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Ha habido tañido de campanas por el papa Francisco en las iglesias de toda España. En la catedral de Bilbao, el obispo, Joseba Segura ha oficiado una misa. Esta tarde, a las 19:00 habrá también una eucaristía en la de la Almudena, en Madrid, presidida por el vicepresidente de la Conferencia Episcopal Española y cardenal de la archidiócesis madrileña.

Los fieles de todo el mundo se han mostrado sorprendidos y muy afectados. "Será recordado por su humanidad", coinciden muchos de ellos al describirlo así en los mensajes de condolencias que muchos de ellos han escrito este histórico lunes de Pascua. Casi todos confían en que su forma de entender la Iglesia continúe igual con su sucesor.

La bandera ondea a media asta en la Sede de la Conferencia Episcopal tras la muerte del papa Francisco. El presidente de los obispos, Luis Argüello, dice que "la Iglesia mira con lágrimas en los ojos pero con alegría, agradecimiento y esperanza en el corazón". Por su parte, el portavoz episcopal, César García Magán, confiesa la sorpresa porque "parecía que estaba recuperándose". Los obispos espales han destacado de los 13 años de pontificado del primer papa latinoamericano y jesuita, "su compromiso con los excluidos y su atención a los lugares más remotos". En cuanto al futuro papa, Argüello está convencido de que "el cónclave seguramente nos dé alguna sorpresa".

Son siete los obispos españoles que participarán en el cónclave, uno de ellos, Juan José Omella, arzobispo de Barcelona, está en sintonía con el mensaje que deja Francisco, aunque, ha dicho, no se ve como papa. A partir de mañana, la nunciatura apostólica abrirá sus puertas durante varios días para que los fieles puedan firmar un libro de condolencias. Ya se han celebrado varias misas en recuerdo por el papa Francisco. Y esta tarde habrá una en la catedral de la Almudena de Madrid presidida por el cardenal José Cobo.

Tras la muerte del papa Francisco, el catolicismo se despide de un líder espiritual que intentó reformar el Vaticano. El pontífice fue elegido representante de Dios en la Tierra el 13 de marzo de 2013 ante la renuncia de Benedicto XVI. Más de una década después, el legado que deja su papado se caracteriza por poner el foco en la inclusión y la justicia social tras impulsar reformas en la Iglesia que promovieron la transparencia y la lucha contra los abusos sexuales, además de abrir espacios para la participación de laicos y mujeres. Su compromiso con el diálogo interreligioso y su defensa por las minorías han sido clave en su pontificado.

La vida de Francisco nos deja decenas de gestos en los que se alejaba de su papel institucional y por los que será recordado. Con estos, se subraya su lado más humano y su cercanía a las personas que buscaban su apoyo. Francisco era ese papá ante el que uno no puede dejar de grabar o no tener preparada siempre la cámara de fotos, porque donde menos lo esperabas aparecía ese instante que podía dar la vuelta al mundo. Por ejemplo, se le podía ver, hablar con Spiderman o intentar domar un balón.

El rey Felipe VI ha enviado un telegrama al Vaticano para expresar su profunda tristeza tras recibir la noticia del fallecimiento del papa Francisco. Estas condolencias las envía en su nombre y en el de todo el pueblo español. A la espera de la descripción de las exequias del pontífice, el ministro Bolaños habla enviar de la más alta representación para despedir al papa.

Felipe VI ha hecho hincapié en el legado de su santidad, por lo que destaca que su mensaje de amor al prójimo, fraternidad y amistad social nos seguirá inspirando y añade la importancia de llevar ánimo y consuelo a los más necesitados.

La embajadora de España en el Vaticano, Isabel Celáa, asegura en TVE que el papa Francisco "ha sido simbólico hasta en la hora de despedirse" y ha asegurado sentir una "`profundísima pena" al enterarse "cinco minutos después de que lo anunciaran". Ha recordado que "ayer vimos un papa muy demacrado, muy cansado, pero no imaginamos que el final estuviera tan cerca". Y ha insistido en que "ha muerto horas después del día de la Resurrección" aunque "se ha despedido con un discurso muy potente ante 50.000 personas y dando también un paseo por toda la Plaza de San Pedro así que ha sido simbólico hasta en la hora de despedirse".

