Las instituciones y los gobiernos europeos han analizado de urgencia el nuevo escenario. Se suceden las llamadas a la tranquilidad, pero lo cierto es que las últimas horas han sido frenéticas. La decisión de los británicos deja abierta la puerta a la incertidumbre en toda Europa. Hablamos con Pol Morilla, investigador para Europa del Centro de Estudios y Documentación Internacionales de Barcelona.
La sorpresa tras el resultado favorable al 'Brexit' en Reino Unido y la incertidumbre ante sus consecuencias ha provocado que los ciudadanos británicos residentes en España se planteen solicitar la nacionalidad española y algunos ya han expresado su deseo de cambiarla ante el triunfo del 'sí' a la salida de su país de la Unión Europea.
El programa Los Desayunos de TVE ha estado hablando con tres ciudadanos británicos residentes en España, que aseguran haber acogido como un jarro de agua fría el resultado del referéndum, y muestran su preocupación por cómo va a repercutir el "Brexit" en la sanidad, los negocios o la educación, entre otros aspectos.
De hecho, se prevé que haya numerosas peticiones de nacionalidad española por parte de ciudadanos británicos residentes en nuestro país.
En este sentido, Laura Jane, una de las británicas residentes en Orihuela, Alicante, entrevistadas ha señalado lo siguiente: "Inglaterra es mi país, pero España es mi hogar. Si hace falta sacarme la nacionalidad, lo hago".
Otro residente británico, Scott Squire, comparte la preocupación de esta joven por la salida del Reino Unido de la UE, es propietario de un negocio dirigido a los británicos residentes en España y el resultado del referéndum ha sembrado de interrogantes su futuro.
"Los negocios están que no saben por donde tirar", reconoce, espera que el Gobierno británico piense en "aquellos que viven fuera" y vaticina que el Brexit puede hacer que "muchos ciudadanos" descontentos con el Reino Unido "aceleren su marcha" del país.
El presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, se ha mostrado partidario de iniciar cuanto antes el proceso de salida del Reino Unido de la UE, tras el resultado del referéndum por el cual los británicos han adoptado esta decisión.
El voto por el "brexit" ha arrastrado al primer ministro, David Cameron, a anunciar su decisión de dimitir y al desplome de la Bolsa de Londres y la libra esterlina, tras el histórico referendo europeo celebrado en el Reino Unido. El 52 % de los británicos se pronunciaron este jueves en el plebiscito sobre Europa a favor de desligarse de Bruselas, frente a un 48 %, en una votación que atrajo más de 30 millones de votantes de los 46 millones llamados a las urnas, con un 72,1 % de participación, la más elevada en este país desde 1992.
El expresidente del Consejo Alemán de Sabios Económicos, Jügen Donges, recuerda que las negociaciones sobre la salida del Reino Unido de la Unión Europea entre el Gobierno británico y la Comisión Europea durarán "por lo menos" dos años y que, si se llega a un acuerdo, este tiene que ser aprobado por el Consejo Europeo, el Parlamento Europeo y los parlamentos nacionales. "Tenemos un escenario por delante de alrededor de los cinco años", señala.
Donges subraya además que la Comisión Europea "se lo va a poner bastante difícil" al Reino Unido. "Lo que quiere es evitar que haya cualquier aliciente para otros países que piensan a lo mejor en lo mismo, Francia, Holanda y Dinamarca, para que vean que si se salen les va a salir muy muy caro", explica (24/06/16).
El portavoz de la Cámara Británica de Comercio en España, Tony Noel, subraya que las relaciones económicas entre el Reino Unido y España se van a "resentir" por la incertidumbre creada tras el sí al brexit. "El problema es que el periodo de incertidumbre que se abre ahora va a ser muy largo. Son dos años de salida y luego más años todavía renegociando todos los pactos de libre comercio con los distintos países y bloques", explica (24/06/16).
El primer ministro británico, David Cameron, ha reconocido su derrota en el referéndum del Brexit, y ha anunciado su dimisión en un plazo de tres meses, antes de la conferencia del Partido Conservador. "No puedo ser el capitán que dirija a Reino Unido hacia su nuevo destino", ha dicho.