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Un niño con Síndrome de Down juega en una tablet.
Un niño con Síndrome de Down juega en una tablet. Getty Images/iStockphoto THINKSTOCK/JIM DOBERMAN

Mara Dierssen: "Sin el crowdfunding el proyecto científico no habría salido adelante"

  • Aumentan las investigaciones beneficiadas por la financiación colectiva

  • No obstante suponen una mínima parte frente a la financiación pública

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El crowdfunding o financiación colectiva de proyectos ha llegado a la ciencia española con un doble objetivo: conseguir recursos y aumentar la divulgación científica.

Aunque esta técnica aún representa un porcentaje minoritario, ha impulsado la movilización ciudadana y la recaudación, entre 15.000 y 40.000 euros, de algunos proyectos de investigación.

Este es el caso de Mara Dierssen, investigadora y neurobióloga del Centro de Regulación Genómica de Barcelona, quién presentó el proyecto “Videojuego para la estimulación cognitiva de las personas con discapacidad intelectual” en la plataforma pública de crowdfunding Precipita de la Fundación Española para la Ciencia y Tecnología (FECYT).

Un impulso para videojuegos científicos

El proyecto liderado por Mara Dierssen surgió en 2014 como parte de una investigación más amplia sobre la neurobiología de la discapacidad intelectual.  “En ese momento el desarrollo de este tipo de herramientas era algo muy novedoso, parecía poco serio crear un videojuego para obtener nuevos resultados. Esto unido a que se dirigía a un 9% de la población, hacía difícil conseguir nueva financiación”, afirma la neurobióloga Mara Dierssen.

Por esta razón, decidieron apuntarse a la plataforma Precipita y probar suerte con las donaciones de particulares a través del crowdfunding.  Tras noventa días, límite establecido la plataforma para conseguir la financiación, el proyecto recaudó 19.811 euros.

Aunque superaron los 15.000 euros de mínimo establecidos, todavía quedaba lejos de los 25.000 euros que se pedían para desarrollar el videojuego completamente. “Esto nos ha permitido crear un prototipo de videojuego con resultados muy positivos”, explica la investigadora.

Además, algunos investigadores plantean crear una empresa que pueda generarlo completamente. “El proyecto recibió un gran impulso, sin el crowdfunding el proyecto científico no habría salido adelante”, determina Dierssen.

Seguridad para donantes y promotores

Mónica González, técnica de la Plataforma Precipita, asegura que a pesar del éxito de algunos casos como el de Mara Dierssen la financiación de la ciencia a través crowdfunding “es aún un porcentaje minoritario que no puede sustituir la financiación pública” y que “se utiliza como herramienta de divulgación científica”.

En la plataforma Precipita, desde 2014, 40 de los 62 proyectos presentados han conseguido financiación, se han recaudado 500.000 euros y hay alrededor de 5.000 donantes.

Para garantizar la veracidad de los proyectos en Precipita, estos deben cumplir una serie de requisitos: “debe desarrollarse en un centro público de investigación, debe haber sido evaluado en una convocatoria nacional o internacional, el investigador principal debe estar en activo y el proyecto debe tener impacto social”, explica Mónica Gonzalez.

"Además, se hace un seguimiento posterior para saber si la investigación se está llevando a cabo según el plan establecido", añade. De esta forma, según la responsable de la plataforma, se mantiene "la relación entre donantes y promotores" y se anima a "seguir colaborando". 

Cultura crowdfunding

En cuanto al perfil del donante, Mónica González asegura que suelen ser tanto mujeres como hombres entre los 25 y 35 años, que pertenecen a la comunidad científica, a un colectivo beneficiado por el proyecto o que “simplemente les interesa la ciencia”.

“La donación media, depende del proyecto, pero va de los 60 a 90 euros por persona” aclara González. “Uno de los proyectos que ha batido récords en nuestros tres años de historia fue el proyecto "A “mojarse” por la ELA: buscando su tratamiento" de la Universidad de Zaragoza. Consiguió 41.811 euros", añade.

En el caso de los investigadores que presentan proyectos en la plataforma también hay paridad. Según los datos de Precipita, el 50% de las donaciones recibidas han sido para proyectos liderados por investigadoras.

Desde VORTICEX plataforma de crowdfunding científico, Ana Zubieta una de sus fundadoras, explica que las razones fundamentales para explicar el éxito de una campaña  "es precisamente claridad, precisión y una comunidad que lo apoye”.

Por ello, afirma que “aún queda mucho camino por recorrer “para crear una “mayor cultura de crowdfunding en ciencia en España, que sí existe en otros países”.

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