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Feria del libro de Madrid

Lo sacrílego y lo erótico, la mitología y los sueños se mezclan en 'Extraños testimonios', de Daína Chaviano

  • RTVE.es habla con la escritora cubana, presente en la Feria del Libro
  • Sus relatos, reconoce, surgen de diversas "experiencias para-parapsicológicas"
  • Chaviano se consolida como una de las autoras de fantasía más importantes

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 La escritora cubana Daína Chaviano, en la Feria del Libro de Madrid durante la firma de ejemplares de su libro 'Extraños testimonios'
La escritora cubana Daína Chaviano, en la Feria del Libro de Madrid durante la firma de ejemplares de su libro 'Extraños testimonios' Rocío Gil Grande (RTVE.es)

Una sombra que recorre un pasillo sin que corresponda a ninguna presencia. Un ídolo de piedra que seduce y horroriza por igual. Una joya perfecta pero maldita capaz de devorar a la más hermosa mujer. Daína Chaviano transporta al lector a una dimensión mágica, onírica y erótica en Extraños testimonios, un libro de cuentos y relatos en los que la autora cubana arroja gran parte de sí misma a través de historias que mezclan la realidad y la ficción. RTVE.es ha hablado con la escritora durante la firma de ejemplares que ha llevado a cabo este sábado en la Feria del Libro de Madrid.

"La idea de escribir este libro surge de una serie de experiencias para-psicológicas que me ocurrieron cuando yo vivía en la Habana", narra Chaviano, considerada por algunos la heredera de Edgar Alan Poe y que bebe de la mitología y de las principales epopeyas de las primeras civilizaciones.

Experiencias sobrecogedoras mezcladas con ficción literaria (abordada en varias formas: "prosa poética, teatro y género epistolar") que se desarrollan en un ambiente tropical y que han dado lugar a un nuevo género, el 'gótico caribeño'. "Cuando me preguntan por este concepto digo que son cuentos de horror, fantásticos, góticos... pero desarrollados en el Caribe", explica la escritora.

'Prosas ardientes' y 'Sacrilegios nocturnos'

De hecho, "el gótico está presente en todos los cuentos", que están divididos en dos partes. La primera, 'prosas ardientes', "son propiamente cuentos de carácter erótico" y los otros, 'sacrilegios nocturnos', "son cuentos donde el tema fuerte es el elemento fantástico, mágico y paranormal".

Daína Chaviano refleja en sus personajes una "parte mística" como esencia de la humanidad, que ya captaba la mitología de la que tanto beben sus historias. No se considera "religiosa", sino "espiritual", y cree firmemente en que "existen entidades que no vemos pero que esán a nuestro alrededor" bajo múltiples nombres ("ángeles, fantasmas, maestros, guías"...).

"La realidad no está hecha solo de luz; también las sombras se ocultan en los resquicios de sus múltiples recovecos", escribe la autora en uno de sus relatos, "Ciudad de oscuro rostro".

Y es ésta una de las historias más sobrecogedoras del libro, un relato que juega con la sugestión del lector y sus momentos de soledad al describir presencias de otra dimensión que interactúan terroríficamente con nosotros en nuestro ambiente más cotidiano. Pero precisamente es esta historia una de las vivencias personales relatadas con más fidelidad: "Todo lo que ocurrió en esa casa era cierto".

La "mujer-loba" de Chaviano

Al empapar los relatos con partes autobiográficas, la mayoría de personajes que aparecen en las historias son femeninos. Muchos de ellos están altamente cargados de sensualidad, de poder, de imán atractivo, de intuición y sutileza.

"He querido explorar distintas formas de la psique y del alma femenina en muchas variantes, con ironía y humor", incluso a pesar del "horror" que aparece en algunos relatos, reconoce la autora, que considera que el desarrollo de sus personajes femeninos "ha sido una exploración propia a partir de diversos elementos".

Y de esta exploración nace la "mujer-lobo", la sibilina, la misteriosa. Como las mismísimas Lilith y Eva, que comparten la desgracia (según se refleja en "Las amantes") de un pasado con Adán.

"Hombre y mujer son distintos en sus percepciones", expone Chaviano, que explica la esencia de sus personajes femeninos en que a lo largo de la Historia "la mujer ha tenido que desarrollar mucho el instinto porque no se le permitía siempre desarrollar o apelar la parte racional y lógica". Al no haber tenido acceso a la educación o a la vida política, "su forma de resolver los problemas es distinta a la de los hombres", a quienes define como más pragmáticos.

Personajes rebeldes

Pero si los personajes femeninos están dotados de una fuerza y sensibilidad especial, los masculinos no tienen menos peso en estos relatos. Tanto es así que, en dos de estos cuentos los personajes tienen tanta personalidad que exceden el planteamiento que la autora les había otorgado inicialmente, como el caso de "Teje araña, teje". Éste y "Había una vez" son dos de los textimonios extraños "que hablan sobre el papel de la relación entre el creador y su obra" y que juegan con el lector y sus posibles ideas preconcebidas.

Son relatos potentes que, junto con el resto de textos, hablan también lobre la religiosidad, el alma, el "duende" que acompaña a cada humano y define su esencia, o incluso hacen un "elogio a la locura".

Entre sus líneas se descubren argumentos que recuerdan a la lucha de Don Quijote con sus gigantes, pero en vez de molinos de viento, hay dragones a los que derribar para salvar a Dulcinea. O incluso giros de guión como en El sexto sentido en relatos que hablan sobre la muerte y el canibalismo.

Son relatos que no tienen nada que ver unos con otros, ni siquiera en sus formas, que hablan de historias externas o de cómo se han formado por sí mismas; pero sus distintas esencias componen un aroma de magia y misterio que engancha al lector y le transporta a una dimensión que es casi capaz de palpar.

Daína Chaviano, premio Azorín de novela, entre otros múltiples galardones, se consolida con Relatos Extraños como una de las autoras de literatura fantástica y de ciencia ficción más importantes del momento y más destacadas dentro de la literatura hispanoamericana.

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