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La periodista Maribel Vilaplana, que comió con el presidente de la Generalitat Valenciana, Carlos Mazón, el día de la dana, abandonó el aparcamiento donde había aparcado su vehículo después de las 19:47, una hora después de salir del restaurante El Ventorro. Así figura en el justificante de pago aportado a la jueza de instrucción, lo que deja un vacío temporal en las versiones expuestas por ambos.

Según contó la periodista a la jueza, tardó unos diez minutos en sacar el coche desde que se despidió de Mazón. La diferencia horaria que arroja ahora el ticket coincide con el tramo de 37 minutos en el que el presidente valenciano ahora en funciones no atendió llamadas.

Foto: Europa Press/Rober Solsona.

Romper el silencio que rodea a la violencia de género siempre es difícil, pero lo es más en entornos rurales. Ninguna de las asesinadas el año pasado en municipios de menos de 5.000 habitantes había denunciado a sus agresores. El miedo al estigma, los prejuicios del entorno o la dificultad para acceder a recursos de apoyo son algunas de las barreras.

Una víctima de violencia de género, Raquel, en un municipio de apenas 7.000 vecinos, explica que "hay mucho machismo, la gente no te apoya nada y piensan que es tu culpa, algo que tenía que esconder, que la mala era yo, la gente decía que algo le harías". El miedo a las críticas hace que muchas mujeres no lo cuenten.

Según la experta en violencia de género, Marta Torres, "familias, amigos entornos que dicen esto hay que esconder y no digamos ya del entorno del maltratador".

El silencio también hace que les cueste más acudir a denunciar. De media, las mujeres permanecen 20 años en una situación de violencia de género, antes de poder verbalizarlo.

Además, faltan recursos especializados y atención psicológica tanto para las víctimas como para sus hijos. Henar, también víctima, quiso romper el aislamiento al que la empujaba su entorno. Este año, 12 de las 38 mujeres asesinadas vivían en municipios que no llegaban a 20.000 habitantes.

Imagen: EUROPA PRESS / EDUARDO MANZANA

El menú del día se implementó en los bares hacia los años 60 por ley y lo siguen eligiendo cuatro millones de personas para comer cada día. El precio va subiendo cada año y a día de hoy cuesta, de media, unos 14 euros. Se trataba de un menú turístico, genuinamente español que en breve conquistó a la clase trabajadora.

Según explica desde Hostelería de España, Emilio Gallego, "se puede incorporar como una herramienta de contraprestación social, en la negociación de los convenios colectivos".

Se trata de un producto muy sensible al precio porque sube cada año, un 21% en la última década y desde 2024, 20 céntimos más. Según el dueño de la Cafetería Balmes de Girona, Joan Cuervas, la materia prima ha subido, "la luz, el gas" y sentencia que se han visto obligados a aumentar su precio, aunque "lo menos posible".

Los precios varían según el lugar. Los menús más baratos se encuentran en Canarias, Asturias, Murcia y Andalucía. Por otro lado, los más caros, en País Vasco y Baleares.

Su precio sube menos que la inflación general y que, según la patronal, son imbatibles y no tienen parangón en el entorno europeo.

Imagen: GETTY

Teresa Fernández Casado tiene 112 años y está considerada la persona viva más longeva de España. Vive en Zambrocinos del Páramo, un pueblo de León que ya ha rendido un homenaje a esta mujer con una larga familia de cinco generaciones en la que se cuentan dos tataranietos.

A Teresa le sigue Carme Noguera, que ha soplado 111 velas y reside en Taradell, Barcelona. Carme, que también ha recibido reconocimientos por su avanzada edad, explica ante las cámaras que uno de sus motores vitales ha sido la lectura.

Foto: EFE/J.Casares

En el pueblo mallorquín de Santa Eugènia viven unas 2.000 personas, pero tienen hasta 42 cámaras de vigilancia, lo que hace que esta pequeña localidad esté más vigilada en términos proporcionales que grandes ciudades como Madrid o Londres.

El alcalde, José Luis Urraca, defiende que es una medida esencial para garantizar la seguridad, entre otras cosas porque Santa Eugènia carece de Policía Local el fin de semana. Entre los vecinos, las opiniones se dividen: hay quienes respaldan la iniciativa y quienes la consideran excesiva, una intromisión en la vida privada.

Foto: Jens Büttner/ Getty Images

Teresa Fernández Casado tiene 112 años y está considerada la persona viva más longeva de España. Vive en Zambrocinos del Páramo, un pueblo de León que ya ha rendido un homenaje a esta mujer con una larga familia de cinco generaciones en la que se cuentan dos tataranietos.

A Teresa le sigue Carme Noguera, que ha soplado 111 velas y reside en Taradell, Barcelona. Carme, que también ha recibido reconocimientos por su avanzada edad, explica ante las cámaras que uno de sus motores vitales ha sido la lectura.

Foto: EFE/J.Casares

En el pueblo mallorquín de Santa Eugènia viven unas 2.000 personas, pero tienen hasta 42 cámaras de vigilancia, lo que hace que esta pequeña localidad esté más vigilada en términos proporcionales que grandes ciudades como Madrid o Londres.

El alcalde, José Luis Urraca, defiende que es una medida esencial para garantizar la seguridad, entre otras cosas porque Santa Eugènia carece de Policía Local el fin de semana. Entre los vecinos, las opiniones se dividen: hay quienes respaldan la iniciativa y quienes la consideran excesiva, una intromisión en la vida privada.

Foto: Jens Büttner/ Getty Images

Durante décadas, las mujeres han tenido que callar ante la violencia de género. Sin embargo, en el presente los testimonios sirven para concienciar. Figuras públicas como Mar Flores o Antonia Dell'Atte han compartido en redes sociales los episodios de malos tratos que sufrieron.

En los años 90, Antonia Dell'Atte era una modelo que pasó por todo el ciclo de la violencia de género, incluso retiró la denuncia contra su exmarido, Alessandro Lecquio. Se arrepiente de no haber vuelto a alzar la voz, si bien ha conseguido, con su relato, que a Lecquio le hayan cancelado el contrato en la cadena de televisión en la que trabajaba. Dell'Atte denuncia el silencio cómplice y los ataques de los medios.

Hasta hace bien poco la violencia machista nutría sin filtro alguno los programas de entretenimiento. En ellos participaban figuras como María Jiménez, Mar Flores, Bárbara Rey o Rocío Carrasco, de la que se hizo un documental en el que contó el caso de violencia machista que sufrió. La repercusión del caso de Rocío Carrasco fue inmediata: aumentó en un 42% las llamadas al 016. Las investigadoras valoran mucho esos testimonios.

FOTO: Óscar Ortiz / Europa Press