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La tasa de inmigración en la OCDE cae por primera vez desde 2011

  • En los países miembros de la OCDE se instalaron cinco millones de inmigrantes, un 5% menos que en 2016
  • Bajan las peticiones de asilo, especialmente en Alemania, con un 73% menos de solicitudes

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Imagen de la portada del informe de la OCDE sobre migraciones 2018
Imagen de la portada del informe de la OCDE sobre migraciones 2018 noticias

El número de inmigrantes que se instalaron en países miembros de la OCDE superó los cinco millones en 2017, una reducción del 5% con respecto al año anterior (5,3 millones) y la primera caída registrada desde 2011, según destaca el organismo en un informe sobre migraciones presentado en París.

Evolución de la inmigración en la OCDE

Evolución de la inmigración en la OCDE OCDE

La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) apunta en sus estimaciones que este repliegue se debe a una disminución considerable del número de refugiados que obtuvieron asilo, especialmente en Alemania, que recibió un 73% menos de peticiones que en 2016. Alemania, con 198.000 solicitudes el año pasado, se quedó en segundo lugar, superada por Estados Unidos, que en el mismo periodo recibió 330.000.

Solo la mitad de las peticiones de asilo se registran en Europa. El país que más ha visto aumentar estas demandas es Canadá (112%), seguida por Australia (29%) y Estados Unidos (26%). Los miembros de la OCDE acogen a 6,4 millones de beneficiarios de la protección internacional (más de la mitad afincados en Turquía).

Aunque la cifra de nuevas peticiones de asilo sigue siendo alta (1,23 millones), el número de demandas en los 35 países miembros de la OCDE cae sustancialmente con respecto a 2016 (1,64 millones), año en el que se notó una fuerte progresión no vista desde 2007, pero es todavía superior a las anteriores a 2015.

Irak, Afganistán y Siria son los principales países de origen y presentan una de cada cuatro peticiones de asilo (25%), aunque esta cifra en 2016 se elevaba hasta el 43%.

La inmigración por reagrupación familiar representa la principal forma de llegada, con el 38% del total de inmigrantes permanentes, aunque se aprecia una ligera progresión de llegadas por trabajo (3%).

La movilidad de estudiantes internacionales en establecimientos de países de la OCDE crece un 8% interanual, aunque el informe apunta que el que sigue siendo el primer país favorito de destino, Estados Unidos, redujo en un 27% los permisos a estudiantes.

EE.UU, Alemania y Reino Unido, principales destinos

En términos generales, y según las últimas cifras detalladas, el Reino Unido, por detrás de Alemania, se mantiene como el tercer país de destino para emigrantes, aunque la tendencia es a la baja (un 5% menos), seguido de Canadá, donde al contrario se apreció una subida interanual del 7%.

Francia que ocupa el quinto lugar (1%) se quedó prácticamente estable como receptor y otros países como España (en séptima posición) experimentaron un aumento del 10% en el número de entradas permanentes.

Sin embargo, el llamado "Club de los países ricos" constata que los flujos migratorios no disminuirán en los próximos años vistos los "importantes desequilibrios demográficos y económicos" y futuras formas de migración por una inestabilidad por cambios geopolíticos y climáticos.

"Ahora que nos alejamos del pico de la crisis de refugiados (...) entramos en la compleja fase de promoción de la integración de los que se quedan", señaló el director de la Dirección de Empleo, Trabajo y Asuntos Sociales del organismo, Stefano Scarpetta.

Integración laboral

En este sentido, será tan necesario aplicar políticas de integración para permitir que los migrantes saquen el máximo partido de sus competencias, como reforzar las políticas hacia los grupos que más perjudicados se verán por la entrada de inmigrantes en el mercado laboral, principalmente los hombres con un nivel de estudios bajo.

En países como Alemania, Suecia o Austria, donde el flujo de refugiados ha sido alto, los trabajadores no cualificados podrían encontrar un 15% más de competencia de aquí a 2020, una vez que las personas que obtuvieron asilo durante la crisis humanitaria de los últimos años se hayan integrado en la economía productiva.

Para los países europeos, el impacto estimado de la entrada reciente de refugiados sobre la población en edad de trabajar no debería suponer un crecimiento mayor del 0,4% hasta 2020, pero el impacto en la población activa será aún menor del 0,24%.

La tasa de empleo de los inmigrantes en el seno de la OCDE ha subido un punto porcentual en el último año hasta 67,1%. Esta mejora se debe sobre todo al impulso de las mujeres, cuyas cifras medias de actividad y de empleo han aumentado más rápidamente que las de los varones.

La OCDE también alerta sobre el impacto de la inmigración irregular y su contribución a la economía sumergida. El organismo insta a reforzar las inspecciones de trabajo, desarrollar vías legales de inmigración según las necesidades del mercado de trabajo y luchar de forma más eficaz contra el empleo informal y la trata de seres humanos.

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