El juicio por el 'Caso Funeraria' entra en su última etapa con la exposición de las conclusiones antes de quedar visto para sentencia. Han sido 3 meses donde han tenido lugar más de 200 declaraciones sobre los supuestos actos cometidos entre los años 1995 y 2015. Tras el juicio, la sala tendrá que resolver si el Grupo funerario El Salvador intercambió más de 5.000 ataúdes antes de ser incinerados para revenderlos ocultando que ya habían sido usados, tal y como sostiene la Fiscalía.
Durante más de tres horas, el representante del ministerio público ha expuesto su informe final. Como argumento, ha esgrimido que las 26 libretas en las que Justo Martín anotaba los cambios realizados en los féretros y elementos florales para su posterior reventa no eran fruto de ningún tipo de extorsión por parte de la empresa.
El fiscal también ha aclarado que de esa documentación se deriva la posibilidad de que haya aproximadamente cinco casos en los que familiares, recibiesen cenizas distintas a las de su difunto y ha asegurado que el 99% de los más de 170 familiares que declararon como testigos, no vieron entrar el féretro en el horno crematorio, sino que se simulaba que había comenzado la incineración.
Por último, ha subrayado que este tipo de prácticas se continuaron realizando en el nuevo tanatorio, salvo las incineraciones. No obstante, ha añadido que los supuestos cambiazos, no eran cosa de una única persona.