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Barras de bar y mesas de restaurante son testigos de situaciones y dichos, cuando menos, curiosos y risibles. Pero empecemos llamando al camarero. ¿Cómo llamarle?: dando palmas, ¡Camarero!, ¡chist chist!, ¡qch qch!, ¡joven!, ¡pollo! O como parecen llamarse últimamente todos los camareros: ¡perdona!

A partir del 17 de octubre las llamadas comerciales para captar nuevos clientes tendrán que identificarse con el número 400. De este modo, todas las empresas que contactan a personas para hacerles ofertas de sus productos o servicios y aún no constan como clientes en sus bases de datos, deberán incluirlo. Pero si una compañía llama a alguien que si tiene contratado algún servicio (y, por lo tanto, sí es cliente), lo hará a través de prefijos geográficos o los números 800 y 900.

Hace unas décadas no faltaba en ninguna mesa, pero hoy, cada vez se come menos. El consumo de pan ha bajado más de un 40% en 20 años.

Los españoles, de media, comemos al año 27 kilos y medio de pan: casi nueve kilos menos que hace una década.

Antes se consumía mucho más porque éramos más y, ahora, también es más caro. Cocinamos menos platos tradicionales y lo comemos más fuera de casa que dentro.

Además, cuidamos más la figura aunque, aseguran los expertos, se trata de un buen alimento del que hay que controlar la cantidad.

Eloy Moreno del Horno Joaquín asegura que "hay que estudiar mucho" para lograr un buen pan. Lo dice él que es ingeniero y "pensaba que hacer pan era sencillo".

FOTO: Getty Images

La población española tiene claro que la alimentación es un gasto intocable. Según el Barómetro FOOD 2025 de Edenred,7 de cada 10 españoles no renuncia a comer fuera pese a la inflación y además el 87% busca una dieta equilibrada tanto en su consumo en el hogar como fuera de él.

No entiendo mucho de botánica, pero he leído últimamente muchos artículos relacionados con micro vegetales o microgreens. Quizá pudiéramos llamarles plántulas a estos micro vegetales, ya que son plantas en su estado inicial o poco avanzado de desarrollo.

La inflación repunta en septiembre hasta el 4,9%, su nivel más alto desde febrero de 2023, impulsada principalmente por el fuerte encarecimiento de los carburantes. La gasolina cuesta un 34% más que hace un año y el diésel cerca de un 28% más, aunque el descuento estatal de hasta 20 céntimos por litro ha permitido contener parcialmente los precios en los surtidores y seguirá vigente en noviembre.

A la subida de los combustibles se suman otros factores como el encarecimiento de los paquetes turísticos, la ropa y el calzado de temporada, además de restaurantes y alojamientos. Los expertos prevén que la inflación continúe elevada durante los próximos meses y advierten de que el aumento del precio del petróleo y del gas podría acabar trasladándose también al coste de los alimentos.

Fotografía: Jesús Hellín / Europa Press

La ciencia avanza que es una barbaridad. Y la tecnología también. La innovación “transforma las formas” de hacer las cosas. Lo transforma todo. La adopción por parte de todos los consumidores y usuarios de la gran cantidad de servicios digitales ha conseguido que los modelos de compra y pago hayan cambiado mucho en poco tiempo.

El código de barras lleva más de 50 años identificando lo que compramos. Pero hay algo que todavía no puede decirnos. Si un fabricante retira un lote de alimentos por un problema sanitario, el código de barras tradicional no permite distinguir las unidades afectadas de las demás.

La razón está en una decisión tecnológica de 1973: aquellas rayas solo contienen un identificador de producto. No incluyen el lote, la caducidad ni su origen. Y eso está empezando a cambiar.

La iniciativa Sunrise 2027, impulsada por GS1, pretende que los comercios puedan leer códigos bidimensionales, como los QR, capaces de incorporar mucha más información. ¿El objetivo? Mejorar la trazabilidad, facilitar las retiradas de productos y permitir nuevas aplicaciones en las cajas de los supermercados. Pero conviene aclarar algo: el código de barras no desaparecerá en 2027. La transición será gradual y tendrá costes, especialmente para los pequeños comercios.

#Geek5D #Tecnología #CódigoDeBarras #QR #TransformaciónDigital #RNE

La oniomanía es la palabra que da nombre al síndrome del comprador compulsivo. La conducta es adictiva. Cuantas más compras más quieres comprar. El placer se convierte en necesidad. Se acaba comprando cosas innecesarias, acumulando, ocultando lo comprado, incluso teniendo sentimiento de culpa o cargo de conciencia.

Mire usted: tengo noventa años, dejé de fumar hace veinte. Todavía no me lo creo, que haya aguantado sin fumarme un solo cigarro en estos veinte años. Es un vicio inexplicablemente maravilloso para los fumadores empedernidos. Un día alguien me dijo: ¡deja de fumar antes de que te digan que dejes de fumar!. ¿Y…?

  • Varios productos de consumo habitual se han encarecido significativamente desde el estallido de la guerra en Irán
  • La subida de los precios, que en septiembre alcanzó el 4,9%, se refleja ya en parte de la cesta de la compra

La palabra turismo viene del francés, tour, y esta del latín tornare; vuelta, giro o viaje con el fin de regresar al punto de salida. Dicen que fue Thomas Cook quien organizó el primer viaje turístico de la historia en 1841. El objetivo principal fue asistir a un congreso anti alcohol. Hoy les hablaré del turismo ético.

Nos quejamos de blogs, influencers, podcast, redes sociales…; encontramos divulgadores sanitarios o activistas por tu salud. Suena de maravilla, Pero ¿son humanos los que publican o los que dan la cara? O ¿son sintéticos? ¿Hay alguna responsabilidad exigible a quien aconseja algo perjudicial para la salud, por ejemplo, con el propósito de lucro?