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Lotería de Navidad 2018

"El que diseñó los bombos de la Lotería sabía lo que hacía"

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Los bombos de la Lotería ya han llegado al Teatro Real

Los bombos de la Lotería de Navidad ya han llegado al Teatro Real desde un emplazamiento secreto en las afueras de Madrid que la SELAE no quiere desvelar. Con permiso de los niños de San Ildefonso, los protagonistas de la imagen icónica del sorteo tienen edades muy dispares, uno de los bombos (el de los premios) es centenario, mientras que el de los números es un adolescente (fue construido en 2006).

Los bombos que giran sobre el escenario con reflejos de bronce y latón no están solos, entre bambalinas aguardan dos suplentes por si alguno no se encuentra en forma el día 22 de diciembre o sufre algún fallo mecánico.

El bombo más lozano y otros dos de repuesto fueron construidos por la empresa Fluidmecánica Sur de Chiclana de la Frontera, tras ganar un concurso convocado por Loterías. En el sorteo de 2005 aumentaron los números en el bombo, pasaron de 66.000 a 85.000, por lo que se vió que era necesario un contenedor mayor que se encargó para el año siguiente. En 2011 se vendieron aún más series (100.000) pero ya no hizo falta cambiar los bombos.

Un diseño con más de cien años

El responsable del proyecto de construcción de los bombos, Rafael Vallejo, confiesa a RTVE.es su admiración por el ingeniero que ideó este artilugio: “Es un diseño bastante bueno y ha aguantado más de cien años”. Las esferas giran sobre un soporte de acero y cada bombo descansa en una mesa de apoyo. La estructura es una aleación de cobre, estaño, plomo y zinc.

En su opinión, “sabía lo que estaba haciendo y cómo hacerlo” y expresa su respeto por lo conseguido por ese “antiguo profesional” que solo contaba con los medios de la época. Vallejo no se atreve a plantear un nuevo diseño porque sería “romper el encanto del sorteo de Navidad” y la estética tradicional fijada en la retina de millones de españoles.

Hacerlo en metacrilato, rompería el encanto del sorteo de Navidad

Descarta un bombo con los materiales del siglo XXI en metacrilato porque aunque se podría construir con el diametro necesario, "no sería lo mismo". Matiza además que "muchas veces nos han pedido bombos pero no se pueden hacer igual que los de la SELAE porque el proyecto es de ellos", lo que incluye las especificaciones técnicas.

En su día los tres bombos viajaron de Chiclana a Madrid en un camión sin medidas de seguridad especiales, para su traslado se desmontaron en seis semiesferas, pero Vallejo apunta que durante todo el año se guardan enteros y también viajan completamente montados.

Revisión anual

Fluidmecánica se encarga de hacer una revisión anual de los bombos y la próxima semana se desplazan a la capital de España para que todo esté a punto, durante el sorteo permanecen entre bambalinas para estar al quite.

Primero se realiza una limpieza de los componentes, eliminando el polvo generado por el rozamiento durante los sorteos, especialmente del mecanismo de extracción de bolas para evitar posibles atascos, después se lubrican las distintas partes del sistema de transmisión y por último se hace un repaso del cuadro eléctrico así como de la consola de mando.

En la actualidad, el bombo más grande tiene un diametro de 1,58 metros, una altura de 2,85 metros y un peso de 800 kilos, equivalente a un búfalo de la sabana, además las bolas que suponen unos 300 kilos adicionales. El bombo original de los números tenía unas dimensiones más reducidas (1,38 metros de diametro, 2,63 metros de altura y 700 kilos de peso), aún así demasiado alto para que un saltador de altura pudiera superarlo (el cubano Javier Sotomayor conserva el récord del mundo desde 1993 con una marca de 2,45 metros).

El bombo pequeño el de los premios tiene más de cien años y unas dimensiones de 74 centímetros de diametro, 1,67 metros de altura y un peso de 375 kilos. Su sustituto, fabricado en 2005 es una réplica exacta, la única diferencia es que en lugar de un motor eléctrico para ayudar al giro tiene dos, uno de repuesto, por si falla el primero.

Cada bombo cuenta con dos motores trifásicos asíncronos a los que se acopla un sistema de transmisión formado por reductora, piñones y cadena, este conjunto hace girar al eje que atraviesa la esfera del bombo y que se encuentra apoyado en sus extremos sobre rodamientos.

De una tinaja de madera al bombo

En un principio, para los sorteos se utilizaban tinajas o arcas de madera hasta que a mediados del siglo XIX se empezaron a fabricar “globos” de alambre con el fin de que en la extracción no interviniese la mano del hombre, salvo para tirar de una varilla que abriese la válvula y permitiese salir la bola.

El primer bombo de este tipo para la Lotería Nacional comenzó a usarse el 5 de febrero de 1853, con capacidad para 30.000 bolas. En 1914 se sustituyó por una pareja de bombos construidos por la casa Richard Gans, unidos por un eje, posteriormente se separaron y siguieron utilizándose de esa forma hasta ahora.

El bombo grande contiene 100.000 bolas y el pequeño 1.807 bolas de premios. Todo está preparado ya para que el Gordo reparta 680 millones de euros e ilusión por toda España.

RTVE

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