Celáa ha destacado de Francisco que "era un hombre intrínsecamente acogedor" y "un hombre cariñoso, con un gran sentido del humor y mucha memoria". También ha recordado que este papa "ha denunciado con radicalidad los abusos a menores" y que "se ha preocupado de la casa común como lugar que hay que cuidar". La embajadora ha destacado el papel del fallecido obispo de Roma ante "la inmigración, los pobres y la guerra" que "formaban parte de la denuncia en todo su ideario".

El arzobispo de Barcelona y cardenal papable, Juan José Omella, declara sobre el fallecimiento del papa Francisco que la muerte no es el final y destaca que fue un pontífice que se centró "en traer la buena noticia del evangelio de una forma renovadora".

El arzobispo incide en que el número de adultos que se bautizan a día de hoy está en aumento tanto en España como en Francia. Francisco trajo esperanza a la Iglesia católica, explica el cardenal, porque creía que todos los bautizados están llamados a ser signo de esperanza en el mundo, no solo los religiosos.

Presidentes, primeros ministros y otros líderes políticos y religiosos internacionales dicen adiós al papa Francisco, que ha muerto este lunes a los 88 años. A través de comunicados y de sus redes sociales, los principales mandatarios han recordado al pontífice por su legado al frente de la Iglesia Católica y su compromiso social. En sus mensajes, la comunidad internacional ha ensalzado la figura del santo padre como guía para avanzar hacia "un mundo más justo, pacífico y compasivo", así como su labor impulsando el diálogo y la paz.

El papa Francisco siempre ha mantenido una fuerte conexión con sus orígenes humildes en Argentina, que siempre añoró su visita. Desde sus tiempos como arzobispo, estuvo vinculado a los feligreses de los barrios marginales. Su nombramiento como sumo pontífice se recibió con sorpresa y mucha alegría en su país de origen. Sus compatriotas recuerdan al primer papa latinoamericano por su humildad y cercanía a los pobres.

Ángel Fernández Artime, salesiano de Don Bosco, cardenal de la Iglesia y miembro del Colegio Cardenalicio, uno de los que van a estar en el sínodo, confía en que se va a buscar lo mejor para el futuro de la Iglesia. "Los cardenales españoles que estarán en el cónclave son personas de una gran preparación, pero subrayo sobre todo el carácter pastoral de cada uno", afirma. Fernández añade que "son de un estilo muy sencillo, muy cordial, en la sintonía pastoral que ha tenido el Santo Padre Francisco", expone el cardenal que coincidió con el pontífice durante su estancia en Buenos Aires.

El papa Francisco siempre defendió el acercamiento entre diferentes facciones del cristianismo. Tan es así que se reunió con el patriarca Kirill, líder de la Iglesia Ortodoxa y "se saludaron como hermanos". Sin embargo, la guerra de Ucrania enfrió las relaciones entre ambas Iglesias.

Kirill, partidario de Putin, trató de justificar la guerra de Ucrania, a lo que Francisco respondió "No hay Guerras Santas ni justas, no sea el monaguillo de Putin". Estas declaraciones causaron descontento entre los ortodoxos y Rusia, pero Francisco siempre trató de tender puentes.

Tras una hospitalización de 38 días, el papa francisco retomó algunas de sus actividades y recibió visitas, como la de los reyes de Inglaterra. Entre sus actividades destaca la aparición en La Basílica de San Pedro durante el Jubileo de los Enfermos. También se dirigió a los fieles el Domingo de Ramos y visitó la cárcel romana el Jueves Santo, como es tradición.

Además, congregó a los sanitarios que lo atendieron durante su estancia en el hospital por la neumonía bilateral que padeció y les dedicó unas palabras de cariño.

Este Domingo de Resurrección recibió a Vance, Vicepresidente de EE UU y en su última aparición pública deseo felices fiestas a sus fieles.

Uno de los nombres que suenan como posibles sucesores del papa Francisco es el de Cristóbal López Romero, cardenal arzobispo de Rabat, de 73 años, quien ha intervenido en directo en el especial informativo con motivo de la muerte del pontífice. López Romero recuerda cuando el pontífice le visitó en Rabat: "Vino a Marruecos y pasó 27 horas con nosotros, que no es mucha cosa, pero fue un encuentro entrañable, muy profundo, y que ha marcado la línea de esta Iglesia de Marruecos para los próximos decenios", afirma. Sobre la posibilidad de su nombramiento al frente de la Iglesia Católica, el cardenal dice que no se imagina con la responsabilidad de ser papa: "Verdaderamente ya es algo muy grande para mí el ser arzobispo de Rabat, una diócesis que es más grande que Italia y me sobrepasa mucho", admite.