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Irlanda fue el segundo país europeo que necesitó un rescate económico. En su caso de unos 85.000 millones de euros. Este mes se cumplirá un año y el balance que hacen los mercados, la UE y el FMI es que es un alumno aplicado, sobre todo comparando con Grecia, pero a un alto coste.

La decisión del gobierno griego de someter a referendum las condiciones del rescate a su país ha provocado una nueva tormenta en la Unión Europea. La consulta podría celebrarse en la segunda semana de enero, según el Ministerio del Interior griego. Pero antes el primer ministro Papandreu tendrá que superar una moción de confianza que empieza mañana.

El anuncio de un referéndum en Grecia sobre la quita del 50% y el segundo rescate ha pillado con el pie cambiado a los líderes europeos. Alemania considera que se trata de un preludio de la quiebra desordenada y tilda de irresponsable la decisión del primer ministro heleno, Yorgos Papandreú. Algunos medios de comunicación hablan de "suicidio político" pero lo cierto es que a los mercados no les ha sentado nada bien y las bolsas se están desplomando en toda Europa. A la par, la prima de riesgo de Italia y España vuelve a máximos. En esta jornada el presidente francés, Nicolás Sarkozy, tiene previsto mantener una conversación telefónica con la canciller alemana, Angela Merkel, para tratar de la crisis de deuda soberana en la eurozona.

A 4 días de la cumbre del G20 en Cannes, la Unión Europea busca el apoyo de este organismo para superar la crisis de la deuda.

En una carta a todos sus miembros los presidentes del Consejo y la Comisión Europea piden al G20 una "acción conjunta" porque consideran que, aunque Europa haga su parte, no será suficiente para asegurar la recuperación económica. Bruselas también ha buscado esta semana el apoyo de China pero, en una nota publicada hoy por la prensa oficial del país, Pekín dice que no puede ser "el salvador de los europeos".

La última nave de carga Progress de este año fue lanzada este domingo con éxito hacia la Estación Espacial Internacional (EEI) desde el cosmódromo de Baikonur, en Kazajistán, con más de 2,5 toneladas de carga, entre ellos un microsatélite. La nave se separó del cohete portador Soyuz-U nueve minutos más tarde e inició el vuelo en régimen autónomo hasta la EEI, a la que se acoplará el próximo 2 de noviembre a las 12.40 hora española (11.40 GMT), precisó la fuente.