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Ambos partidos firmaran el pacto anticorrupción que exigían los de Rivera. Mientras, desde el PSOE advierten: si Rajoy ha elegido elecciones en Navidad para presionarles, no funcionará. Un gobierno alternativo que necesitaría la abstención de los nacionalistas. Desde Esquerra lo ven difícil. Mariano Rajoy ha vuelto a Pontevedra desde donde ha pedido a Pedro Sánchez sentido común. Asegura que también hablará con Coalición Canaria y que trabajará intensamente con Ciudadanos. La formación naranja ha enviado a los populares un documento con sus propuestas de cara a la reunión que mantendrán el lunes. Le piden flexibilidad a Rajoy porque sólo le darán su apoyo si hay acuerdo.

Este viernes, ha habido reacciones por parte del PSOE a la propuesta del pasado jueves del expresidente socialista, José Luis Rodríguez Zapatero, para abrir un debate interno sobre la investidura de Rajoy.

El portavoz del PSOE en el Congreso, Antonio Hernando, ha dicho desde Almería que si el PP tiene "la ensoñación de quebrar a los dirigentes del PSOE, que pierda toda la esperanza", porque su formación "no ha cambiado de opinión" y votará en contra de la investidura de Mariano Rajoy, aunque no ha descartado un debate interno en el seno del partido "si es necesario".

"No vamos a aceptar consejos de los dirigentes del PP, un partido procesado por corrupción y financiación ilegal", ha dicho Hernando a los periodistas en Almería y ha incidido en que "todos los socialistas" van a "seguir unidos en el no a Rajoy".

El secretario general del PSOE en Aragón, Javier Lambán, ha escrito a través de un tuit que apoya la propuesta de Zapatero para un debate interno en el seno de los socialistas y que, además, lleva tiempo "intentándolo, a pesar de "ser insultado por algunos 'compañeros'":

En este sentido, Antonio Hernando ha apuntado a un posible debate interno en el partido "si es necesario".

"Lo único que digo es que en el último Comité Federal se estuvo debatiendo durante siete horas. Si es necesario más debate porque alguien ha cambiado de opinión, habrá más debate, pero no creo que ningún dirigente del PSOE vaya a cambiar de opinión, porque ninguno va a querer indultar a Rajoy con su voto o abstención", ha señalado el portavoz parlamentario socialista.

Por su parte, el exvicepresidente socialista del Gobierno, Alfonso Guerra, ha propuesto a través de un artículo en la revista Tiempo una "abstención general" de los partidos de cara a la investidura, eso sí,  sin dar "carta blanca" a Rajoy.

"Los dirigentes de las otras fuerzas políticas podrían abstenerse todos y sería posteriormente en cada proyecto gubernamental cuando podrían ejercer su posición conjunta mayoritaria", propone Guerra en las páginas del semanario, y deja claro que esa abstención no supondría dar "carta blanca" al gobierno del PP, pues su posición en la Cámara le obligaría a acordar los proyectos "que quiera sacar adelante".

Por su parte, el presidente de la Generalitat valenciana, Ximo Puig, tan solo coincide con el expresidente socialista Zapatero en que se deben evitar las terceras elecciones, y ha rechazado que el foco esté sobre el PSOE.

Las palabras de Rodríguez Zapatero hacen eco en el resto de fuerzas política. Podemos que aspira a formar una mayoría alternativa con Sánchez, le pide que no haga caso. Y le recuerda que si quiere ser oposición lo primero es que España tenga un Gobierno. Maroto no descarta que la Investidura de Rajoy sea después de las elecciones vascas y gallegas. Es decir a finales de septiembre. El PP pide a los barones que se desmarquen de Pedro Sánchez. Y le sugiere que además de criticar la línea oficial públicamente voten en contra en el Comité federal.

En plena fractura del Partido Republicano en torno a la figura de Donald Trump, el candidato a vicepresidente, Mike Pence, se ha desmarcado este miércoles de su líder en el ticket conservador y ha mostrado su apoyo al presidente de la Cámara de Representantes, Paul Ryan, de cara a su reelección en noviembre, un respaldo que Trump le había negado apenas un día antes en una entrevista. Más tarde, en un mítin, el magnate ha calificado a Obama de "francamente incompetente".

El candidato a vicepresidente, Mike Pence, no ha dudado en calificar a Ryan de "viejo amigo" y ha asegurado que es "un líder conservador fuerte" que, de ser reelegido, hará "grandes cosas". "Creo que necesitamos a Paul Ryan en la dirección del Congreso de Estados Unidos para reconstruir a nuestro ejército, fortalecer nuestra economía y garantizar que en este país tenemos el tipo de dirección que hará a Estados Unidos grande de nuevo", ha argumentado el gobernador de Indiana, en referencia al lema de la campaña que comparte con Trump.

El candidato a la presidencia había preferido ajustar cuentas con Ryan, que aspira a revalidar su puesto de congresista por Wisconsin, y regatearle su respaldo de la misma forma que el presidente de la Cámara Baja (el tercer cargo político en importancia del país y el mayor cargo institucional en manos de un republicano en la actualidad) hizo con él durante las primarias.

