Enlaces accesibilidad

Es dos veces más probable sufrir un 'Deep Impact' que ganar el Gordo de la Lotería de Navidad

  • Existe una entre 45.000 posibilidades de que un meteorito se estrelle contra la Tierra en 2036
  • En cambio, si compras un décimo, tus posibilidades serán de una entre 85.000
  • Si alguien invirtiese 1.000 euros cada Navidad, tardaría una media de 1.700 años en tocarle
  • La posibilidad de que toque no varía ni por el lugar ni por las características del número
  • Todo sobre el Sorteo Extraordinario de Lotería de Navidad en nuestro especial

Por

En 2036, el meteorito Apophis, con sus 500 metros de diámetro, se podría estrellar contra la Tierra, provocando una explosión equivalente a 40.000 bombas atómicas.

Sin embargo, la probabilidad es mínima: una entre 45.000 de que se produzca el impacto. O lo que es lo mismo, casi el doble de posibilidades de que el 22 de diciembre te toque el Gordo de la Lotería de Navidad.

Los números son tozudos. Si compramos un solo décimo de 20 euros, tendremos una entre 85.000 opciones de ganar el gran premio.

Más aún, si hiciésemos la inversión de nuestras vidas para paliar a la desesperada los efectos de la crisis y comprásemos 1.000 euros en décimos (unos 50 números diferentes), tendríamos que esperar unos 1.700 años de media para que el sorteo nos honrase con los 300.000 euros del Gordo.

"La gente piensa que es una posible inversión para salir de la crisis. Sin embargo, si apuestas mucho, lo más probable que te pase es que pierdas mucho", explica Raúl Ibáñez, profesor del Departamento de Matemáticas de la Universidad del País Vasco y responsable de la web de divulgación divulgamat.

La esperanza de la 'pedrea'

En realidad, la clave de esta creencia no está en las posibilidades de que te toque el Gordo, sino de pillar 'algo'. Y es que, mientras otros juegos como la Lotería Primitiva cuentan con una probabilidad de una entre 14 millones de que te toque el Gordo -es más probable que te caiga un rayo- la de Navidad reduce el campo de posibilidades.

Además, cuenta con la ventaja de que siempre se da premio, porque los 85.000 números se venden, de los que 13.334 tendrán algún tipo de premio o, lo que es lo mismo, uno de cada seis.

"Como uno de cada seis toca la gente tiene la sensación de que toca mucho. En cambio, si todos recuperásemos lo invertido no sería un negocio, pero todo el mundo tiene esa sensación", reconoce Ibáñez.

El 'truco' está en los reintegros. Es cierto que uno de cada seis números tiene premio, pero lo más probable es que el décimo simplemente nos devuelva lo invertido -20 euros- a través del reintegro.

De los 13.334 premios, 8.499 son reintegros. Es más, otros 4.816 nos darían apenas 100 euros.

De esta forma, las probabilidades de ganar un premio realmente suculento -más de 1.000 euros al décimo- se reducen a una entre 5.000.

¿Números con más suerte?

Ahora bien, aceptado que las probabilidades son bajas, ¿existe algún método para 'tentar' a la suerte con algún tipo de garantías?

"Como todos los números son iguales no hay ninguna forma de que uno tenga más posibilidades que otros", subraya Ibáñez, que pone como ejemplo contrario lo que ocurre en La Quiniela.

En este juego, por ejemplo, no existe la misma probabilidad de que el Barça gane en su campo al colista de la liga que que éste haga lo propio con los culés, por mucho que la posibilidad fría del 1-X-2 indique un 33% de probabilidades de victoria para cada equipo.

El mito de La Bruja de Oro

Así las cosas, para ganar la Lotería de Navidad da igual que compres el décimo en la administración de tu barrio que en La Bruja de Oro, que lo hagas en tu ciudad o en la otra punta del país: siempre tendrás tu única posibilidad entre 85.000, un pequeño pero esperanzador 0,0011%.

Ibáñez pone el siguiente ejemplo: un juego en el que solo pueden tocar tres números, el 1, el 2 y el 3. El 1 se vende en Bilbao, el 2 en Madrid y el 3 en Valencia. Comprando un solo décimo en cualquiera de estas tres ciudades tenemos un 33% de posibilidades de que nos toque y lo mismo ocurre con la Lotería a una escala mucho mayor.

"Si compras un número en cada una de las 52 provincias tienes las mismas posibilidades que si compras 52 décimos diferentes en la administración de al lado de casa", añade el profesor de la UPV.

Sin embargo, casos como el de La Bruja de Oro distorsionan el sistema. "Es normal que toque más en La Bruja de Oro, porque tiene el 10% de los números, que en otra administración cualquiera. Sin embargo, al comprar tu billete en La Bruja tus posibilidades son las mismas: 1 entre 85.000", precisa Ibáñez.

No hay números gafados

Igualmente ocurre en el caso de los llamados números raros o gafados. Sus posibilidades objetivas de salir son las mismas, sólo que al ser menos en el bombo que los números normales o 'bonitos', se llevan el Gordo con menos frecuencia.

Por ejemplo, explica Ibáñez, en el mismo juego de los dados está claro que es más probable que salga un número impar (el 1 o el 3) que uno par (el 2). Sin embargo, si compramos el 2 tendremos las mismas posibilidades de conseguir el premio, porque cada vez sale del bombo un solo número, sea par o impar, bonito o feo.

Así pues, la decisión consciente es jugar sabiendo que lo más probable es que pierdas 20 euros, como cada año. Pero ¿y si toca?

RTVE

anterior siguiente