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Tráiler de 'Comanchería'
Premios Oscar 2017

Las cuatro balas de 'Comanchería'

  • El western contemporáneo de David Mackenzie es una de las sorpresas del año

  • Guion, interpretaciones, secundarios y temática, claves de una película redonda

  • Opta a cuatro Oscar: película, actor de reparto, guion original y montaje

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4 NOMINACIONES AL OSCAR

-Mejor película
-Mejor actor de reparto: Jeff Bridges
-Mejor guion original
-Mejor montaje

“¿Pagar la deuda a ese maldito banco con su propio dinero? Si eso no es ser texano, no sé lo que es”, dice un personaje en una escena de Comanchería. Esa frase define el tono de una de las mejores películas del año pasado, la historia de dos hermanos y un plan: robar los suficientes bancos en una semana para evitar un desahucio y dar a los hijos de uno de ellos la vida que nunca tuvieron.

Toby (interpretado por Chris Pine) y Tanner Howard (Ben Foster) se reencuentran después de la muerte de su madre y tras un largo período en prisión del hermano mayor, Tanner. El rancho familiar está a punto de ser ejecutado y comienzan una carrera de atracos en las sucursales del mismo banco que les quiere quitar la propiedad. Tras ellos irán dos veteranos Rangers de Texas, uno de ellos a punto de jubilarse. Comanchería narra en paralelo la acción de esas dos parejas, cada una a un lado de la ley, pero ambas unidas por el amor fraternal y la lealtad. Articulada en torno a esos cuatro protagonistas, Comanchería se apoya también en cuatro pilares que la convierten en uno de los sleepers de 2016.

Bala 1: un guion de oro

El también actor Taylor Sheridan (Hijos de la anarquía) firma un texto que estuvo durante años en la lista negra de Hollywood de las mejores historias sin filmar. El texano Sheridan, autor del guion de Sicario y de su futura continuación Soldado, logra un equilibrio perfecto entre el cine de atracos, el drama familiar y la comedia. Consigue que las bromas racistas que le dedica el Ranger Marcus Hamilton (Jeff Bridges) a su compañero mestizo Alberto Parker (Gil Birmingham) se vean como una demostración de afecto. Todos los personajes, por pequeños que sean, tienen buenas frases sin que suenen forzadas.

Comanchería trata de una América sin rumbo que ha entregado su tierra a las grandes corporaciones pero lo hace sin subrayados innecesarios. Aquí las acciones definen a los personajes, no hay discursos grandilocuentes que saquen lo que está dentro de sus cabezas.

 Los hermanos Tanner, en el rancho que están a punto de perder

Bala 2: un cuarteto de actores en estado de gracia

En los que seguramente sean los mejores papeles de sus carreras, Chris Pine y Ben Foster dan vida a dos hermanos antagónicos. Pine, el capitán Kirk de Star Trek, es el apocado hermano menor Toby. Un padre divorciado de pocas palabras sin un futuro esperanzador ni un pasado glorioso. Foster (el Lance Armstrong de The Program) es Tanner, un impulsivo exconvicto con un historial violento que acepta el plan de su hermano y está dispuesto a todo por ayudarle. Pine y Foster transmiten el poso amargo de dos hombres marcados por un cadena de pobreza de la que, quizás ahora, la siguiente generación pueda salir.

Jeff Bridges y Gil Birmingham dan la réplica como los agentes encargados de investigar los atracos. El veterano Bridges borda su papel como un Ranger socarrón, con miedo a jubilarse y que tiene una intuición de la que carecen el resto de los investigadores. Aunque no está entre los favoritos, Bridges podría ganar su segundo Oscar en su séptima nominación a los premios. A su lado, Gil Birmingham interpreta al agente mitad indio, mitad mexicano que aguanta estoicamente los comentarios de su compañero sobre religión, fútbol y cualquier otro tema con el que pueda fastidiarle.

 Marcus Hamilton (Jeff Bridges) y Alberto Parker (Gil Birmingham), dos Rangers tras la pista de los ladrones

Bala 3: secundarios robaescenas

Por paisajes áridos y ciudades despobladas desfilan una serie de personajes que dan a Comanchería el carácter de retablo de unos Estados Unidos que han perdido su grandeza. ¿La América de los votantes de Trump?

Son camareras, cowboys y abogados que tienen sus argumentos para odiar a los bancos, el gran villano de una película en la que las líneas entre buenos y malos están difusas. Todos añoran un tiempo en el que una persona podía sacar adelante a su familia sin endeudarse de por vida.

 La veterana Margaret Bowman, protagonista de una de las escenas más divertidas

Bala 4: forajidos en tiempos de ladrones

El acierto de la película de David Mackenzie (ConvictoPerfect sense) es situar la acción en un oeste de Texas abandonado a su suerte. Las carreteras están plagadas de carteles de empresas que prometen ayudar financieramente a los más desfavorecidos. Las hipotecas y los desahucios sobrevuelan el metraje de una cinta con un claro aire nostálgico. El escocés Mackenzie ha sabido captar el apego de los locales a su tierra en su segunda película en Estados Unidos, tras American Playboy. Su estilo tras la cámara es seco, con una puesta en escena concisa que bebe del cine de los años 70.

El director reconoce que lo que le interesaba de la historia era la "criminalidad redentora, donde la gente buena hace cosas malas por buenas razones". Esa moralidad compleja de Comanchería y su mezcla de géneros hacen de esta película sin grandes pretensiones pero sin complejos un título a reivindicar.

 El plan de los hermanos Tanner es pagar al banco con su propio dinero

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