El ministro de Agricultura y Ganadería, Luis Planas, ha pedido "unidad, lealtad y colaboración entre administraciones" tras los incendios en Zamora, León y Ourense. Además, en una entrevista en La Hora de La 1, Planas ha asegurado que están coordinados con las diferentes Comunidades Autónomas.
El titular de Agricultura también ha dicho que aun es pronto para cuantificar la superficie agraria dañada, pero que en julio se quemaron 18.000 hectáreas de este tipo.
España vive la peor ola de incendios forestales del siglo que ya está dejando un paisaje desolador en lugares como Vilamartín de Valdeorras (Ourense), conde han ardido miles de hectáreas, algunas de gran valor ecológico quemadas, e incluso núcleos poblacionales, como la aldea de San Vicente, han quedado arrasados por las llamas. El alcalde de la localidad, Enrique Álvarez Barreiro, ha explicado en Las mañanas de RNE con Lara Hermoso cómo todavía están "intentando encajar" lo que ha pasado. Una situación dramática, ya que "está desapareciendo el humo y nos estamos dando cuenta de la inmensidad del desastre", afectando al sentir de todos los vecinos, con "toda la gente llorando por las esquinas" al encontrar "un pueblo que no reconocen". Álvarez Barreiro ha explicado que era una situación que se veía venir, porque "queda muy poca gente en el pueblo" y es "prácticamente imposible" que se realicen las tareas de limpieza de montes necesarias. Por eso, ha pedido más medidas de prevención para evitar que la catástrofe se vuelva a repetir, empezando por frenar la despoblación que castiga a localidades como la suya.
A las protestas de los últimos días por la gestión de los incendios forestales en Castilla y León se han sumado este miércoles nuevas concentraciones en Soria, Valladolid y Burgos. Los manifestantes piden el envío de más medios para la extinción de los fuegos, así como dimisión del presidente autonómico, Alfonso Fernández Mañueco (PP), que defiende la gestión de su consejero de Medio Ambiente, Juan Carlos Suárez-Quiñones.
En Castilla y León el viento dificulta las labores para estabilizar los focos. En las inmediaciones del lago de Sanabria se han reavivado las llamas, donde la zona que más preocupa el área cercana con León.
Las rachas de viento están siendo allí más cambiantes de lo que se esperaba y se ha desplazado un convoy desde Catalunya con 60 efectivos y 30 vehículos. Por el momento no hay nuevos desalojos aunque se mantienen 30 localidades evacuadas.
En El Bierzo, el pueblo más castigado ha sido Lusio con 20 viviendas totalmente calcinadas. Este miércoles sus vecinos se han podido acercar para ver el estado en el que han quedado sus casas.
Renfe ha reanudado este miércoles la circulación ferroviaria entre Madrid y Galicia tras una semana suspendido por los incendios en Ourense. Los primeros trenes han salido a las 17.00 horas después de que los servicios de emergencias constataran que ya no había ningún peligro en las vías. A lo largo de la última semana las cancelaciones de los viajes han afectado a más de 55.000 pasajeros que han tenido que buscar alternativas para viajar entre Madrid y Galicia.
En Cáceres, hay dos localidades amenazadas por el avance del incendio de Jarilla, avivado este miércoles por el viento. Son Hervás, donde ya se han producido algunos desalojos, y La Garganta, en el Valle del Ambroz, donde sus vecinos están en preaviso ante una posible evacuación. Las llamas avanzan sin control impulsadas por rachas de viento de más de 40 kilómetros por hora.
Los incendios han dejado un paisaje desolador en el noroeste y oeste peninsular, donde las llamas siguen avanzando sin control. En Ourense hay siete fuegos activos, entre ellos, los de Larouco, Chandrexa, Oimbra y A Mezquita.
En la pasada noche, la bajada de las temperaturas ayudó a controlar algunos focos, pero en estos momentos se teme que se puedan reactivar. El viento sopla con fuerza en algunas zonas y empuja el fuego, que avanza con rapidez.
Sin embargo, el fin de la ola de calor brinda un respiro a los efectivos de emergencias. Ourense se ha mostrado optimista este miércoles porque la Xunta ha confirmado que los siete incendios activos en la provincia han frenado su crecimiento. Los técnicos aprecian avances en la extinción del fuego y en las últimas 48 horas no se han registrado evacuaciones o confinamientos por la cercanía de las llamas a ningún núcleo de población.
En varias localidades afectadas por los incendios, algunos vecinos se han resistido a abandonar sus casas para proteger sus tierras, pese al riesgo que supone tanto para ellos como para los equipos de extinción. Los expertos y Protección Civil insisten en la necesidad de confiar en las decisiones de los profesionales y respetar las órdenes de evacuación. El apego a la tierra y la experiencia de haber vivido otros fuegos dificultan la percepción del peligro, obligando a las autoridades a reforzar sus advertencias para evitar tragedias. Sin embargo, para algunos vecinos, el riesgo no los persuade de abandonar sus viviendas. "Si muero, muero en mi casa", señala uno de ellos.
