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El periodista Antonio Pampliega nos presenta su libro En la oscuridad, en el que relata cómo fueron sus 299 días de cautiverio en Siria, donde fue secuestrado junto a Ángel Sastre y José Manuel López entre mediados de julio de 2015 y mayo de 2016, aunque él se llevó la peor parte: durante siete de esos 10 meses lo mantuvieron aislado al ser tomado por un espía.

Preguntado acerca de si volvería a Siria, contesta que nunca. "Se lo prometí a mi familia. Y también me he dado cuenta de que ningún reportaje merece mi vida", afirma el periodista que, a pesar de todo, piensa seguir trabajando en zonas en conflicto, aunque con menor grado de peligrosidad que Siria.

"Quiero seguir dedicándome a lo que me he dedicado desde hace nueve años. Nadie, ni mucho menos esta gente, va a cambiar mi modus vivendi, que es lo que quieren con los atentados, como por ejemplo, el de Manchester", asegura Pampliega, que añade que el mundo sería más opaco sin periodistas: "Por eso hay que seguir yendo. Se lo merecen los sirios, los libios, cualquier persona".

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, habría revelado información altamente clasificada al ministro ruso de Exteriores, Serguéi Lavrov, y al embajador de ese país cuando los recibió la semana pasada en la Casa Blanca, según ha informado este lunes el diario estadounidense The Washington Post.

Tras esta publicación, la Casa Blanca no ha tardado en tildar de "falsa" la filtración publicada este lunes."El artículo es falso", ha apuntado en una breve comparecencia el asesor de seguridad nacional de la Casa Blanca, el teniente general H.R. McMaster, quien ha asegurado que Trump no reveló "fuentes, métodos u operaciones militares" a Lavrov.

"Yo estaba ahí, no sucedió", ha insistido McMaster, quien sin embargo ha admitido que Trump y Lavrov hablaron sobre un "abanico de amenazas comunes" incluyendo "amenazas a la aviación comercial".

Trump se habría salido, según el Post, del guión marcado para la reunión con el canciller Lavrov y el embajador ruso en Washington, Serguéi Kislyak, el pasado miércoles para discutir información altamente secreta sobre planes terroristas del Estado Islámico (EI).

Los detalles de esta información son tan secretos que ni siquiera aliados estadounidenses han recibido ese tipo de datos, según aseguran funcionarios estadounidenses en funciones y retirados consultados por el diario washingtoniano.

La información estaría relacionada con la posibilidad de que ordenadores portátiles puedan ser utilizados en vuelo para realizar algún tipo de ataque terrorista, algo que ya ha llevado a EE.UU. a prohibir portar computadoras portátiles en el equipaje de mano en vuelos procedentes de Oriente Medio.

Un atentado con coche bomba contra un convoy de 75 autobuses a las afueras de Alepo, en Siria, donde esperaban a ser trasladadas a su destino final 5.000 personas evacuadas este viernes de los pueblos chiíes de Fua y Kefraya, ha dejado este sábado decenas de muertos y heridos, entre ellos mujeres y niños. El Observatorio Sirio de Derechos Humanos ha cifrado los fallecidos en al menos 43 personas aunque la Defensa Civil Siria, una organización de voluntarios dedicada al rescate de víctimas, ha asegurado que ha recuperado más de 100 cadáveres del lugar donde se ha producido la explosión y que están prestando asistencia a más de 50 heridos.