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El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha asegurado que es posible un conflicto a gran escala con Corea del Norte por el programa de misiles balísticos de este país.

"Hay una posibilidad de que podamos acabar teniendo un gran, gran conflicto con Corea del Norte", ha asegurado Trump en una entrevista con Reuters con motivo de sus 100 días en el gobierno.

No obstante, Trump ha insistido en que prefiere un arreglo pacífico, posiblemente con nuevas sanciones.

Trump, no obstante, ha tendido la mano a China, ha agradecido sus esfuerzos para presionar a Corea del Norte y ha alabado al presidente chino, Xi Jinping, con el que se reunió recientemente en Florida.

"Creo que está trabajando muy duro - ha dicho - Sé que le gustaría poder hacer algo. Tal vez no pueda. Pero creo que le gustaría".

"Realmente creo que está haciendo todo lo que puede para ayudarnos en una situación importante", ha añadido Trump, en referencia a Xi.

Durante la entrevista, el presidente estadounidense se ha referido a las relaciones entre Estados Unidos y su aliado Corea del Sur, y ha advertido que Seúl tendrá que pagar por el escudo antimisiles desplegado por EE.UU.

Trump ha estimado el coste del sistema, conocido como THAAD por sus siglas en inglés, en 1.000 millones.

El vicepresidente de Estados Unidos, Mike Pence, ha visitado este lunes la zona desmilitarizada (DMZ, en sus siglas en inglés) que separa las dos Coreas en un momento de máxima tensión con el Norte debido a sus repetidos ensayos armamentísticos.

A escasos metros de la tensa frontera con Corea del Norte, Pence ha recordado la "alianza de hierro" entre Washington y Seúl y ha reiterado las palabras del secretario de EstadoRex Tillerson, durante su gira asiática en marzo: la "paciencia estratégica" con Pyongyang se ha acabado y "todas las opciones están sobre la mesa".

No obstante, Pence ha destacado la "determinación del pueblo y el presidente estadounidenses" para solventar la situación "a través de medios pacíficos, a través de negociaciones".

Corea del Norte ha realizado un lanzamiento fallido de un misil, que estalló casi inmediatamente después de ser disparado, según ha confirmado Estados Unidos. El lanzamiento se ha producido en plena escalada de tensión entre el régimen norcoreano y Estados Unidos. El vicepresidente norteamericano, que ha llegado a Seúl en una gira centrada en la amenaza atómica de Pionyang, ha dicho que la alianza con Corea del Sur está más fuerte que nunca.

Corea del Norte ha afirmado que está preparada para la guerra nuclear. De hecho, este sábado ha mostrado varios misiles balísticos, entre ellos un posible nuevo proyectil de alcance intercontinental que nunca antes había enseñado en público. Lo ha hecho en el desfile con el que se ha celebrado el 105 aniversario del nacimiento de Kim il-Sung, fundador del país. El líder norcoreano, Kim Jong-Un, presidió el desfile organizado en honor de su abuelo y primer mariscal de la dinastía que controla el país desde hace más de 70 años.

José Luis Balbín modera un debate acerca de los riesgos de un posible conflicto nuclear entre los Estados Unidos y la Unión Soviética. Participan Frederic Roda (director del Instituto Víctor Seix de Polemología), John C. Allred (físico nuclear de la Universidad de Houston y miembro titular del laboratorio de Los Álamos), Richard Jaeger (vicepresidente del Parlamento de Alemania Occidental), José Amaro Lasheras (general, subinspector médico de sanidad militar), Miguel Gil Gayarre (catedrático de Radiología y Medicina Física de la Universidad Complutense) y Shigetoshi Iwamatsu (víctima del ataque nuclear de 1945 a Nagasaki).

Corea del Norte ha lanzado este lunes cuatro misiles balísticos en dirección al Mar del Este (Mar de Japón), según han informado los gobiernos surcoreano y japonés; tres de los cuatro proyectiles cayeron en la "zona económica" marítima de Japón. Se cree que el lanzamiento responde a las maniobras anuales de EE.UU. y Corea del Sur, que lo considera "una desafío y una grave provocación para la comunidad internacional".

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha reafirmado su intención de aumentar el armamento nuclear del país, ya que pretende volver a liderar la carrera nuclear. El magnate señala en una entrevista a Reuters publicada este jueves que está "muy enfadado" con las pruebas balísticas de Corea del Norte y cree que la Administración de Obama debería haberse ocupado de este problema.

Durante sus primeras declaraciones sobre el arsenal nuclear de EE.UU. tras su nombramiento como presidente el 20 de enero, Trump afirma que le gustaría ver un mundo sin armas nucleares, pero que no se quedarás "atrás de ningún país en este tema, incluso si se trata de un aliado".

El 8 de abril de 2010, Estados Unidos y Rusia firmaron en Praga una tratado para la limitación de las armas, conocido como New START. Este acuerdo obliga a ambos países a que el 5 de febrero de 2018 hayan reducido sus arsenales de armas nucleares en dos tercios.

Sin embargo, con la llegada de Donald Trump a la Presidencia de EE.UU., la aplicación del acuerdo ha sido puesta en duda por algunos expertos. Trump, que ya ha criticado varios de los acuerdos a los que llegó Obama durante su mandato, cree que el New START solo favorece a Rusia.

Por último, ha abordado la tensión que mantiene Estados Unidos y varios de sus aliados con Corea del Norte, por las numerosas pruebas realizadas por el Gobierno de Pyongyang con misiles balísticos. Trump afirma que está "muy enfadado" por estos tests y señala que desarrollar un sistema de defensa de misiles para sus aliados Japón y Corea del Sur está entre las opciones a realizar.