  • Mike Pence apoya a Paul Ryan, presidente de la Cámara Baja, para su reelección
  • Donald Trump se niega a respaldarle e incluso alaba a su rival en las primarias
  • El magnate critica la política exterior de Obama y la califica de "débil"
  • Considera que algunos países, como Irán, "humillan" a Estados Unidos
  • Especial elecciones presidenciales en Estados Unidos

El candidato republicano a la Casa Blanca, el magnate Donald Trump, ha desatado este fin de semana una gran polémica en EE.UU. tras denigrar a los padres de un soldado musulmán estadounidense muerto en 2004 por un coche bomba en Irak.

Trump ha causado revuelo al responder con poco tacto y mucha soberbia a las críticas de Khizr Khan, un abogado y emigrante pakistaní cuyo hijo, Humayun, era capitán del Ejército de Estados Unidos cuando falleció a los 27 años en acto de servicio en Irak.

La controversia estalló después de que Khan pronunciara un emotivo discurso ante la Convención Nacional Demócrata celebrada esta semana en Filadelfia (Pensilvania), en la que Hillary Clinton fue oficialmente nominada candidata para la Presidencia.

Acompañado de su esposa, Ghazala, el abogado reprochó el pasado jueves a Trump su polémica propuesta para prohibir temporalmente la entrada en el país de musulmanes con el fin de combatir el terrorismo yihadista.

En su respuesta, Trump insinuó que a la madre del soldado no se le permitió hablar por ser musulmana.

La convención del Partido Demócrata, que designará a Hillary Clinton como candidata a la Casa Blanca, ha empezado con polémica por la filtración de documentos que muestran que la dirección favoreció su nominación frente a la de Bernie Sanders, que ha querido pasar página y ha pedido el apoyo a Clinton para derrotar a Donald Trump.

Lo único que no tiene el aspirante republicano a la Casa Blanca es experiencia en política; de lo demás, derrocha a raudales. Multimillonario, ambicioso, ingenioso, populista, hecho a sí mismo, gracioso, provocador y, sobre todo, polémico. Nunca nadie pensó que ganaría a sus rivales de partido pero el hombre de los 4.000 millones de dólares, según Forbes, ha pulverizado cualquier pronóstico.

El magnate Donald Trump ha sido elegido oficialmente este martes candidato republicano a la Presidencia de Estados Unidos para las elecciones de noviembre, durante la Convención Nacional de su partido en Cleveland (Ohio). Trump, que no ha estado presente durante la votación, ha logrado superar los 1.237 votos de los delegados necesarios para alcanzar la nominación.

Con este trámite, solo resta que Trump acepte la candidatura el jueves en su discurso de cierre del cónclave que comenzó este lunes.

Durante la votación, varios estados han decidido ceder su turno, que seguía inicialmente el orden alfabético, para que las cuentas permitieran que Nueva York declarara de manera matemática la nominación de Donald Trump.

Tras conocer la noticia, el magnate ha comentado a través de Twitter que "es un gran honor ser el nominado del Partido Republicano a la presidencia de Estados Unidos". "Trabajaré duro y nunca os defraudaré", ha añadido.

A continuación, Trump ha emitido un mensaje en vídeo desde la torre de Nueva York que lleva su nombre. "Hoy ha sido un día muy, muy especial, y nunca lo olvidaré. Ha sido una noche increíble", ha afirmado el magnate.

La Convención del Partido Republicano que se reúne en Cleveland para elegir al candidato a la presidencia de los Estados Unidos se inició con polémica. Los delegados contrarios al magnate Donald Trump, que arrasó en las primarias y por tanto es el candidato natural del partido, intentaron hacerse oír. Pedían que se les dejara votar en conciencia, esto es, libertad para poder votar a otro candidato a pesar de que en sus estados Trump hubiera ganado las primarias. Sin embargo, el Comité de Reglas, que dirige el cónclave, lo impidió. Muchos de los críticos protestaron con abucheos durante una media hora, pero la revuelta fue aplacada por el congresista de Arkansas Steve Womack, que presidía la sesión.

Almudena Ariza, corresponsal de TVE en EE.UU. y enviada especial a Cleveland. Rebelión en la convención republicana. El lamado "frente anti-Trump" se ha dejado oir. Protestaban porque no se han cambiado las reglas de votación: algunos delegados querían votar en libertad a otros candidatos y no verse obligados a votar por Trump, por el hecho de tener la mayoría.

Pero el Comité de Reglas ha anunciado que abortaba este último intento de encontrar un candidato alternativo a Trump.

La convención comenzaba con emotivos discursos, como un veterano de Afganistán, o la madre de una víctima del terrorismo. El momento cumbre fue la aparición de Donald Trump presentando a su esposa Melania.

Mientras, fuera continúan las protestas contra Trump, vigiladas por la Policía que registra a cualquier sospechoso.

A la espera de la reunión, entre Rajoy y Sánchez, el exvicesecretario general del PSOE Alfonso Guerra ha asegurado que "es contradictorio votar no y decir no quiero nuevas elecciones, tiene que decidir, o lo uno, o lo otro". Por su parte, el secretario de Organización del PSOE, César Luena, ha insistido en que la posición de su partido ante la investidura del líder del PP, Mariano Rajoy, es "ampliamente conocida" y ha evitado aclarar cuál sería la postura de los socialistas si, en último término, tuvieran que elegir entre una abstención o nuevas elecciones: "Cada cosa en su momento", ha dicho.