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El secretario de Estado estadounidense, Mike Pompeo, ha viajado por sorpresa a Bruselas para participar en la cumbre de Exteriores con el objetivo de abordar la crisis abierta que enfrenta a Washington con Teherán a raíz de la retirada de EE.UU. del acuerdo nuclear y la negativa de Irán a cumplir algunos puntos del pacto. Los tres países europeos firmantes del pacto rubricado en 2015, Francia, Alemania y Reino Unido, han pedido a EE.UU. que mantenga la calma. Mientras, crece la tensión en el Golfo Pérsico por la presencia de varios bombarderos y un portaaviones estadounidense.
 

Irán ha anunciado que ya no puede cumplir con algunos de los compromisos recogidos en el acuerdo nuclear de 2015. Las sanciones de Estados Unidos han tenido fuertes repercusiones económicas en el país. El presidente Rohaní da 60 días a los otros firmantes del acuerdo para volver a negociar. La decisión ha hecho crecer la preocupación, especialmente, entre los países que también firmaron ese acuerdo, como Rusia o China. Y Estados Unidos alerta de ataques inminentes desde Irán a Irak y ha dicho que no va a permitir que Teherán se haga con armamento nuclear.

Rohaní ha enviado cartas a los embajadores de los países firmantes advirtiendo de este movimiento antes del anuncio público y ha recordado que el acuerdo reconoce a Irán el derecho a reducir sus compromisos si las otras partes no cumplen con sus obligaciones.

Además, Irán da 60 días a los países que aún están vinculados por el acuerdo (Rusia, China, Francia, Reino Unido y Alemania) para que cumplan con sus promesas de proteger el sistema bancario iraní y la venta de petróleo de las sanciones impuestas por EE.UU. En caso contrario, Irán incumplirá otras dos medidas del pacto: enriquecerá uranio por encima del límite del 3,67% y terminará la construcción de la planta de agua pesada de Arak.

La segunda cumbre entre el presidente estadounidense, Donald Trump, y el líder norcoreano, Kim Jong-un, ha terminado este miércoles antes de lo previsto y sin ningún acuerdo. Los dos líderes se han reunido durante dos días en Hanói (Vietnam) y, aunque Trump asegura que mantienen su buena sintonía, el estadounidense ha explicado que la negativa de Corea del Norte a completar la desnuclearización si Washington no levantaba las sanciones ha obligado a concluir la reunión abruptamente.

La segunda cumbre ente Donald Trump y Kim Jong-un en Vietnam ha terminado abruptamente y sin acuerdo después de que el líder de Corea del Norte solicitara el completo levantamiento de las sanciones sobre su país a cambio de desmantelar el complejo nuclear de Yongbyon. Kim "no estaba preparado" para avanzar en la desnuclearización, ha explicado el secretario de Estado estadounidense, Mike Pompeo, que, no obstante, se ha mostrado optimista con los avances logrados dirante las reuniones. Por su parte, Trump ha valorado el tono "amistoso" de los encuentros.

Estados Unidos y Corea del Norte celebran en Hanói su segunda cumbre bilateral ocho meses después de su primer encuentro en Singapur. Si entonces los dos países firmaron un pacto de no agresión, ahora se busca concretar acuerdos para avanzar en la paz y en la desnuclearización de la península coreana. Para Estados Unidos es esencial que Corea del Norte realice actuaciones certeras de su desarme nuclear. Solo así Washingotn hará concesiones y, aunque Trump diga que no tiene prisa, los expertos aseguran que el presidente de EE.UU. busca lograr cuanto antes un éxito en su política exterior. Por su parte, Corea del Norte pide que, a corto plazo, se levanten las sanciones económicas y que EE.UU. retrire los 28.500 soldados que tiene desplegados en su vecino Corea del Sur. Pero Kim-Jong-un también tiene interés en la firma de un acuerdo de paz que ponga fin al armisticio con sus vecinos del sur firmado en 1953. 

Irán ha celebrado el 40 aniversario de la revolución islámica con una imagen de fortaleza frente al daño económico que le están ocasionando las sanciones económicas impuestas por Estados Unidos. El presidente Rohaní ha dicho frente a las miles de personas congregadas en la plaza de la Libertad de Teherán que "nunca" pedirán permiso para desarrollar su programa balístico y "ampliar nuestro poder militar".