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El Tribunal Supremo ha dictado una sentencia en la que obliga al Estado español a cumplir el compromiso que alcanzó con la UE en 2015 para tramitar las solicitudes de casi 19.500 refugiados que estaban en Grecia e Italia. Es la primera vez que un tribunal nacional condena a su propio país por no cumplir las decisiones de la Unión Europea.

Después de siete años, la guerra en Siria se ha convertido en un conflicto olvidado del que casi nadie habla. 300.000 civiles han escapado de Daráa, la cuna de las protestas contra Al Asad. Después de dos semanas de ofensiva, Rusia ha negociado una tregua que supone una victoria para el régimen sirio. Pero los refugiados que vagan por el desierto camino de la frontera no se fían de que condiciones como la de no perseguir a los opositores, se respeten.

Los combates se han intensificado en las últimas semanas en la provincia siria de Deraa, fronteriza con Jordania, que según el Observatorio Sirio de Derechos Humanos han dejado cerca de un centenar de civiles muertos. Los mandos militares aseguran que parte de la población ha sido trasladada a través de corredores humanitarios, hacia zonas seguras controladas por el régimen. Otros muchos han optado por dirigirse hacia las fronteras de Jordania e Israel. Naciones Unidas estima que son ya 160.000 y advierte que corren el peligro de quedar atrapadas entre las fuerzas del régimen, los rebeldes y los últimos reductos del Estado Islámico. Jordania e Irael ya han anunciado que no abrirán sus fronteras para acogerlos. Desde Ginebra, ACNUR ha advertido que puede repetirse una crisis como la vivida meses atrás en Guta Oriental y en la ciudad de Duma.

Israel ha bombardeado en la madrugada del jueves diversos puntos del sur de Siria, como respuesta al lanzamiento de varios misiles contra los Altos del Golán (ocupado por Israel desde 1967), un ataque que ha atribuido a las fuerzas iraníes desplegadas en Siria.


Los objetivos bombardeados en Siria pertenecen a la fuerza expedicionaria iraní Al Quds y a las defensas sirias.

Después de cuatro días esperando en Damasco, los inspectores de la Organización para la Prohibición de las Armas Químicas (OPAQ) ya habrían entrado en Duma, según la agencia de noticias oficial siria. Sin embargo, ya han pasado 10 días del supuesto ataque químico en la ciudad siria, y por tanto, se teme que haya dado tiempo a limpiar las pruebas. Siria y Rusia niegan el supuesto uso de armas químicas en el ataque, y también las acusaciones vertidas por Occidente de haber "modificado" las pruebas. Este martes, el presidente francés Emmanuel Macron ha defendido la participación de su país en la intervención en Siria, al asegurar que fue una "intervención legítima".