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El presidente estadounidense, Donald Trump, y el líder norcoreano, Kim Jong-un, han mantenido este martes en Singapur una cumbre histórica que pone fin a 70 años de hostilidades y podría abrir la puerta a la desnuclearización de Corea.

A falta aún de un comunicado oficial y tras tres horas y media de encuentros, en privado y con las respectivas delegaciones, ambos mandatarios se han mostrado satisfechos. "Fantástica, mejor de lo que cualquiera podría haber imaginado", ha respondido Trump a las preguntas de los periodistas sobre el resultado de las conversaciones, que han comenzado con un apretón de manos. 

Todo está listo en Singapur para la cumbre histórica entre el presidente estadounidense, Donald Trump, y el líder norcoreano, Kim Jong un. Ambos se verán las caras este martes para hablar de la desnuclearización de Corea. 

Delegaciones de Estados Unidos y Corea del Norte se han reunido durante un par de horas para preparar la cumbre. A esa cita ha asistido el embajador estadounidense en Filipinas, Sung Kim, que representó a Washington en el diálogo de la década pasada sobre el programa nuclear de Pyongyang.

El Gobierno surcoreano cree que el éxito de la histórica reunión dependerá enteramente del encuentro "cara a cara" entre Trump y Kim más que de los trabajos previos.

El presidente de Estados Unidos ha cancelado este jueves la reunión que tenía previsto mantener en junio con el líder norcoreano, Kim Jong-un, con el argumento de la "tremenda ira y abierta hostilidad" mostrada por el país asiático y ha advertido de que su país "está preparado" para responder militarmente a cualquier actuación norcoreana, en un retorno a la retórica beligerante que caracterizó su estrategia hasta hace apenas dos meses.

  • El presidente de EE.UU. se justifica en la "abierta hostilidad" de Pyongyang
  • También advierte a los norcoreanos de la "poderosa" capacidad nuclear de EE.UU.
  • Pese a todo, ha dejado abierta la puerta a que se retomen las conversaciones
  • Corea del Sur califica la decisión de "lamentable" e insta a volver al diálogo

El presidente estadounidense, Donald Trump, ha asegurado este martes que cree que su esperada cumbre con el líder norcoreano, Kim Jong-un, "podría no tener lugar" como está previsto, el 12 de junio en Singapur, sino "quizá más tarde".

"Puede que no salga adelante lo del 12 de junio", dijo Trump en declaraciones a los periodistas al recibir en la Casa Blanca al presidente surcoreano, Moon Jae-in, y agregó que cree que Kim habla "en serio" cuando asegura estar dispuesto a avanzar hacia la desnuclearización.

Trump no aclaró si había hablado con Kim sobre el futuro de la cumbre, y se limitó a indicar que se "sabrá pronto" qué ocurre con la histórica cita. "Veremos lo que pasa", ha agregado el gobernante.

Corea del Norte aseguró la semana pasada que la celebración de la cumbre con Trump estaba en peligro debido a las presiones de la Casa Blanca para imponerle un modelo de desnuclearización "unilateral".

El régimen de Kim Jong-un anunció el martes que suspendía el diálogo con Corea del Sur por los “provocativos” ejercicios militares que realizan Washington y Seúl en la Península. El anuncio congela el clima de acercamiento de las últimas semanas entre Seúl y Pyongyang, cuyos líderes acordaron trabajar por la unificación y la desnuclearización norcoreana en la cumbre intercoreana de abril. Además, Corea del Norte amenaza con no acudir a la reunión con Donald Trump, prevista para el 12 de junio en Singapur, por las “presiones” de Washington para que el régimen complete su desnuclearización. Por su parte, Estados Unidos mantiene el encuentro y asegura que no ha sido notificado del cambio de posición de Kim Jong-un.

El presidente de Estados Unidos ha anunciado este martes que su país se retirará del acuerdo nuclear rubricado en 2015 junto a otras cinco potencias con la República Islámica, un pacto que ha tildado de "desastroso", y volverá a imponer sanciones económicas contra Teherán, al tiempo que amenazaba con "graves" consecuencias si los iraníes desarrollan armas atómicas.