Rocío Jurado a Chayanne— y ha grabado en estudios de medio mundo junto a ingenieros de referencia internacional.