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Ricardo García Vilanova, fotógrafo y videógrafo, fue secuestrado en Siria en septiembre de 2013, durante más de 6 meses, junto al periodista Javier Espinosa.

Cuatro años después de su liberación ha vuelto al país con la BBC y ha visitado la cárcel donde dos de sus presuntos captores están retenidos.

Respecto a la impresión que tuvo ante la experiencia de estar cara a cara frente a los torturadores ha afirmado en Las mañanas de RNE: “Son seres despreciables”.

Empezamos el programa de hoy con las condenas al bombardeo de Yemen que ayer costó la vida a casi medio centenar de niños y los anuncios de investigaciones realizados por parte de varios organismos internacionales, entre ellos la ONU. Nuestra coresponsal Cristina Sánchez charla con el fotoperiodista Ricardo García Vilanova, que ha vuelto recientemente a algunos de los lugares por los que pasó en su cautiverio después de que el autoproclamado Estado Islámico le secuestrara junto a Marc Marginedas y Javier Espinosa, del auge y caida del ISIS y de las direfencias de la actuación del grupo en las diferentes capitales de su autodenominado 'califato'. Terminamos recordando cómo fue la guerra de los cinco días entre Georgia y Rusia, que acabó con la escisión de las regiones separatistas de Abjasia y Osetia del Sur.

Estos días hemos visto cómo el fotoperiodista Ricardo García Vilanova ha vuelto con un equipo de la BBC a algunos de los escenarios en los que pasó su secuestro en Siria. Pero Ricardo García Vilanova es mucho más que esa captura, Ricardo es todos los lugares, guerras y conflictos que ha cubierto y de los que tiene un ámplio conocimiento con especial atención a su dominio de todo lo relativo al Estado Islámico. En eso se centra la entrevista que ha mantenido con nuestra corresponsal en Oriente Próximo, Cristina Sánchez, a la que le explica, entre otras cosas que "la gente piensa que Estado Islámico ha sido derrotado pero no es así, simplemente ha sido expulsado de las capitales pero tienen fuerza dentro de otros países y no olvidemos que EI no representa solamente un grupo terrorista, es la ideología más fuerte que nunca ha habido por su capacidad de captación".

Antonio Machado dijo: "Huid de escenarios, púlpitos, plataformas y pedestales. Nunca perdáis contacto con el suelo; porque sólo así tendréis una idea aproximada de vuestra estatura."
En cada zona de conflicto o crísis humanitaria hay gigantes que se encargan de dar sentido a esta frase. Empezamos en Moria, en el campamento de refugiados de la isla griega de Lesbos, donde Idoia Moreno coordina la clínica pediátrica de Médicos sin Fronteras. En una nueva entrega de nuestra serie #EstadoCrítico, denuncia las condiciones infrahumanas en las que viven más de 8.000 personas que ocupan un kilómetro cuadrado destinado a 3.000. Seguimos con nuestra corresponsal en Próximo Oriente, Cristina Sánchez, que nos cuenta qué ha dado de sí el cierre de la última ronda de conversaciones sobre la paz siria en Sochi. Cristina nos habla también de los presos muertos y desaparecidos durante la guerra y de cómo muchos familiares están recibiendo sus certificados de defunción años después de su muerte. Después Santiago Barnuevo nos cuenta cómo el presidente estadounidense Donald Trump amenaza con provocar un nuevo cierre administrativo o 'shutdown' si los demócratas no aprueban más dinero para el muro de México en el Congreso. Terminamos con Esther Ferrero en la frontera de México con Guatemala, en Tenosique, en el hogar refugio La 72, donde llegan los migrantes y refugiados centroamericanos que viajan hacia el norte.

Tomamos el pulso a dos de los frentes con más latido de Oriente Próximo: Palestina y Siria. En el primero recuperamos los testimonios de la liberación de la adolescente Ahed Tamimi, encarcelada por la justicia israelí durante los últimos 8 meses, y hablamos con su abogada, Gabriela Lasky. En nuestra segunda parada analizamos los frentes que están abiertos ahora mismo en Siria con Gabriel Garroum Pla, investigador del King's College de Londres, y le preguntamos cuáles son las condiciones actuales para un futuro en paz.

Las tropas progubernamentales avanzan en el control del Sur de Siria. Los kurdos han comenzado las negociaciones con el Gobierno. El presidente estadounidense, Donald Trump, valora retirar sus tropas mientras Turquía e Irán mantienen a las suyas. El Daesh comete atentados y secuestra a niños y mujeres y parece que podría ir camino de recuperar una posición de insurgencia. Con estas piezas, Gabriel Garroum Pla, investigador del Departamento de Estudios de la Guerra en el King's College londinense, intenta armar el puzzle que nos indique hasta qué punto estamos o no cerca del fin de la guerra y cómo pueden reaccionar todos estos actores.

En Siria, el presidente, Bachar Al Assad, intenta hacerse con Idlib en el Sur, los rebeldes sirios pro turcos van a por los civiles de Afrín en el norte, y los residuos del Daesh han matado a más de 300 personas en provincia meridional de Al Sueida... Eso en medio de reuniones entre distintas partes y de una nueva revisión de la situación en Naciones Unidas. 

Unos 800 Cascos Blancos han sido evacuados desde el suroeste de Siria hasta Jordania a través de Israel. Los refugiados serán trasladados ahora a Canadá, Alemania y Reino Unido, según ha confirmado Jordania. Su lema es Quien salva una vida, salva a toda la Humanidad. Nacieron como grupo en 2013 y desde entonces han rescatado a miles de personas de los escombros, también a muchos niños. Se ganaron el reconocimmiento internacional con vídeos subidos a las redes sociales que mostraban sus actos heroicos.

El Tribunal Supremo ha dictado una sentencia en la que obliga al Estado español a cumplir el compromiso que alcanzó con la UE en 2015 para tramitar las solicitudes de casi 19.500 refugiados que estaban en Grecia e Italia. Es la primera vez que un tribunal nacional condena a su propio país por no cumplir las decisiones de la Unión Europea.

Después de siete años, la guerra en Siria se ha convertido en un conflicto olvidado del que casi nadie habla. 300.000 civiles han escapado de Daráa, la cuna de las protestas contra Al Asad. Después de dos semanas de ofensiva, Rusia ha negociado una tregua que supone una victoria para el régimen sirio. Pero los refugiados que vagan por el desierto camino de la frontera no se fían de que condiciones como la de no perseguir a los opositores, se respeten.