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El Banco de Inglaterra mejora su previsión porque el impacto del 'Brexit' es menor de lo anticipado

  • Prevé que el Reino Unido crezca al 2% en 2017 y al 1,6% en 2018
  • Carney: "Esto no significa que el referéndum no tenga consecuencias"
  • Mantiene sin cambios los tipos de interés en el mínimo histórico del 0,25%
  • Asegura que la libra necesitará un cambio más bajo tras salir de la UE

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El gobernador del Banco de Inglaterra, Mark Carney, en una imagen de archivo.
El gobernador del Banco de Inglaterra, Mark Carney, en una imagen de archivo.

El comité de Política Monetaria del Banco de Inglaterra (BoE) ha decidido por unanimidad mantener sin cambios los tipos de interés en el mínimo histórico del 0,25% -donde los colocó el pasado mes de agosto-, según ha anunciado la institución, que también ha revisado al alza sus previsiones de crecimiento para Reino Unido en los próximos tres años en contra de las previsiones que realizó tras el referéndum del Brexit

En cuanto a la evolución de la economía británica, el banco central ha revisado al alza sus previsiones de crecimiento del PIB, que se expandirá este año a un ritmo del 2%, frente al 1,4% estimado en noviembre, mientras que en 2018 crecerá un 1,6%, frente al 1,5% anteriormente previsto, y en 2019 lo hará un 1,7%, una décima más de lo esperado.

"La demanda doméstica ha sido más fuerte de lo previsto en los últimos meses, mientras se han apreciado relativamente pocos signos de la ralentización anticipada por el Comité del BoE tras el resultado del referéndum", señala la institución, que, no obstante, advierte de que la continuada moderación salarial y los mayores precios de importación como consecuencia de la depreciación de la libra podrían debilitar el incremento de los ingresos reales disponibles de los hogares durante los próximos años.

El viaje del Bexit acaba de comenzar

"Las proyecciones de un crecimiento mayor no significan que el referéndum no tenga consecuencias", ha declarado el gobernador del BoE, Marck Carney, en referencia al Brexit; sobre el que ha señalado que mantiene la incertidumbre sobre futuros acuerdos comerciales que "está lastrando la inversión de las empresas".

El BoE ha advertido de que la política monetaria "no puede impedir" el ajuste real necesario a medida que Reino Unido avanza hacia nuevos acuerdos comerciales internacionales, así como tampoco el menor crecimiento de los ingresos reales que probablemente acompañará a este proceso en los próximos años. "El viaje del Bexit acaba de comenzar", ha declarado Carney que prevé "giros e imprevistos en el camino" a los que el banco está dispuesto a hacer frente.

Una libra más débil fuera de la UE

En cuanto a la evolución de los precios, la entidad considera que la depreciación de la libra esterlina sugiere la percepción del mercado de que será necesario un cambio de moneda más bajo tras salir de la UE, impulsando la inflación. De hecho, según las nuevas proyecciones del BoE, los precios subirán un 2,8% en la primera mitad de 2018, antes de volver a caer gradualmente hasta el 2,4% y volver cerca del objetivo de estabilidad de precios un año después.

La tasa de inflación interanual del Reino Unido se situó el pasado mes de diciembre en el 1,6%, frente al 1,2% de noviembre, lo que supone la lectura más elevada del índice desde julio de 2014, mientras que la economía británica se expandió a un ritmo del 0,6% en el cuarto trimestre de 2016, en línea con el dato revisado de los dos últimos trimestres, situando el crecimiento del país en 2016 en el 2%, frente al 2,2% de 2015.

"Intentar compensar completamente el efecto sobre la inflación de una libra más débil sólo sería alcanzable a costa de un mayor desempleo y, con toda probabilidad, un crecimiento de los ingresos incluso menor", ha señalado la institución, que tendrá en cuenta estas especiales circunstancias para equilibrar los pros y los contras de devolver la inflación a su objetivo y seguir apoyando la economía y la creación de empleo.