Los incendios de la Península han generado las mayores emisiones de gases de las últimas dos décadas, los fuegos han elevado el total de emisiones de este 2025, según denuncia el sistema de observación Copernicus. Mark Parrington, científico sénior del programa, ha visitado el informativo 24 horas de RNE para tratar esta cuestión, también nos acompaña la meteoróloga y divulgadora, Isabel Moreno. "Hablamos de incendios forestales muy grandes en España. Estimamos que se han emitido casi 6 mega toneladas de carbono, en comparación con el total anual más alto anterior de 3.5 mega toneladas en 2022", declara.
El científico sostiene que la situación de España y Portugal es muy especial: "Es más grande que todos los países de Europa. La media anual de emisiones en la Unión Europea es de 6.5 toneladas", afirma. El balance preliminar de los incendios forestales en nuestro país se acerca a las 400.000 hectáreas, aún sin estar sofocados. Aunque el fuego provoca una gran destrucción en las zonas afectadas, sus impactos llegan a otros puntos del territorio, los registros de estos días muestran el deterioro acelerado de la calidad del aire en gran parte de España.
El Boletín Oficial del Estado (BOE) ha publicado este miércoles el nuevo convenio colectivo de la empresa pública Tragsa para las Brigadas de Refuerzo en Incendios Forestales (BRIF). Sobre ello se ha pronunciado en una entrevista concedida al Canal 24 Horas Marcos Gómez, miembro de la Asociación de Trabajadores de las BRIF: "Estamos muy contentos por el avance que supone a nivel laboral y de remuneración, pero no termina de convencernos".
En este sentido, ha señalado que los bomberos forestales de todas las comunidades "están unidos" frente a las reivindicaciones que trascienden lo salarial y ha asegurado que "comparten" las demandas "justas" de los profesionales de otras regiones. "Es necesario mejorar en el conjunto", ha concluido.
Hoy en Mundo Rural hablamos de los efectos de los incendios en las zonas rurales, de la filoxera en Canarias y visitaremos El Recuenco, en Guadalajara, para conocer sus iniciativas contra la despoblación.
Una de las zonas que sigue preocupando es el incendio de Jarilla en la extremeña provincia de Cáceres, en el Valle del Jerte. En Navaconcejo, el Canal 24 Horas ha podido contactar con uno de los vecinos del pueblo, Jorge Bermejo Martín, que es agricultor. El vecino de la localidad ha explicado que "de momento bien", pero sopla mucho viento. Explica que el fuego ya ha pasado, pero que "quedan algunos rescoldos que estamos apagando los agricultores".
Comenta que a causa del fuego ha perdido bastantes cerezos y castaños, pero "menos de lo que podría pasar porque teníamos la finca limpia". Añade que, dentro de lo que cabe, ha tenido pocas pérdidas, pero hay vecinos que han "perdido el 100% de los cerezos". Bermejo Martín explica que, un cerezo, "para que entre en producción tiene que estar al menos de seis a siete años". Durante este tiempo los agricultores no ingresan nada, por lo cual supone mucho para la producción de cerezas.
Por otro lado, el agricultor explica que consiguieron apagar el fuego con sus propios medios, porque al pueblo no vino nadie. "Esto se tenía que haber atajado mucho antes", asegura. Afirma que los vecinos de la localidad empelaron mochilas de agua y tractores. "Se centraron en la zona de Hervás, de Plasencia, y aquí hasta última hora no ha venido nadie", sentencia Bermejo Martín.
Afirma que anímicamente están muy mal pues ahora todas las perdidas tendrán que ser repuestas con gastos y mucho trabajo. Comenta que les recomendaron cerrar las ventas y tener cuidado con el humo, pero nadie les dijo nada de evacuar. Asegura que "a los agricultores, que este es nuestro medio de vida, no se lo puede decir" y que "nadie viene a ayudarnos".
Los trenes entre Madrid y Galicia vuelven a circular desde las 17.00 horas de este miércoles después de siete días consecutivos sin servicio a causa de los incendios forestales en Ourense. Los cortes han afectado a 50.000 personas y muchas de ellas han tenido que buscar alternativas más lentas para poder realizar el trayecto que planeaban hacer en los servicios de alta velocidad. Los autobuses han ido llenos estos días.
De los cuatro grandes incendios que afectan al norte y centro del país, dos parecen estar controlados: El de Montalegre, que saltó desde Orense, y el de Mirandela, donde se ha producido otra víctima mortal, un voluntario de 75 años que cayó del tractor en el que trabajaba y resultó atropellado.
En esas zonas el trabajo nocturno ha conseguido reducir las llamas a brasas, pero continúa la alerta por el viento.
A pesar de las indicaciones de las autoridades, hay quienes deciden quedarse en sus municipios rodeados por el fuego de los incendios. Muchos de ellos lo hacen con la intención de ayudar o para proteger a sus animales. En algunos pueblos, son más los que eligen quedarse que los evacuados. Los expertos aclaran que es comprensible, pero también muy peligroso, por lo que insisten en la importancia de prevenir y concienciar.